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Etimología De Jerarquías Angélicas
Escrito por Rosario Araujo

De acuerdo con la teología cristiana, un “serafín” es un “espíritu bienaventurado”, el primero de los ángeles de los nueve coros celestiales.

Los serafines constituyen el orden más alto de la jerarquía superior, entonan sus melodías de las esferas y controlan el movimiento de los cielos. Dada su gran atracción de energía se los bautizó como “Serpientes Ardientes”, “Flameantes Serpientes Voladoras del Rayo” o “Serpiente de fuego del amor”.

Las versiones sobre su etimología indican que su nombre deriva del verbo “ser” y del hebreo “rapha” cuyo significado es el de “curador”. Viven alrededor del trono del Señor y lo alaban constantemente; se los considera guardianes de la gloria divina. Otras hipótesis de su nombre indican que “serafín” debe traducirse como “ser rebosante de sabiduría” o “plenitud de conocimiento”.

En las Sagradas Escrituras se indica que el profeta Isaías tuvo una visión de serafines. Su pureza se asocia con el hecho de que forman parte de la esencia divina, como si fueran hijos o hermanos menores del Padre.

Etimología De Jerarquías Angélicas
Etimología De Jerarquías Angélicas

Aunque son capaces de adquirir la apariencia de un ser humano, se los suele representar mediante un dragón dorado, hijo de la luz. Los gnósticos creen que estos seres angélicos, bajo la forma de luminosos dragones, destruyeron las pecadoras Sodoma y Gomorra atacándolas con poderosas esferas ardientes.

Según la teología cristiana, los “querubines” son un tipo de ángel -el segundo de los nueve coros- cuya extrema inteligencia les permite conocer a Dios como ningún ser humano puede hacerlo.

Los “principados” constituyen otro rango: se hallan en la tercera esfera de seres angélicos. Se los conoce como “ángeles integradores” porque revelan la potestad absoluta del Señor por sobre la naturaleza: es decir, manifiestan su “principado”. Vigilan y protegen los grandes grupos, incluyendo pueblos y naciones.

También encontramos la esfera de los arcángeles, conocidos como “ángeles super-lumínicos”. El prefijo arc quiere decir “superior”. Tienen variadas labores: unos vigilan los espíritus planetarios, otros organizan el reino animal, otros cumplen pedidos específicos a favor de los hombres.

En el Islamismo, Judaísmo y Cristianismo los arcángeles son los penúltimos seres angélicos de los nueve coros jerárquicos. Son siete, aunque su denominación difiere según la religión. Los que se reiteran son tres: Rafael (cuidador de los viajeros), Miguel (capitán de la milicia celestial) y Gabriel (mensajero del cielo).

También encontramos la esfera de los “ángeles acompañantes”, aquéllos que más cerca están de los asuntos humanos. Suelen interceder ante los pedidos de los hombres con Dios. Los más célebres son los custodios o ángeles de la Guarda, que guían y acompañan a las personas en su tránsito terrestre.