Dragones Persas

DRAGONES INDO-IRANÍES

Aži (del nominativo ažiš) es la palabra iraní para el nombre Avestan, que significa “serpiente” o “dragón”. Es un símil de la palabra sánscrita utilizada para “serpiente”, pero no posee ninguna connotación siniestra o diabólica, tal como la concebida entre las religiones cristianas y judías.

Dragones Persas

Dragones Persas

Azi y Ahi se relacionan de manera indirecta con los ophis griegos y anguis latinos, ambos con el mismo significado de “serpiente”.

Por otra parte, el sentido de dah?ka es incierto. Entre los significados sugeridos está el de “picadura” (fuente incierta), “quemadura” (del Sánscrito dahana), “hombre” o “especie de hombre”, “enorme” o “extranjero” (del védico dasas).

En mitología persa, Dah?ka es tomado como un nombre propio, y es la fuente para la palabra Zahh?k del Sh?hn?ma.

HISTORIAS DE SERPIENTES MONSTRUOSAS

Se especula que las historias de las serpientes monstruosas que resultan asesinadas o encarceladas por héroes o seres divinos datan de la prehistoria, y se encuentran entre los mitos de origen indoeuropeo, incluyendo los indo-iraníes, es decir, los antepasados comunes de los iraníes y de los indios védicos.

El punto más obvio de comparación es que el ahi del Sánscrito védico es un afín del aži del Avestan. Sin embargo, en la tradición védica, el único dragón de importancia es Vrtra, pero no existe ninguna tradición iraní acerca de un dragón similar al Vrtra indio, el “que vigila las aguas cósmicas y es derrotado por los mismos Dioses” (Boyce, 1975:91-92).

Por otra parte, mientras la tradición iraní tiene dragones numerosos –que son malévolos–, la tradición védica posee solamente un dragón llamado ahi budhnya, que es calificado como “el dragón benévolo de las profundidades”.

En las Veddas, los Dioses luchan contra los dragones; por el contrario, en la tradición iraní ésta es una función de los héroes mortales.

Así, aunque parece claro que los héroes mata-dragones –y los Dioses, en el caso de las Veddas– fueron parte de la tradición y del folklore indo-iraní, es también evidente que la India e Irán desarrollaron mitos distintos desde los comienzos (Skjaervø, 2002:192)

La Princesa y el Dragón Parte II

VARIACIONES DEL MISMO MOTIVO

Otra variación del motivo de “la princesa y el dragón” surge de la conocida leyenda de San Jorge y el dragón. La historia popular comienza con un dragón que hace su nido en una fuente que provee de agua a una ciudad-estado.

La Princesa y el Dragón Parte II

La Princesa y el Dragón Parte II

Por lo tanto, los ciudadanos necesitan quitar temporariamente el nido del dragón para recoger el agua. Para no matarlos, el tributo que exigía el dragón era un sacrificio humano diario.

La víctima es elegida al azar. Eventualmente, en esta lotería, le toca el turno a la princesa local. El monarca, padre de la dama, ruega a los ciudadanos y a la misma bestia por la vida de su hija pero no obtiene éxito. Entonces la princesa es inexorablemente ofrecida al dragón. Pero, en ese preciso instante, el viajero San Jorge llega a la comarca.

El héroe enfrenta al dragón, lo mata y salva a la princesa. Los ciudadanos, agradecidos, deciden abandonan su paganismo ancestral y se convierten al cristianismo.

Cuando la historia no se trata de un dragón sino de un troll, un gigante o un ogro, la princesa es a menudo una prisionera y no una persona a punto de ser engullida. Un ejemplo de este caso es el cuento de “Las tres princesas de la tierra blanca”.

Estas damas suelen ser una fuente vital de información para sus libertadores. Les avisan cómo evitar las trampas que su captor coloca para que nadie logre rescatarlas, o les informan cómo matar al monstruo.

Y cuándo ellas no saben cómo hacer estas cosas, comienzan a sonsacar información a los gigantes, ogros o trolls, tal como en el cuento “El gigante que no tenía corazón”.

Debido a que la princesa es técnicamente incapaz de utilizar ese conocimiento por sí misma –porque está encerrada– siempre requiere de la ayuda del héroe para poder liberarse de su cautiverio.

La Princesa y el Dragón

DE HADAS Y OTRAS LEYENDAS

La princesa y el dragón es una premisa genérica común a muchas leyendas y cuentos de hadas. No es un cuento de hadas en sí mismo, pero junto con “el jinete del caballo blanco”, es un cliché repetido en numerosas historias amorosas. El teórico Northrop Frye lo identificó como la principal forma de búsqueda del romance popular.

La historia implica a una mujer de la clase alta –por lo general, una princesa o una mujer de similar abolengo– que resulta literalmente salvada de las garras de un dragón o de un grave peligro por un héroe oportuno y valeroso.

La dama puede ser la primera mujer en correr peligro ante la presencia de la bestia o la última entre una larga sucesión de mujeres que no gozaron de un nacimiento de rango tan elevado como el suyo o que no tuvieron la misma fortuna.

Normalmente, la princesa termina casándose con el que vencía al dragón; aunque en algunas ocasiones aparecía un impostor que engañaba a la princesa y la desposaba. Entonces, el auténtico aniquilador de dragones volvía a la patria y luchaba con el impostor para demostrarle la verdad a la dama.

El escenario de “la princesa y el dragón” cobra más relevancia en la imaginación popular que en las historias mismas. Los receptores ya conocen el argumento: prevén al héroe estándar que vencerá al dragón… Los hermanos Grimm, por ejemplo, escribieron varios cuentos de dragones y de asesinos de gigantes. Son las variantes las que enriquecen cada versión, aunque resulten mínimas.

Uno de los primeros ejemplos del motivo de “princesa y el dragón” se remonta al antiguo mito helénico que tiene por protagonista a Perseo, el héroe que rescató a la princesa Andrómeda de un terrible monstruo del mar.

OTRAS VERSIONES

El mito de Perseo fue reelaborado más tarde por posteriores leyendas griegas como la de Hércules, héroe que rescató a la princesa Hesione de Troya de las garras de otro monstruo marino.

La mayoría de las versiones antiguas representó al dragón como la expresión de la cólera de los dioses: en el caso de Andrómeda, porque su madre Casiopea había comparado su belleza a la de las ninfas del mar, y en el caso de Hesione, porque su padre había renegado de concertar un negocio con Poseidón.

Esto es menos común en cuentos de hadas y otros tipos de historias. En estas versiones posteriores, el dragón generalmente actúa sin maldad.

La Leyenda del Basilisco

SU PODER VISUAL

En bestiarios y leyendas europeas, un basilisco –del griego basiliskos que significa “pequeño rey”, o “el regente” según su etimología latina– es un reptil legendario afamado por ser el rey de las serpientes.

Su celebridad radica en la habilidad de provocar la muerte con un único vistazo. Según el libro “Historia Natural”, escrito por Plinio El Viejo, el basilisco es una serpiente pequeña pero tan venenosa que deja una enorme estela de veneno mortal con cada pisada, además de asesinar con la mirada.

TRES DESCRIPCIONES

Existen tres descripciones del aspecto de un basilisco: algunas indican que se trata de un lagarto enorme, otras hablan de una serpiente gigante y las demás caracterizaciones mencionan un pollo alto dotado de tres pies, con cola y dientes de serpiente… Además, se lo llama “rey” por tener en su cabeza una cresta en forma de corona.

Las historias del basilisco lo incluyen dentro de la misma familia del “cockatrice”. Se alega fabulosamente que el basilisco es una bestia nacida de un huevo de serpiente, incubada por un pollo –al contrario del cockatrice, que nace de un huevo de gallina incubado en un nido de serpientes–.

En la Europa medieval, la descripción de la criatura comenzó a adquirir características de pollo… Bede fue el primer autor en explicar la gestación de un basilisco dentro de un huevo de serpiente incubado por un viejo gallo.

Por su parte, San Isidoro de Sevilla definió el basilisco como el rey de las serpientes: los reptiles se someten a él por su peligrosa mirada y por las cualidades de su respiración venenosa.

EL BASILISCO Y LA ALQUIMIA MEDIEVAL

Fue Alexander Neckham el primero en afirmar que el arma asesina del basilisco no era su mirada sino la capacidad de  corromper el aire. Esta teoría fue desarrollada un siglo más tarde por Pietro D’Abano.

Además, Theophilus Presbyter inventó una complicada “receta”, incluida en uno de sus libros, que explica cómo crear un basilisco para convertir el cobre español en oro.

Alberto Magno, en su libro De animalibus, escribió acerca de la mirada fija que el basilisco utiliza para matar pero negó algunas leyendas, tales como las que indican que el gallo incubaba el huevo de serpiente.

Este último indicó que la fuente de tales historias fabulosas fue Hermes Trismegisto, conocido también como el creador de la historia sobre las cenizas de basilisco. A éstas se les atribuía la capacidad de convertir la plata en el oro.

Pero esta atribución es absolutamente incorrecta… aunque demuestra cómo las leyendas del basilisco estuvieron estrechamente relacionadas con la alquimia del siglo XIII.

El Leviatán como Animal

¿QUÉ ES UN LEVIATÁN?

En el libro del Job, Benemoth y Leviatán son animales enumerados junto a otras bestias terrenales como cabras, águilas y halcones. Este inventario llevó a varios eruditos a creer que el Leviatán era, antiguamente, un animal que había vivido sobre la faz de la Tierra.

Sin embargo, el animal generalmente propuesto como el “posible Leviatán” es el cocodrilo del Nilo.

Como el Leviatán, el cocodrilo del Nilo es acuático, posee escamas y dientes feroces. En Job 41:18 se afirma que los ojos del Leviatán son “como los párpados de la mañana”.

Algunos han comparado este verso con los ojos de un cocodrilo, que se levantan del agua antes que el resto de su cabeza, como invocando la imagen del sol que se levantaba sobre el horizonte.

Pero aparecen grandes dificultades en el versículo 41 de Job, donde el Leviatán es descrito como una “bestia arrojando fuego por la boca como un dragón”. Además, la imagen del Leviatán no parece concordar con la del cocodrilo, según otras caracterizaciones ofrecidas en diferentes pasajes de la Biblia. Por ejemplo, el cocodrilo no tiene cabezas múltiples.

Otros sugieren que el Leviatán es un tipo exagerado de ballena. Esta visión hace frente a otra dificultad: los judíos del Cercano Oriente jamás encontraron ballenas en una región tan caliente.

TEORÍAS SOBRE EL LEVIATÁN

Otras teorías, citadas a menudo por la cripto-zoología y la ciencia de la creación, indican que el Leviatán era un reptil acuático, tal como un Plesiosauro, o un miembro de la familia del Hadrosauridos (específicamente, el Parasaurolophus).

La teoría sobre el Parasaurolophus es intrigante, dado que  procura explicar la prosa bíblica referida a la respiración llameante del leviatán. Esencialmente, la idea es que ésta es producto de una reacción química similar a la que ocurre en el “escarabajo bombardero”. Entonces, Parasaurolphus combinaría elementos localizados en diversas partes de su cresta para crear un gas combustible.

Sin embargo, la teoría no toma en cuenta dos puntos cruciales: los compuestos calientes habrían chamuscado y dañado seriamente la garganta y las fosas nasales del Parasaurolophus… además, el cráneo del Parasaurolophus no sugiere, de ninguna manera, poseer las glándulas que podrían producir el calentamiento de tales compuestos químicos.

Durante la “edad dorada” de las travesías marinas, los navegantes europeos describieron en sus crónicas al Leviatán como si fuera un gigantesco monstruo marino de aspecto similar al de una ballena, generalmente como una serpiente del mar que devoraba navíos enteros. El Leviatán nadaba alrededor de las embarcaciones tan rápidamente que era capaz de crear un remolino en el que éstas se hundían.

Por último, debemos mencionar que El Leviatán es, también, el título del trabajo central de Thomas Hobbes sobre el contrato social y la creación de un estado ideal: el del bien común.

Dragones Vascos

DE CABALLEROS Y DRAGONES

Herensuge es el nombre del dragón vasco más famoso. Dentro de la mitología del Euskadi, estas criaturas fabulosas no son demasiado comunes. Sólo el Dios Creador Sugaar es la criatura más frecuente, aunque éste se parece más a una serpiente que a un auténtico dragón.

Dragones Vascos

Dragones Vascos

Existe una leyenda cristiana que narra la historia de un caballero de la zona de Navarra, llamado Teodosio de Goñi. Mientras cumplía penitencia por haber incurrido en el delito de parricidio, en las Sierras Aralar, redimió sus pecados salvando a una mujer que había sido entregada como rescate a un dragón.

Con los tobillos encadenados, el dragón estaba a punto de hincarle los dientes y el caballero no tenía alternativa de vencerlo, entonces rezó al arcángel San Miguel para que lo ayudara a superar aquel duro trance.

En el Paraíso, le dicen al ángel las siguientes palabras: “Miguel, te llaman de la Tierra”. Pero éste responde: “Mi Señor, no iré a auxiliar a nadie sin tu presencia”.  Finalmente, el arcángel y Dios encabezan una aventura, se aproximan al caballero y le cortan la cabeza al dragón,  liberando a Teodosio de sus cadenas y de su penitencia.

Esta leyenda se relaciona con el monasterio de San Miguel de Aralar. La historia ha sido interpretada como una justificación de la ruptura con la religión pagana vasca para adherirse al Cristianismo y venerar especialmente al arcángel San Miguel. De todas maneras, es bastante parecida a otras leyendas europeas sobre caballeros y dragones; se trata simplemente de una adaptación local.

En la mitología vasca, Sugaar –también llamado Azucara, Sugoi o Maju– es una deidad vasca pre-cristiana asociada a las tormentas y otros factores climáticos. Normalmente tiene la forma de dragón o de serpiente.

Conservamos escasas referencias y leyendas acerca de Sugaar. Su rol primordial es el de unirse con su consorte Mari para generar las tormentas en la serranía.

También existe un mito en el que Sugaar seduce a una princesa escocesa en la aldea de Mundaka para engendrar al mítico fundador de Vizcaya, llamado Jaun Zuria. Este leyenda legitima la señoría de Vizcaya como comunidad independiente de Navarra.

Con respecto a la etimología de su nombre, Sugaar o Sugar parece derivar de la adición de “suge” (que significa serpiente) y “ar” (que significa varón) en alusión a una “serpiente masculina”. Sin embargo, otras versiones apuntan que puede ser la aglutinación de las palabras vascas “su” (que significa fuego) y “gar” (que significa llama), dando a entender que este dragón tiene la capacidad de respirar fuego.

Algunas leyendas populares indican que Sugaar tiene dos moradas: las cuevas de Amunda y Atarreta. Se dice que surca los cielos y augura tormentas; también suele castigar a los niños que desobedecen a sus padres.

Dragones Rusos: Zilant

CRIATURAS FOLKLÓRICAS

Zilant es una criatura legendaria, mezcla de dragón y “wyvern” –criatura alada semejante a un dragón–. Desde 1730 ha sido el símbolo oficial de una ciudad rusa llamada Kazan. Esta serpiente con alas forma parte del folklore ruso y se menciona en leyendas sobre la fundación de la citada Kazan.

Dragones Rusos: Zilant

Dragones Rusos: Zilant

La nomenclatura y la etimología de Zilant derivan de la trascripción de la palabra “serpiente” desde la fonética inglesa al ruso. También entabla un parentesco con la palabra persa Ajdaha (que significa “dragón”). Esto indica que Zilant sería concebido como una especie de “dragón aserpentado”.

Para los tátaros, se trata de una criatura repulsiva, asimilable a los dragones europeos y al dragón persa. Según la creencia de Idel-Ural –histórica región de Europa oriental– cualquier serpiente que sobreviva cien años se convertirá en un “Ajdaha dragón”. También se lo llama “serpiente blanca” y es el rey de serpientes, puesto que aconsejó y ayudó a diferentes héroes épicos a batallar.

En lo que concierne a su influencia beneficiosa sobre los seres humanos, la serpiente blanca se parece al dragón chino. Esto demuestra que los tátaros se vieron influenciados por las leyendas iraníes.

Después del siglo dieciséis, los rusos adquirieron estas narraciones populares de los tátaros. Para los rusos de Kazan, Zilant tenía connotaciones negativas, pues fue representado como un dragón eslavo más que como una serpiente.

Cabe mencionar que la opinión popular de los ciudadanos de Kazan resultó fuertemente influenciada por la cultura occidental, por eso Zilant comenzó a ser imaginado como un wyvern o como el clásico dragón occidental que posteriormente comenzó a representarse en las películas.

VARIANTES DE LA LEYENDA DE ZILANT

La mayoría de las leyendas relacionadas con Kazan son contradictorias, y la criatura Zilant no es ninguna excepción… Existen numerosas variantes folklóricas.

Según la historia más arcaica, una hermosa damisela contrajo matrimonio con un habitante del Antiguo Kazan. Como debía ir a buscar agua al lejano río Qazansu, se quejó al khan local –autoridad gubernamental– porque su ciudad tenía una localización incómoda y precaria. La joven aconsejó mudar la ciudad hasta la cercana colina de Zilantaw, y el khan aceptó el consejo.

Sin embargo, la colina estaba infestada de serpientes. Su líder era una serpiente gigante dotada de dos cabezas: era, ni más ni menos, un auténtico Zilant.

Algunas la mayoría de las víboras se alimentaba sólo de hierbas, otras buscaban jóvenes vírgenes rusas para engullirlas. Hasta que un mago aconsejó al khan que mandara construir un cerco de madera y paja sobre la colina.

La consecuencia fue que las serpientes se refugiaron en la paja apenas llegó el invierno. Entonces, los habitantes aprovecharon a incendiar su madriguera y quemaron a todas las serpientes, e incluso abrasaron involuntariamente un sector de la nueva ciudad.

Pero la gigantesca serpiente de dos cabezas logró refugiarse en el lago Qaban. Según cuenta la historia, todavía habita las aguas del lago y, cuando tiene ocasión, toma venganza contra los ciudadanos.

Dragones Empleados en Banderas y Emblemas

ACERCA DE IVÁN EL TERRIBLE

Zilant se ha convertido en símbolo de algunos estados rusos, búlgaros y turcos. Algunas banderas de Tatar tienen a Zilant como alegoría de los búlgaros del Volga antes de la invasión mongol. También fue incluido en las insignias de Kazan.

Dragones Empleados en Banderas y Emblemas

Dragones Empleados en Banderas y Emblemas

Después de la conquista de Kazan en el año 1552, Iván el Terrible adoptó esta imagen. La temprana iconografía rusa representa a Zilant con una sola cabeza, cuatro piernas de pollo, cuerpo de pájaro y cola de la serpiente.

Es la representación de un “Cocatriz” más que de un dragón… En 1730, un decreto real estableció que Zilant debía ser colocado en el escudo de armas del Gobierno de Kazan.

Cabe destacar que en este decreto, el Zilant fue caracterizado como una serpiente negra, coronada con la corona dorada Kazan, con alas rojas sobre un campo blanco. Luego, la capa de Kazan fue imitada por en el escudo de armas del Imperio Ruso.

Más tarde, el contorno de esta criatura fantástica fue incorporado en las capas y escudos de muchas ciudades búlgaras, rusas y turcas. Por ejemplo, de la ciudad de Kashira –situada al sur de Moscú– se adoptó su imagen, dado que la misma era una puerta de acceso a la población exiliada de Kazan durante el siglo dieciséis.

SUPRESIÓN DE ZILANT COMO EMBLEMA POLÍTICO

Después de la Revolución Rusa de 1917, el Gobierno fue suprimido y junto con él todos los emblemas imperiales que mostraban la iconografía del dragón Zilant.

Décadas más tarde, se desató en Moscú una polémica relacionada con la restauración de la imagen de Zilant como símbolo de la ciudad, postura defendida por partidarios durante la cercana década del `90, en el pasado siglo.

Sin embargo, algunos nacionalistas de Tatar se opusieron a la reincorporación del empleo del Ajdaha-Zilant por considerarlo un emblema malvado de la agresión, despectivo hacia los tátaros y hacia su Estado.

También precisaron que Zilant pudiese ser interpretado como el dragón asesinado por San Jorge, teniendo en cuenta las representaciones de la bandera y emblemas moscovitas.

Según esta interpretación popular, San Jorge simbolizaría a los habitantes de Moscú y el “dragón” simbolizaría a la ciudad de Kazan…La alegoría es bastante peligrosa.

Por último, cabe destacar que la serpiente blanca Zilant fue adoptada nuevamente durante el año 2005 como símbolo de la ciudad de Kazan.

El Maligno Dragón Polaco

UNA PIEZA DE FOLKLORE

Smok Wawelski –también conocido como El Dragón de Wawel Hill o simplemente The Wawel Dragon– es un famoso dragón del folclore polaco.

El Maligno Dragón Polaco

El Maligno Dragón Polaco

Cuenta la leyenda que este maligno animal vivía antiguamente en una caverna debajo de Wawel Hill, en la ribera del río Vístula que atraviesa Cracovia, Polonia. Algunas historias tradiciones indican que los dragones existían con anterioridad a la fundación de la ciudad, cuando el área todavía era ocupada sólo por granjeros.

Las catedrales de Wawel y de Cracovia se encuentran construidas sobre  Wawel Hill; allí ostentan estatuas de Smok Wawelski y una placa conmemorativa del héroe Krakus, el príncipe polaco fundador de la ciudad. Su palacio, supuestamente, se alza sobre la guarida de dragón.  Actualmente se utiliza la caverna del dragón, debajo del castillo, como pieza de interés turístico.

EL MALIGNO DRAGÓN DEL VÍSTULA

Una versión popular del cuento de Smok Wawelski indica que, durante el imperio del Rey Krak, la ciudad vivía atemorizada bajo el acecho de esta bestia de peligroso aliento de fuego, dotada de seis patas.

Cada día, el maligno dragón causaba estragos en la campiña, matando gente, destruyendo sus viviendas y devorando el ganado.

Se dice que este animal fabuloso disfrutaba alimentándose de jóvenes doncellas. El gobernante, ansioso de poner fin a la amenaza del dragón, utilizó una influyente una vía para conseguirlo. Ya no quedaban más jóvenes vivas en el reino, excepto la hija del rey, llamada Wanda. Desesperado, el rey prometió la mano de su hermosa hija al caballero que fuera capaz de vencer al temible dragón.

Grandiosos guerreros se acercaron desde lugares remotos para disputarse el trofeo… pero todos fueron derrotados por el animal.

Uno día, un pobre aprendiz de caballero llamado Skuba Dratewka aceptó el desafío. Rellenó un gran trozo de carne de cordero con azufre y lo colocó afuera la caverna de dragón. Éste lo engulló de un bocado e inmediatamente comenzó a sentir una sed insoportable.

Se acercó al río Vístula para beber, pero el agua no logró mitigar su estómago insatisfecho. Después de beber y beber interminablemente, explotó a orillas del río.

Finalmente, Dratewka obtuvo la mano de la bella Wanda y el pueblo recuperó su felicidad.

El dragon dorado de Godzilla

El Rey Ghidorah o Ghidrah es un daikaiju que aparece en varias películas de Godzilla –producidas por los estudios de Toho– así como en la trilogía de Mothra.

El dragon dorado de Godzilla

El dragon dorado de Godzilla

Ghidorah es una poderosa criatura que se ha ganado el título de “el Rey del Terror”. A menudo se considera el rival más grande de Godzilla; éste debe enfrentarlo, generalmente, con otro daikaiju para poder derrotarlo. Se trata de un dragón dorado de tres cabezas, largos pescuezos, alas y dos colas. Tiene cien metros de altura y pesa 30.000 toneladas métricas. Sus chillidos alarmantes emitidos a distinta frecuencia por sus diferentes cabezas son considerados los efectos sonoros más reconocidos del género.

Su animación se debe al trabajo del director Eiji Tsuburaya, quien utiliza sofisticados efectos especiales. En las películas más recientes, Ghidorah ha experimentado varias transformaciones en su origen y aspecto exterior. En un primer momento, este dragón fue creado como una criatura proveniente del espacio exterior, responsable de destruir civilizaciones en muchos planetas, incluyendo Venus. Se dice que llegó a la Tierra montando un meteorito magnético, y que devastó el campo japonés antes de ser rechazado por el equipo de monstruos de Godzilla, Mothra y Rodan.

A partir de 1991, se dice que un Godzilla reencarnado derrotó al monstruo con un gran golpe en la cabeza. Desde entonces, Ghidorah bajó al océano en el que siguió viviendo, de manera subterránea, durante centenares de años