D.N.Angel

El popular manga llamado D.N. Angel fue creado por Yukiru Sugisaki. Fue publicado en Japón –en Asuka Magazine, durante el año 1999– e inspiró el famoso animé homónimo.

D.N.Angel

D.N.Angel

Su protagonista es Daisuke Niwa, un desafortunado estudiante de escuela media, común y corriente, que apenas cumplidos sus catorce años descubre una cualidad que ha afectado a los hombres de su familia a lo largo de trescientos años. Se trata de una herencia genética, presente en su ADN, adquirida por vía materna.

Su original condición se resume en la siguiente metamorfosis: cuando ve a la niña de la que está enamorado –llamada Harada Risa– se transforma en su alter ego, el antiguo fantasma de un ladrón llamado Dark Mousy. Casualmente, cuando Dark Mousy ve a la chica de sus sueños –ni más ni menos que la hermana gemela de Harada Risa, llamada Riku– se convierte a su vez en Daisuke… La única manera de curar este síndrome es que Daisuke consiga que Risa se enamore de él. Pero ¿cómo puede enamorarse la joven de un niño que ni siquiera puede ver?

Los problemas de Daisuke aumentan porque cada noche el fantasma que lo habita ejecuta robos en diferentes museos de arte. Dark Mousy se apodera de él para sus fines y entonces Daisuke debe despistar a Satoshi Hiwatari, un joven genio, líder de la operación que busca atrapar al ladrón de las obras de arte.

A medida que el tiempo pasa, se van revelando el pasado de Dark, sus antiguas peleas y se descubren los sentimientos de Daisuke.

ACERCA DE LOS PERSONAJES

Daisuke Niwa es el estudiante perjudicado por la “condición hereditaria” que lo hace convertirse en un ladrón cada vez que ve a su enamorada.

Dark Mousy es el ladrón fantasma en quien Daisuke se convierte cuando ve a Risa.

Risa Harada, la joven en cuestión, mantiene una relación ultra-competitiva con su hermana, Riku.

Riku Harada es la hermana gemela de Risa, de quien se enamora Dark. Cuando el ladrón la ve, súbitamente se transforma en Daisuke.

Satoshi Hiwatari es el compañero de clase de Daisuke. Es bastante antisocial, parco, y extremadamente inteligente. Él es quien puede resolver la confusión Dark/Diasuke.

Por último, el Inspector Saehara, un detective obsesionado por capturar al infame Dark Mousy… que arribará a sorprendentes resultados

Santa Francisca Romana

Esta santa, nacida en Roma hacia 1384 y canonizada en el año 1608, suele ser exhibida en representaciones iconográficas con una toga oscura y un velo inmaculado, llevando una canasta de alimentos en el brazo y siempre acompañada de su ángel guardián. Se la considera patrona de conductores; su fiesta se celebra cada 9 de marzo.

Santa Francisca Romana

Santa Francisca Romana

La vida de Santa Francisca Romana fue redactada por el cura John Matteotti, el sacerdote confidente a quien apeló durante los diez últimos años de su vida. Esta biografía presenta numerosas revelaciones y visiones de su ángel custodio, por quien Francisca sentía enorme devoción, y a quien alega haber visto caminando a su lado desde pequeña, guiándola en el camino.

REVELACIONES Y VISIONES

Desde niña, Francisca fue favorecida con la gracia de poder observar a su ángel custodio, que velaba por su salud permanentemente. Según indica el documento de Matteotti, nunca la dejó sola e incluso hasta permitió que contemplara su nívea imagen en más de una oportunidad.

La figura del ángel es caracterizada por Santa Francisca Romana de la siguiente manera: “Tenía una hermosura increíble, una piel más clara que la nieve y un rubor que superaba el arrebol de las rosas. Sus ojos estaban siempre abiertos y miraban al cielo, mientras su extenso cabello de bucles era del color del oro bruñido. Su manto llegaba hasta el suelo, de color blanco azulado o con resplandores rojizos. Irradiaba una enorme luminosidad aun en plena noche”.

En sus confesiones, Santa Francisca cuenta una anécdota de su padre, quien dudaba de la veracidad de los dichos de su hija y en una oportunidad le pidió que le presentara a ese “amigo imaginario”. Entonces la niña tomó al ángel de la mano y se la acercó a la de su padre. Así los presentó, y éste pudo verlo.

PLEGARIA AL ÁNGEL CUSTODIO

Ángel santo de la guarda,
compañero de mi vida,
tú que nunca me abandonas,
ni de noche ni de día.
Aunque espíritu invisible,
sé que te hallas a mi lado,
escuchas mis oraciones
y cuentas todos mis pasos.

En las sombras de la noche,
me defiendes del demonio,
tendiendo sobre mi pecho
tus alas de nácar y oro.
Ángel de Dios, que yo escuche
tu mensaje y que lo siga,
que vaya siempre contigo
hacia Dios, que me lo envía.

Testigo de lo invisible,
presencia del cielo amiga,
gracias por tu fiel custodia,
gracias por tu compañía.
En presencia de los ángeles,
suba al cielo nuestro canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo.

Amén.

Incluido en el Himno de la Liturgia de las Horas