Casas de Fantasmas

Las historias sobre fantasmas y casas de fantasmas datan de épocas previas al Cristianismo. Quizás uno del los espectros más tempranamente conocidos fue el mencionado en Atenas, Grecia. Plinio el Joven escribió la historia del filósofo estoico Atenodoro, donde explicaba que éste había alquilado una vivienda de grandes extensiones para investigar los rumores acerca de la existencia de fantasmas en ella.

Casas de Fantasmas

Casas de Fantasmas

Atenodoro, estando fuera de la casa, por la noche, encontró un espectro envejecido que tenía pies y manos encadenados. Éste le pidió que lo siguiera. Atenodoro hizo caso pero el fantasma desapareció. Más tarde, el filósofo señaló el punto donde había desaparecido el hombre incorpóreo y, al día siguiente, ordenó a los magistrados que cavaran allí. Encontraron los huesos del espectro. Luego de un entierro apropiado, las apariciones cesaron.

Uno de los edificios que poseyó los más célebres fantasmas fue la Torre de Londres. Se dice que allí apareció el fantasma sin cabeza de Ana Bolena, el fantasma de Thomas Beckett, el espectro del Rey Eduardo V de Inglaterra y de Ricardo, duque de Cork; el fantasma de la señora Jane Grey, de sir Walter Raleigh y del Conde de Salisbury, además de una desconocida señora vestida de luto, carente de rostro.

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Casa de Fantasmas

Las ciudades de York y de Derby, en Inglaterra, tienen también la reputación de ser un centro de manifestaciones fantasmales. Por este motivo, ambas prosperan comercialmente explotando sus “viajes  fantasmas”. La presencia de muchas construcciones antiquísimas ha dotado a Inglaterra la fama de ser un “país habitado por fantasmas”.

Muchos visitantes han reconocido una “señora marrón” en el Pasillo de Raynham, mientras que en 1849 el comandante Loftus y su famoso amigo Hawkins vieron el fantasma de una mujer con los ojos huecos, antes de irse a acostar. El incidente dio lugar a que varios detectives y la policía local investigaran las apariciones de escaleras de Raynham Hill.

En la ciudad de Biggin (Londres, Inglaterra) también se divulga la creencia de que la misma es frecuentada por fantasmas. Muchas personas creen que se debe a que fue una de las bases aéreas activas durante la Segunda Guerra Mundial. También se dice que la Casa Blanca (Washington) es visitada asiduamente por el fantasma de Abraham Lincoln, mientras que el fantasma del emperador romano Calígula habita los jardines de Lamian, en Roma, donde fue echado su cadáver después de ser asesinado.

La antigua prisión que funcionada en la isla de Alcatraz, sobre la costa de San Francisco, ha sido calificada como la “vivienda” de un sinnúmero de espíritus, pertenecientes a los prisioneros muertos allí. También la ciudad de Ohio es uno de los favoritos para la supervivencia de fantasmas, especialmente el campus de la Universidad de Ohio.

Los fantasmas de New Orlèans incluyen a piratas que murieron durante el siglo XVIII mientras que Charleston, en Carolina del Sur, tiene más de tres siglos de historia registrada bajo el pavimento de sus calles actuales: cuerpos de piratas, héroes revolucionarios que murieron en la guerra y soldados de la guerra civil americana.

Imagenes de fantasmas como pruebas de su existencia

Las imágenes de fantasmas publicadas alrededor del mundo, miles y miles de ellas que no han sido retocadas por manos humanas, sirve como pruebas circunstanciales de su existencia.

Imagenes de fantasmas como pruebas de su existencia

Imagenes de fantasmas como pruebas de su existencia

Los fantasmas se describen como seres compuestos por materia sólida, que interactúan con su ambiente y suelen comportarse como si fueran personas vivas. En algunas leyendas de fantasmas -especialmente en el Caribe y en África- la figura es identificada como fantasma sólo porque un conocido sabe que la persona ha muerto. En Occidente, existen creencias que sostienen que los fantasmas son almas que no pueden encontrar descanso después de expirar. Esta incapacidad para encontrar descanso suele explicarse como la consecuencia de dejar en la Tierra alguna tarea inconclusa, tal como la búsqueda de justicia o de venganza que requiere la víctima luego de su muerte.

Algunas personas piensan que los fantasmas residen en el Limbo o en el Purgatorio. Aunque esta perspectiva fue propuesta por primera vez por ciertos teólogos católicos, no es compartida por el catecismo de la Iglesia Católica. Vale aclarar que muchos protestantes y cristianos evangélicos descreen en la existencia de fantasmas (como manifestaciones espirituales de los muertos) y atribuyen las acciones violentas a manifestaciones de demonios.

Imagenes de Fantasmas
Imagenes de Fantasmas

Diversos investigadores han estudiado el fenómeno “fantasmagórico” desde un enfoque científico, intentando encontrar correlaciones o relaciones causales entre los fenómenos registrables y la supuesta presencia de fantasmas. Los científicos sostienen que los “fantasmas” no son almas en pena sino impresiones de energía psíquica derivadas de un difunto. Afirman que los acontecimientos traumáticos -tales como un asesinato o un suicidio- generan una energía mental tan potente que ésta puede ser captada por personas sensibles a su presencia. Y algunas veces, en fotografìas e imagenes de fantasmas.

Fantasmas

Los fantasmas o espectros son polémicos fenómenos que admiten numerosas definiciones. Pueden ser calificados como:
1) El alma o espíritu de una persona muerta, que frecuenta algún lugar que tenía gran significación emocional durante su vida pasada.
2) La personalidad que adquiere un ser humano después de fallecido, aún atado a la vida.
3) Una clase de memoria psíquica de cierto ser o cosa muerta o destruida pero que sigue existiendo, en una forma semi-corpórea.

Fantasmas

Fantasmas

De acuerdo con los diversos testimonios divulgados, los fantasmas suelen tomar la forma de seres humanos, de animales e incluso de vehículos. Existen registros acerca de fantasmas -generalmente, de seres humanos difuntos- en la mayoría de las culturas de todo el mundo. Pero no hay consenso acerca de si los fantasmas son proyecciones de la imaginación o tienen existencia objetiva.

Cabe mencionar que los fantasmas se encuentran entre los temas más estudiados por los parapsicólogos. Son habitualmente representados de un tamaño y una forma humanos -aunque a veces se mencionan los fantasmas animales- pero se describen como seres no perceptibles visualmente. La concepción del fantasma “típico” de Occidente es semi-transparente, y no interactúa directamente con los objetos físicos. Camina a través de las paredes y flota sobre la tierra. Se dice que los fantasmas a menudo se comportan como si carecieran de capacidad de reflexión y siguieran una rutina o itinerario particular.

Fantasmas
Fantasmas

Hombres lobos europeos

 Muchos países y culturas europeas tienen historias de hombres lobos, incluyendo a Francia (loup-garou), Albania (oik), Grecia (lycanthropos), España, México (hombres lobo), Bulgaria (valkolak), Turquía (kurtadam), República Checha/Eslovaquia (vlkodlak), Serbia/Montenegro/Bosnia (vukodlak), Rusia (vourdalak), Ucrania (vovkulak (a), vurdalak(a), vovkun), Croacia (vukodlak), Polonia (wilkolak), Rumania (varcolac, priculici), Macedonia (vrkolak), Escocia (werefolf, wulver), Inglaterra (werefolf), Irlanda (faoladh o conriocht), Alemania (werfolf), Holanda (weerwolf), Dinamarca/Suecia/Noruega (varulv), Noruega/Groenlandia (kveld-ulf, varúlfur), Galicia (lobisón), Portugal/Brasil (lobisomem), Lituania(vilkolakis y vilkatlakis), Letonia (vilkatis y vilkacis), Andorra (home llop), Hungría (vérfarkas y farkasember), Estonia (libahunt), Finlandia (ihmissusi y vironsusi), e Italia (lupo mannaro). En Europa del norte también ha historias acerca de gente que se transforma en animales como osos así como lobos.

Hombres lobos europeos

Hombres lobos europeos

Los hombres lobo en la tradición europea a veces eran pueblerinos inocentes y temerosos de Dios que sufrían por la hechicería de otros, o simplemente por un destino desafortunado, y quienes, como lobos, se comportaban de manera muy conmovedora al proteger a sus benefactores humanos. En el poema de Marie de Francia Bisclavret (aprox. 1200), el noble Bizuneh, por razones no explicitadas en la obra, se transformaba en lobo cada semana. Cuando su traidora esposa, la bruja, robó la vestimenta que necesitaba para volver a su forma humana, tuvo que escapar de la persecución del rey y pedirle misericordia para luego terminar siendo su compañero.

Hombres lobos europeos
Hombres lobos europeos

Su comportamiento en la corte era tan gentil que cuando su esposa y su nuevo marido aparecieron en la corte, su violento ataque hacia la pareja fue considerado justo, y entonces la verdad fue revelada. Otras historias de este estilo incluyen a William y el Hombre Lobo (traducido del francés al inglés cerca del 1350), el cuento de hadas alemán Marchen, en el cual varios aristócratas son transformados temporalmente en bestias.

Las leyendas de ulfhednar mencionadas en la saga Vatnsdoela, Haraldskvaeoi, y la saga Volsunga encuentran semejanza con las leyendas de hombres lobo. Los ulfhednar eran soldados parecidos a los bersekers, quienes se disfrazaban con pieles de osos y decían canalizar los espíritus de esos animales para ganar más efectividad en la batalla. Estos guerreros eran muy resistentes al dolor y mataban con crueldad en batalla, como los animales salvajes. Los elfhednar y los bersekers están muy relacionados con el dios nórdico Odín.

Hombres lobos del pasado

En la mitología griega, la historia de Lycaon da uno de los ejemplos más antiguos de la leyenda sobre hombres lobos. Según una de las versiones, Lycaon había sido transformado en un lobo como resultado de la ingesta de carne humana; uno de los que estaban presentes en el sacrificio periódico en el Monte Lycaeon parece haber sufrido la misma suerte.

Hombres lobos del pasado

Hombres lobos del pasado

Herodoto en sus Historias nos cuenta que los Neuri, una tribu que él ubica al noreste de Scythia, se transformaban durante unos días al año, y Virgilio conoce con familiaridad la transformación de los seres humanos en lobos.

El estudioso romano Plinio el Viejo, citando a Euanthes, cuenta que un hombre de la familia de Anthius había sido elegido entre muchos para que lo llevaran al lago en Arcadia, donde colgó sus vestimentas en un árbol de cenizas y nadó a través de él, lo que dio como resultado su transformación en lobo, forma que mantuvo durante nueves años. Bajo la condición de que no atacara a ningún ser humano en esos nueve años, sería liberado para que nadara de vuelta y volviera a su forma humana.

Hombres lobos del pasado
Hombres lobos del pasado

En la obra latina de prosa, el Satiricón, escrita alrededor del 60 A. de C. por Petronio, uno de los personajes, Niceros, cuenta una historia en un banquete acerca de un amigo que se convierte en lobo.

Describe el incidente de la siguiente manera: ‘Cuando busqué a mi amigo vi que se había desnudado y apilado sus vestimentas en el borde del camino…orinó en círculo alrededor de sus ropas y entonces, de repente, se convirtió en un lobo…luego de que se transformó en lobo comenzó a aullar y entonces se fue corriendo hacia los bosques’.

Etimología de la palabra “Werewolf”

La palabra Werewolf (“hombres lobos” en inglés) deriva probablemente del Antiguo Inglés wer (o were) y de Wulf. La primera parte, wer, se traduce como ‘hombre’ (en el sentido de hombre masculino, no de raza o humanidad).

Etimología de la palabra “Werewolf”

Etimología de la palabra “Werewolf”

Tiene palabras de la misma familia en varios dialectos alemanes, incluyendo el gótico wair, el antiguo alemán alto wer, y el antiguo nórdico verr, así como en otros idiomas indoeuropeos, como el latín vir, el irlandés fear, el lituano vyras, y el galés gwr, que tiene el mismo significado. La segunda parte, wulf, es el antepasado de la palabra del inglés moderno ‘wolf’; en algunos casos también tuvo el significado general de ‘bestia’. Una etimología alternativa deriva de la primera parte desde el Antiguo Inglés weri (to wear); la forma completa en este caso sería glosada como wearer of Wolf skin (usuario de piel de lobo). Relacionado con esta interpretación está el antiguo nórdico ulfhednar, que denota equivalentes lupinos del berseker, aquel que usaba piel de oso en batalla.

Etimología de la palabra “Werewolf”
Etimología de la palabra “Werewolf”

Otras fuentes derivan la palabra de warg-wolf, donde warg (más tarde werg o wero) está emparentada con el antiguo nórdico vargr, que significa ‘granuja’ ‘forajido’ o, eufemísticamente, ‘lobo’. Un vargulf era el tipo de lobo que mataba varios miembros de un rebaño pero comía poco de lo que mataba. Esto era un grave problema para los pastores, quienes tenían que destruir de alguna manera la plaga de lobos antes de que destruyera el rebaño entero. Los pastores a menudo colgaban la piel del lobo en la habitación de un niño, creyendo que le daría al bebé poderes sobrenaturales. El término warg fue usado en el Antiguo Inglés para este tipo de lobo y para lo que hoy sería calificado como asesino serial. Posiblemente relacionado está el hecho de que, en la sociedad escandinava, un forajido (que podía ser asesinado sin repercusiones legales y no podía recibir ayuda) era llamado generalmente vargr, o ‘wolf’ (lobo).

Orígenes de los hombres lobos

Muchos autores piensan que las leyendas de los hombres lobos y los vampiros pueden haber sido usadas para explicar asesinatos seriales en épocas de oscurantismo. Esta teoría ganó credibilidad gracias a la tendencia de algunos asesinos seriales modernos de caer en prácticas comúnmente asociadas con hombres lobo, como canibalismo, mutilación, y ataques cíclicos. La idea (aunque no la terminología), fue bien explorada en la obra seminal de Sabine Baring-Gould El libro de los Hombres lobos.

Orígenes de los hombres lobos

Orígenes de los hombres lobos

Una reciente teoría se propuso para explicar los episodios relacionados con hombres lobo en Europa durante los siglos XVIII y XIX. El Ergot, que causa una forma de enfermedad producida por un alimento contaminado, es un hongo que crece en cultivos de centeno durante las temporadas de cosecha luego de inviernos muy fríos. El envenenamiento por Ergot generalmente afecta pueblos enteros o a las partes pobres de los pueblos, dando como resultado alucinaciones y convulsiones (el LSD alucinógeno originariamente derivaba del Ergot). El envenenamiento por Ergot fue propuesto como causa de la creencia individual de que uno es un hombre lobo y de que todo el pueblo crea que vio a uno. Esta teoría, sin embargo, es controversial y no fue ampliamente aceptada.

Algunos investigadores modernos intentaron usar enfermedades como la rabia, la hypertrichosis (crecimiento excesivo del cabello en todo el cuerpo) o la porphyria (un desorden enzimático cuyos síntomas incluyen alucinaciones y paranoia) para explicar las creencias en estas criaturas. La porphyria erythropoietic posee características clínicas que incluyen manos y cara peludas, piel poco saludable, orina rosada, color rojizo en los dientes, y fotosensitividad, que hace que los enfermos solo puedan salir de noche.

Orígenes de los hombres lobos
Orígenes de los hombres lobos

También hay un desorden mental poco común llamado licantropía, en la cual la persona afectada tiene la creencia ilusoria de que ella o él son, o tienen la capacidad de transformarse en otro animal, pero no necesariamente en un lobo. Los mitos de licantropía sobrenatural pudieron tener sus orígenes que los relatos de las experiencias de las personas que quizás sufrieron este trastorno psicótico.

Otros creen que las leyendas de los hombres lobo estuvieron inspiradas en parte por el chamanismo y los animales totémicos de las culturas primitivas basadas en la naturaleza.

Mito o verdades de los hombres lobos

Hombres-lobo, también conocidos como licántropos, son personajes mitológicos que poseen la habilidad de transformarse en lobo, ya sea por voluntad propia gracias al uso de la magia, o por estar bajo el efecto de una maldición.

Mito o verdades de los hombres lobos

Mito o verdades de los hombres lobos

El cronista medieval Gervase de Tilbury asoció la transformación con la aparición de la luna llena; sin embargo, existe evidencia de que la asociación ya existía entre los antiguos griegos, donde aparece testimoniada en los escritos de Petronio. Este concepto raramente era asociado con el de hombre lobo hasta que la idea fue tomada por los escritores de ficción.

Transformaciones similares a la de los hombres lobo son comunes en cuentos de todo el mundo, aunque la mayoría de ellas involucran otras formas animales.

Mito o verdades de los hombres lobos
Mito o verdades de los hombres lobos

Los hombres lobo son tema frecuente de obras modernas de ficción y películas, aunque a los hombres lobo ficticios se les atribuyen otras características distintas de las de aquellos que aparecen en los cuentos folclóricos, sobre todo la vulnerabilidad a las balas de plata.

Cuentos y mitos de duendes

Los duendes suelen aparecer en numerosas baladas de origen inglés y escocés, así como en cuentos populares, incluyendo muchos viajes a Elphame o Tierra de los Duendes (el Álfheim de la mitología de los nórdicos).

Cuentos y mitos de duendes

Cuentos y mitos de duendes

Se trata de un reino místico, misterioso y desagradable. El duende es retratado a veces como portador de una luz positiva, tal como la reina de Elphame en la balada de “Thomas the Rhymer”. Sin embargo, también existen duendes de carácter siniestro, inclinados con frecuencia a la violación y el asesinato, como sucede en el cuento de “Childe Rowland” o en la balada de la lady Isabel y el Duende Caballero. En esta última historia, el Duende Caballero intenta asesinar a una mujer.

En la mayoría de los casos, los duendes de las baladas son criaturas de sexo masculino. El único duende femenino comúnmente mencionado es la Reina de la Tierra de los Duendes, que aparece en “Thomas the Rhymer”, así como la Reina de Nourice, en cuya ciudad secuestran a una mujer para ser la enfermera del bebé de la citada reina, prometiéndole que podrá volver a su casa una vez el infante se destetara.

Los duendes no suelen ser malvados pero sí molestan a los seres humanos o interfieren en sus asuntos. Se cree que son invisibles. En la tradición anglosajona, los duendes llegaron a ser más o menos sinónimos de las hadas, que se originaron de la mitología nativa británica.

Sucesivamente, la palabra “duende” -así como el término literario “hada”- se acuñó para denotar a los varios espíritus de la naturaleza como elpwccahobgoblin o el brownie los escoceses.

Cuentos y mitos de duendes
Cuentos y mitos de duendes

En la Inglaterra isabelina, William Shakespeare imaginaba a los duendes como gente pequeña. Este escritor, al parecer, consideraba que los duendes y las hadas eran de la misma raza. En su drama Enrique IV hace que Falstaff califique al príncipe Enrique de la siguiente manera: “usted, ambicioso, tiene una piel de duende”. Y en la comedia “Sueño de una noche de verano” los duendes son casi tan pequeños como insectos.

Por otra parte, Edmund Spenser presenta a los duendes como seres del mismo tamaño en La Reina de las hadas. La influencia de Shakespeare y de Michael Drayton logró que la imagen popular de los duendes y de las hadas fuera reconocida como la de seres muy pequeños. Por ejemplo, en la literatura victoriana los duendes aparecen generalmente ilustrados como hombres y mujeres minúsculos, con los orejas puntiagudas y usando graciosos gorros.

Un ejemplo es la Princesa Nobody (1884) del cuento de hadas de Andrew Lang, ilustrado por Richard Doyle, donde las hadas son criaturas minúsculas con alas de mariposa y los duendes son individuos pequeñísimos con gorras rojas. Sin embargo, había excepciones a esta regla: por ejemplo, los duendes que aparecen en Lord Dunsany y la hija del Rey de la Tierra de los Duendes.

Duendes Ingleses

“El pobre pajarito embromado” (Poor little birdie teased), pintura realizada por el ilustrador Richard Doyle durante la era victoriana, representa la opinión tradicional acerca de los duendes, de acuerdo con el folklore inglés más actual. Se trata de un humano diminuto que habita dentro de los árboles.

Duendes Ingleses

Duendes Ingleses

La palabra duende proviene del inglés antiguo: es un vocablo derivado de la palabra ælf (ælfe, con variantes regionales y cronológicas tales como ylfe y ælfen). Las palabras utilizadas para nombrar a las ninfas de los mitos griegos y romanos fueron traducidas por eruditos anglosajones a raíz de la palabra ælf y sus variantes, cuyo significado era “elfo“.

Duendes Ingleses
Duendes Ingleses

Aunque la evidencia inglesa más temprana es confusa, existen motivos para pensar que los duendes anglosajones (ælfe) eran similares a los duendes de la mitología temprana de los nórdicos: seres humanos con poderes sobrenaturales, generalmente varones, capaces de ayudar o de dañar a las personas con las que se encuentra.

La unión amorosa entre los æsir y los álfar, descrita en las poéticas Eddasmedievales, se refleja en el viejo færstice inglés.

En lo referente a la belleza de los duendes nórdicos, hay evidencias ofrecidas por el vocabulario del inglés antiguo. Palabras como ælfsciene (“duende hermoso”) usadas también para mujeres bíblicas que son seductoras y bellas.

La lengua anglosajona también atestigua alianzas de duendes con demonios, como por ejemplo en el verso 112 del Beowulf. Por otra parte, el oaf es simplemente una variante de la palabra duende, probablemente se refiere a un changeling o alguien que quedó estupefacto por el encantamiento mágico de un duende.

“Duende tiro” -también duende perno o duende flecha– es una palabra encontrada en Escocia y en el norte de Inglaterra. Fue documentada por primera vez en un manuscrito que data de finales del siglo XVI.

Duende Elfo Mago de Inglaterra
Duende Elfo Mago de Inglaterra

Aunque primero se menciona un dolor agudo provocado por los duendes, más adelante queda claro que denota la cabeza de una flecha de piedra neolítica, que en el siglo XVII parece haber sido atribuida en Escocia a las personas que tenían poderes mágicos. Era utilizada en rituales curativos y utilizada por brujas y hechiceras para herir personas o matar ganado.

Otras creencias sostienen que un enredo en el cabello era llamado “cerradura de duende”, porque se creía que era causado por la travesura de los duendes. Una parálisis repentina también era atribuida al “golpe de un duende”.

“El pobre pajarito embromado” (Poor little birdie teased), pintura realizada por el ilustrador Richard Doyle durante la era victoriana, representa la opinión tradicional acerca de los duendes, de acuerdo con el folklore inglés más actual. Se trata de un humano diminuto que habita dentro de los árboles.

La palabra duende proviene del inglés antiguo: es un vocablo derivado de la palabra ælf (ælfe, con variantes regionales y cronológicas tales como ylfe y ælfen). Las palabras utilizadas para nombrar a las ninfas de los mitos griegos y romanos fueron traducidas por eruditos anglosajones a raíz de la palabra ælf y sus variantes, cuyo significado era “elfo“.

Aunque la evidencia inglesa más temprana es confusa, existen motivos para pensar que los duendes anglosajones (ælfe) eran similares a los duendes de la mitología temprana de los nórdicos: seres humanos con poderes sobrenaturales, generalmente varones, capaces de ayudar o de dañar a las personas con las que se encuentra.

La unión amorosa entre los æsir y los álfar, descrita en las poéticas Eddasmedievales, se refleja en el viejo færstice inglés.

En lo referente a la belleza de los duendes nórdicos, hay evidencias ofrecidas por el vocabulario del inglés antiguo. Palabras como ælfsciene (“duende hermoso”) usadas también para mujeres bíblicas que son seductoras y bellas.

La lengua anglosajona también atestigua alianzas de duendes con demonios, como por ejemplo en el verso 112 del Beowulf. Por otra parte, el oaf es simplemente una variante de la palabra duende, probablemente se refiere a un changeling o alguien que quedó estupefacto por el encantamiento mágico de un duende.

“Duende tiro” -también duende perno o duende flecha– es una palabra encontrada en Escocia y en el norte de Inglaterra. Fue documentada por primera vez en un manuscrito que data de finales del siglo XVI.

Aunque primero se menciona un dolor agudo provocado por los duendes, más adelante queda claro que denota la cabeza de una flecha de piedra neolítica, que en el siglo XVII parece haber sido atribuida en Escocia a las personas que tenían poderes mágicos. Era utilizada en rituales curativos y utilizada por brujas y hechiceras para herir personas o matar ganado.

Otras creencias sostienen que un enredo en el cabello era llamado “cerradura de duende”, porque se creía que era causado por la travesura de los duendes. Una parálisis repentina también era atribuida al “golpe de un duende”.