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Resumen de la novela de Frankestein

‘Frankestein’ comienza con una carta entre el Capitán Robert Walton y su hermana, Margaret Wolf-Saville. Estas cartas forman el encuadre de la historia en la que Walton le cuenta a su hermana la historia de Víctor Frankestein y su criatura. Walton se encamina a explorar el Polo Norte para expandir su conocimiento científico y así ganar fama y compañía. Desafortunadamente, el barco queda atrapado en el hielo.

Resumen de la novela de Frankestein

Resumen de la novela de Frankestein

Resumen de la novela de Frankestein

Un día, la tripulación avistó a un ser de la estatura de un hombre gigante sobre un trineo. Frankestein estaba buscando a su monstruo cuando todos los perros de su trineo murieron, a excepción de uno.  Rompió su trineo para hacer u remo y ayudarse con eso para llegar al barco. Salvado por los ocupantes del barco, Frankestein comienza a recuperarse de su fatiga y cuenta su historia a Walton, mientras le advierte sobre los efectos de la ambición sobre la vida personal.

La narrativa de Víctor

Víctor Frankestein comienza contándole a Walton su infancia. Frankestein creció en una familia opulenta y siempre fue empujado a alcanzar una comprensión más alta del mundo.

Frankestein era muy unido a Elizabeth Lavenza, su ‘prima’ huérfana, que era como una hermana para él. También formó una amistad muy fuerte con Henry Clerval. Cuando llegó a ser un joven muchacho, Frankestein se obsesionó con el estudio de teorías científicas sobre la consecución de fenómenos naturales. Se va a estudiar a Ingolstadt, Alemania, pero una semana antes de su partida muere su madre, Scarlet Fever. Toda la familia sufre mucho, y Frankestein lo siente como su primera desgracia. En la universidad, logra destacarse en química y otras ciencias y descubre el secreto para generar vida a partir del decaimiento de la misma. También se interesó en el galvanismo, una técnica descubierta en 1790. Frankestein no tenía muchos amigos, pero los pocos que tenía eran apreciados.

En contraste con adaptaciones fílmicas posteriores, el monstruo de la novela original no fue hecho con partes de cadáveres. De hecho, Frankestein reconoce que revertir la muerte era imposible. Aunque los detalles sobre la construcción del monstruo son ambiguos, la descripción de Shelley es parecida a la del Golem. Frankestein explica que se vio forzado a hacer el monstruo más grande que un hombre normal, en parte debido a la dificultad de replicar las partes más pequeñas del cuerpo. Tras dar vida al monstruo, Frankestein, asqueado por su apariencia, huye. Henry Clerval llega a Ingolstadt para estudiar con Frankestein, pero termina ayudándolo a cumplir sus esfuerzos por crear vida humana. Frankestein se recupera de su enfermedad en dos semanas y decide volver a su hogar porque su hermano mayor fue asesinado.

Tras varios encuentros violentos con humanos, el monstruo les empieza a temer y pasa un año cerca de una cabaña, observando cómo vive la familia allí. A través de estas observaciones se convierte en un ser educado y consciente, y comprende que es muy diferente a los humanos que observa. En la soledad, el monstruo busca la ayuda de la familia (los De Laceys). La familia había sido rica, pero se vio forzada al exilio cuando Felix De Lacey rescató al padre de su amor, Safie. El padre, un comerciante turco, había sido acusado de un crimen que no había cometido. Cuando rescatan al hombre, le promete a Felix que se casaría con Safie. Sin embargo, detesta la idea de que su hija se case con un cristiano y huye. Safie regresa en busca de la libertad de la mujer europea. Eventualmente, el monstruo trata de ser amigo de la familia, pero ellos huyen atemorizados y este rechazo hace que el monstruo busque vengarse de su creador. Viaja a Génova, donde conoce  a un pequeño niño en el bosque. Con la vana esperanza de que el niño no lo rechace, el monstruo lo secuestra y lo tiene como compañía, pero el niño resulta ser un pariente de Frankestein, por lo que el monstruo lo mata como primer acto de venganza contra él. Luego, el monstruo pone un collar que había sacado del cuerpo del niño en el cuello de una jovencita que estaba durmiendo en las cercanías, Justine Moritz, una sirvienta de los Frankestein que era como una hija. La encuentran con esa evidencia y, a pesar de saber que es inocente, admite el asesinato. Entonces va a juicio y la ejecutan.

Frankestein Perfil
Frankestein Perfil

Cuando Frankestein se entera de la muerte de su hermano, regresa a Génova para estar con su familia. En el bosque, Frankestein ve al monstruo y se da cuenta de que es el asesino de William y Justine. El científico, lleno de angustia y culpa por hacer creado ese monstruo, se va a la montaña para encontrar paz. Luego de un tiempo en soledad, el monstruo encuentra a Frankestein. Aunque al principio estaba furioso y quería matarlo, el monstruo cede frente a las súplicas de Frankestein y comienza a contar su vida desde su creación, y se describe a sí mismo cono un ser inocente empujado a la maldad por el rechazo humano. Concluye su historia demandándole a Frankestein que le haga una compañera, ya que ningún humano lo aceptaría a causa de su apariencia espantosa. El monstruo aduce que, como ser viviente, tiene derecho a la felicidad y que, Frankestein como su creador, tiene el deber de facilitarle esa vida. Promete nunca volver a aparecer si Frankestein le concede ese deseo.

Frankestein, temiendo por la vida de su familia, accede y viaja a Inglaterra para trabajar. Clerval acompaña a Frankestein, pero se separan en Escocia. En el proceso de creación del segundo ser, Frankestein se arrepiente de crear un segundo ser y destruye el proyecto. El monstruo jura vengarse la noche de casamiento de Frankestein. Antes de que éste regrese a Irlanda, el monstruo asesina a Clerval. Una vez en Irlanda, Frankestein es encarcelado y se enferma gravemente. Tras ser absuelto, Frankestein se cura y vuelve a su hogar.

Una vez en su hogar, Frankestein se casa con su prima Elizabeth y comienza a prepararse para luchar contra la venganza del monstruo. No quiere que Elizabeth se asuste al verlo, por lo que le pide que se quede en su cuarto durante la noche. Sin embargo, el monstruo la mata, y el dolor provocado por las muertes de William, Justine, Clerval y Elizabeth mata al padre de Frankestein. Luego de eso, Frankestein jura perseguir a monstruo hasta que uno de los dos termine destruido. Tras meses de persecución, los dos terminaron en el Ártico, cerca del Polo Norte.

Escritos póstumos de Walton

En esta parte, el relato de Frankestein termina y el Capitán Walton reasume la narración de la historia. Pocos días después de que Frankestein terminara su historia, Walton y su tripulación deciden dar la vuelta y regresar a su hogar, ya que no pueden abrirse paso por el hielo. Mientras Frankestein agoniza, el monstruo aparece en su habitación. Walton escuchar la firme justificación de la venganza del monstruo así como la expresión de sus remordimientos. Luego, abandonó el barco y se encaminó al Polo para destruirse en una pira funeraria y que nadie sepa sobre su existencia jamás.

Resumen de la novela de Frankestein

Frankestein: Un monstruo con personalidad sensible

Como ya había sido descrito por Shelley, la criatura es sensible y emocional, y su objetivo es compartir su vida con un ser semejante. La novela lo muestra como alguien muy inteligente y letrado, ya que había leído ‘Paraíso perdido’, ‘Las idas de Plutarco’ y ‘Los sufrimientos del joven Werther’. Se ve empujado a actos de crueldad y muerte por la desesperación y la soledad.

Frankestein: Un monstruo con personalidad sensible

Frankestein: Un monstruo con personalidad sensible

Frankestein: Un monstruo con personalidad sensible

Desde el comienzo el monstruo es rechazado por todos los que lo ven. Comprende a partir del momento de su ‘nacimiento’ que ni siquiera su propio creador puede hacerle compañía; esto queda en evidencia cuando Frankestein dice: “…una de las manos se estiraba, buscando alcanzarme, pero escapé…’. La criatura intenta olvidar este episodio y sigue adelante, pero todos los que lo ven huyen aterrorizados. Al ver su propio reflejo, comprende que él tampoco puede verse a sí mismo.

Frankestein Musculoso
Frankestein Musculoso

En la adaptación fílmica de 1931, la criatura es descrita como una bestia muda. En la secuela subsiguiente, ‘Bride of Frankestein’, la criatura aprende a hablar y descubre sus sentimientos, aunque su inteligencia y capacidad de habla permanecen limitados. En la segunda secuela, ‘Son of Frankestein’, la criatura vuelve a ser inarticulada. Tras un transplante cerebral en la tercera secuela, ‘The ghost of Frankestein’, el Monstruo habla con la voz y la personalidad del donante del cerebro. Esto continuó en la cuarta entrega, ‘Frankestein meets the Wolf Man’, pero el diálogo fue eliminado antes de su lanzamiento. El Monstruo permaneció mudo en las secuelas posteriores, aunque se refiere a Drácula como su ‘amo’ en ‘Abbot y Costello conocen a Frankestein’.

Frankestein: Un monstruo con personalidad sensible

La apariencia horrorosa del monstruo de Frankestein

En la novela, la criatura es descrita como un ser de ocho pies (244 centímetros) de altura, terriblemente feo, con piel amarillenta y traslúcida que ‘apenas escondía los trabajos de los músculos y los vasos bajo ella’, ojos vidriosos y brillantes, cabello y labios negros y dientes blancos. El monstruo intenta integrarse en los patrones sociales humanos, pero todos los que lo ven lo rechazan. El sentimiento de abandono lo lleva a buscar venganza contra su creador.

La apariencia horrorosa del monstruo de Frankestein

La apariencia horrorosa del monstruo de Frankestein

La apariencia horrorosa del monstruo de Frankestein

Para el momento en que apareció la edición de 1831, varias adaptaciones teatrales de la historia habían hecho popular al monstruo. Los primeros disfraces lo mostraban vestido con una toga y piel azul pálida. A lo largo del siglo XIX, la imagen del monstruo fue variando según el artista.

En 1910, la compañía de Thomas Edison creó una adaptación de 20 minutos sobre Frankestein. Su monstruo (interpretado por Charles Ogle) estaba envuelto en harapos, con dedos exageradamente largos y pelo alborotado, además de ojos abiertos y cejas pintadas a la manera de los actores kabuki.

Frankestein
Frankestein

La imagen más conocida del monstruo viene de la interpretación que hizo Boris Karloff en la película ‘Frankestein’ de 1931, cuyo maquillaje fue hecho por Jack Pierce a partir de sugerencias del director, James Whale. Karloff interpretó al monstruo dos veces más en las películas ‘Bride of Frankestein’ y ‘Son of Frankestein’. Lon Chaney Jr. hizo el papel de Karloff en ‘The ghost of Frankestein’, Bela Lugosi lo interpretó en ‘Frankestein meets the Wolf Man’ y Glenn Strange en las tres últimas películas de Universal Studios sobre el monstruo. en todos los casos, el maquillaje seguía las mismas pautas del usado por Karloff. Hasta el presente, la imagen de la cara de Karloff es propiedad de la empresa de su hija, Karloff Enterprises, que es la razón por la que Universal reemplazó los rasgos de Karloff por los de Glenn Strange.

Desde el retrato de Boris Karloff, la criatura casi siempre aparece como una figura grotesca, truculenta y corpulenta, de unos siete pies de alto y hombros anchos. Su cuerpo es un rejunte horripilante de partes corporales: una cabeza voluminosa con una frente amplia; un rostro descarnado y alongado; párpados encapuchados sobre ojos hundidos; electrodos grotescos en su cuello; enormes brazos largos con manos grandes y uñas negras; cicatrices alrededor de su mandíbula; y una peluca de cabello alborotado. Viste un traje negro cuyas mangas le quedan cortas, y calza botas pesadas que le dan un andar torpe y extraño. Esta imagen fue la base de muchos otros personajes ficticios.

En 1985, Fred Saberhagen escribió una secuela no-oficial llamada ‘The Frankestein papers’, donde se continuaban los eventos de la novela de Shelley.

La ópera pop de 2007, ‘Frankestein-A new musical’, regresaba a la novela original porque mostraba a la Criatura (no ‘el Monstruo’) como un ser inteligente, capaz de amar.

El monstruo original de Frankestein

Víctor Frankestein, el hijo mayor de Alphonse y Caroline Beaufort Frankestein, construyó a la criatura en su laboratorio a través de métodos científicos (era estudiante de química en la Universidad de Ingolstadt) y de la alquimia (basándose en los escritos de Paracelso, Albertus Magnus y Cornelio Agrippa), que no son claramente descritos. Inmediatamente tras traer la criatura a la vida, Frankestein se aleja de ella por temor. Abandonado, asustado y completamente ignorante de su propia identidad, el monstruo vaga por la tierra en busca de alguien que lo entienda y proteja.

El monstruo original de Frankestein

El monstruo original de Frankestein

El monstruo original de Frankestein

Encuentra una breve dicha al esconderse en el bosque que rodeaba a una cabaña habitada por los DeLaceys, una familia de campesinos. Aunque ellos no saben de su existencia, el monstruo aprende todo sobre sus vidas y comienza a verse como parte de la familia, por lo que los llama ‘protectores’. Desarrolla el poder de hablar al escuchar a la familia cuando enseñaban su lengua (el francés) a su nuera árabe y pronto se convierte en un ser elocuente y educado.

Un día, la criatura toma coraje para presentarse a la familia. Se presenta al patriarca de la familia, un hombre ciego, y experimenta bondad y aceptación por primera vez. El ciego no puede ver ‘su terrible fealdad’ y por eso lo trata como un amigo. Cuando el resto de la familia regresa se aterrorizan al ver a la criatura y lo echan. Consternado pero todavía con esperanzas, el monstruo rescata a una campesina del río, pero un hombre que la reclamaba para sí le dispara. Con el corazón roto, la criatura renuncia a toda la humanidad y jura vengarse de su creador, Frankestein, por traerlo al mundo.

Enamorada de Frankenstein
Enamorada de Frankenstein

El monstruo busca sin descanso a Frankestein, guiado por algunos papeles que estaba en el bolsillo de la ropa que había tomado de la habitación de su creador. A partir de esto descubre el paradero de Frankestein, así como los horrendos detalles de su propio nacimiento. Al regresar al pueblo de Frankestein, conoce a un niño, William, y espera que su inocencia no lo rechace. Pero el niño se asusta instantáneamente y amenaza con llamar a su padre, Monsieur Frankestein, a partir de lo cual el monstruo cae en la cuenta de que el niño estaba relacionado con el enemigo. La criatura lo mata y, en un gesto de odio hacia la humanidad, culpa del asesinato a una joven llamada Justine Moritz, que Es la sirvienta de los Frankestein. Justine es enviada a la horca porque Frankestein decide que es inútil confesar su experimento, ya que nadie le creería.

Lleno de dolor y desesperación, Frankestein se retira a las montañas para encontrar paz interior. El monstruo se acerca a él en la cima de la montaña e insiste en que escuche su ruego. Allí, el monstruo le cuenta a Frankestein su historia y le pide que haga un equivalente femenino de él para que pueda esconderse de la humanidad en compañía. Frankestein accede, pero se arrepiente antes de terminar, asqueado por la posibilidad de crear una raza de monstruos. Enfurecida, la criatura jura destruir todo lo que sea querido por Frankestein. Las últimas palabras del monstruo son: “¡Estaré contigo en la noche de tu boda!”.

Luego cumple su venganza al matar a Henry Clerval y Elizabeth Lavenza. El padre de Víctor, Alphonse, muere de dolor. Sin ninguna razón para vivir, Frankestein dedica su vida a la destrucción de su creación. La búsqueda termina en el Ártico, cuando Frankestein pierde el control de su trineo y cae en el agua helada, tras lo cual contrae neumonía. Lo rescata un barco que exploraba la región, y le relata toda la historia al capitán, Robert Walton, antes de sucumbir a su enfermedad y morir. Luego la criatura sube al barco en un intento final por cumplir su venganza, pero muere de dolor al ver que Frankestein había muerto, ya que era la única familia que había conocido. Entonces viaja al ‘extremo más septentrional del globo’ y allí quema su cuerpo para que ningún otro hombre pueda crear otra cosa como él.

El monstruo de Frankestein

El monstruo de Frankestein (erróneamente llamado ‘Frankestein’) es un personaje de la novela de Mary Shelley, ‘Frankestein o El Prometeo moderno’. En la novela, la criatura no tiene nombre, lo cual es un símbolo de su falta de padres y de identidad. Sin embargo, cuando habla con su creador, se lama a sí mismo ‘el Adán de tus trabajos’. También se hace referencia a él como ‘criatura’, ‘demonio’, ‘cosa’, ‘ser’ y ‘ogro’.

El monstruo de Frankestein

El monstruo de Frankestein

El monstruo de Frankestein

La falta de nombre del monstruo se volvió parte de la tradición teatral de esta historia cuando comenzó a adaptarse a las obras interpretadas en Londres y Francia durante las décadas posteriores a la aparición de la novela.  La misma Mary Shelley fue a una de las funciones de ‘Presumption’, la primera adaptación teatral exitosa de su novela. “El programa me fascinó, ya que en la lista de personajes dramáticos estaba vacío el espacio de Mr. T. Cooke” escribió a su amigo Leigh Hunt. “Esta forma de no nombrar a lo innombrable es bastante buena”.

El niño aterrorizado
El niño aterrorizado

El nombre de su creador –Frankestein- pasó a ser usado para nombrar a su creación. Esto pasó en la primera década posterior a la publicación de la novela, pero se generalizó totalmente cuando la historia fue adaptada por Universal en la famosa película protagonizada por Boris Karloff. La película estaba basada en la obra de Peggy Webling, realizada en Londres en 1927. El Frankestein de Webling le da su nombre a la criatura. La película de Universal trataba la identidad del monstruo en una manera que reflejaba su parecido con la novela de Mary Shelley. Sin embargo, la criatura se volvió conocida como ‘Frankestein’.

El cambio de Frankestein en la modernidad

El Frankestein de Shelley es considerado la primera novela del género de los científicos locos, actualmente muy popular. Sin embargo, la cultura popular cambió al inocente y bienintencionado Víctor Frankestein y lo transformó en un personaje más corrupto.

El cambio de Frankestein en la modernidad

El cambio de Frankestein en la modernidad

El cambio de Frankestein en la modernidad

También se cambió a la criatura en un ser más sensacional e inhumano que el originalmente retratado. En la historia original, la peor cosa que Víctor hace es rechazar a la criatura por miedo, porque nunca había querido crear algo horroroso. Incluso la criatura comienza siendo un ser amoroso e inocente, y no es sino hasta que el mundo inflinge violencia sobre él que desarrolla su venganza. El conocimiento científico es considerado al final como algo potencialmente maligno y peligrosamente atractivo para Víctor.

Poco después de la publicación del libro, los directores teatrales comenzaron a ver la dificultad de trasladar a la historia a una forma visual. En las representaciones de 1823, los dramaturgos comenzaron a darse cuenta de que para visualizar la obra había que recortar los razonamientos internos del científico y de la criatura. La criatura se convirtió en la protagonista y comenzó a mostrar una violencia más visual y sensacionalista. Víctor fue retratado como un necio por hurgar en los misterios de la naturaleza. A pesar de los cambios, la obra estaba mucho más cerca del original de lo que estarían las películas posteriores. También aparecieron versiones cómicas, e incluso se produjo una versión musical de burlesque en Londres llamada ‘Frankestein or The vampire’s victim’ en 1887.

Cuadro de Frankenstein
Cuadro de Frankenstein

Las películas mudas continuaron con el problema de la realización en vivo de la historia. Las primeras versiones, como la de la Compañía de Edison de 1910, consiguieron apegarse a la trama. Sin embargo, en 1931, James Whale realizó una película que alteró drásticamente la historia. Mientras trabajaba en Universal Pictures, Whale introdujo varios elementos familiares para la audiencia moderna: la imagen del ‘Dr.’ Frankestein, que antes era un joven estudiante inocente; un personaje estilo Igor que comete el error de llevarle a su amo el cerebro de un criminal; y una escena sensacional que se centraba en el poder eléctrico más que en los procesos químicos. En la narración de Shelley, el narrador no relata la parte en que el monstruo cobra vida por miedo a que alguien repita el proceso. En la película, el científico es un hombre adulto, arrogante e inteligente. Otro científico se ofrece a destruir la criatura en su lugar, en la película Frankestein nunca se hace cargo de sus actos. La secuela de Whale, ‘Bride of Frankestein’ (1935) y otras posteriores –‘Son of Frankestein’ y ‘Ghost of Frankestein’- continuaron con el sensacionalismo, el horror y la exageración, además de acentuar el aspecto siniestro del Dr. Frankestein y de otros personajes.

Películas posteriores alteraron todavía más la historia, llegando al punto de mostrar al doctor como un pervertido sexual y usando esta nueva personalidad para plantear cuestiones contemporáneas sobre la ciencia. ‘Endy’s Wharhol’s Frankestein’ (1973) lo mostraba como un necrófilo, y en ‘The Roocky horror picture show’ (1975), el Dr. Frank-N-Shuter –una parodia de Frankestein- crea una criatura para usarla como objeto sexual. En ‘Frankestein created woman’ (1967), el Barón Frankestein transplanta el alma de un hombre al cuerpo de una mujer, abriendo el debate transexual. En ‘Frankestein must be destroyed’ (1969) transplanta el cerebro de su compañero científico en un cuerpo para mantenerlo vivo, lo cual introdujo cuestiones morales acerca de hasta dónde debía llegar la ciencia para salvar una vida. Aunque estas películas consiguieron traer la atención de la audiencia de vuelta al científico, siguieron mostrándolo como un ser más depravado que el original. La historia de Frankestein que la mayoría de la gente conoce hoy es más el producto de los estudios de cine que de Mary Shelley. Sin embargo, estos films han mostrado valiosas interpretaciones sobre la naturaleza de la historia, además de ideas sobre la evolución de la visión general de la sociedad en cuanto a la ciencia.

Una versión musical adaptada, ‘Frankestein-A new musical”- llegó a Nueva York durante el 2007.

La respuesta crítica al clásico de Frankestein

La recepción crítica inicial del libro fue desfavorable en su mayoría, y además estaba compuesta por especulaciones confusas sobre la identidad del autor. Sir Walter Scott escribió que ‘con todo, la obra impresiona por la excelente idea del genio creador del autor y su gran poder de expresión’, pero la mayoría de los críticos veían a la historia como un ‘tejido de sinsentido horrible y desagradable’ (Quatterly review).

La respuesta crítica al clásico de Frankestein

La respuesta crítica al clásico de Frankestein

La respuesta crítica al clásico de Frankestein

A pesar de las críticas, ‘Frankestein’ consiguió un éxito casi inmediato. Se volvió muy conocido, sobre todo gracias a sus adaptaciones teatrales, de las cuales Mary Shelley vio ‘Presumption; or The fate of Frankestein’, de Richard Brinsley en 1823. La traducción al francés apareció en 1821.

Cara de Malo
Cara de Malo

Frankestein ha recibido críticas buenas y malas desde su publicación anónima en 1818. Las reseñas críticas de ese tiempo reflejan las dos miradas. La ‘Belle Assemblee’ describió la novela como ‘ficción muy atrevida’. El Quatterly Review declaró que ‘el autor tiene el poder de la concepción y el lenguaje’. Sir Walter Scott, en una nota de la revista Blackwood Edinburgh, felicitó ‘el genio natural del autor y su gran poder de expresión’, aunque no está tan convencido sobre la manera en que el monstruo gana conocimientos sobre el mundo y el lenguaje. La Revista Edinburgh y Literary Miscellany esperaban ver ‘más producciones de este autor’.

En otras dos reseñas donde la autora considerada es la hija de William Godwin, se las críticas a la novela son vistas como un ataque a la naturaleza femenina de Mary Shelley. El ‘British Critic’ atacaba las fallas de la novela y se las achacaba a la autora: ‘El autor es, a nuestro parecer, una mujer; esto es un agraviante de la principal falla de la novela. Aunque la autora pueda olvidar la gentileza de su género, no es razón para que nosotros lo hagamos, y por eso rechazamos la novela sin más comentario”. El ‘Literary Panorama’ y el ‘National Register’ consideraron la novela como ‘una imitación pobre de las novelas del Sr. Godwin” producida por ‘la hija del celebrado novelista”.

A pesar de estos rechazos iniciales, la recepción crítica ha sido muy positiva desde mediados de siglo XX. Críticos tan importantes como M. A. Goldberg y Harold Bloom celebraron la relevancia ‘estética y moral’ de la novela, y en los últimos años se ha vuelto un tema popular dentro del psicoanálisis y la crítica feminista. La novela es considerada actualmente uno de los monumentos de la literatura romántica y gótica, así como de la ciencia ficción.

Algunas interpretaciones de la novela de Frankestein

Una interpretación de su novela fue realizada por la misma Shelley en su  relato de las políticas radicales de su padre, William Godwin:

Algunas interpretaciones de la novela de Frankestein

Algunas interpretaciones de la novela de Frankestein

Algunas interpretaciones de la novela de Frankestein

“El gigante ahora se despertó. La mente, jamás letárgica aunque nunca usada con todas las energías, recibió el chispazo que luego se transformó en una llama inextinguible. ¿Quién puede ahora distinguir los sentimientos de los hombres liberales del primer estallido de la revolución francesa? En menos tiempo del esperado se contaminó con los vicios de Orléans: debilitada por la falta de talento de los Girondistas y deformada por las manchas de sangre de los Jacobinos”.

En un punto de la novela, el monstruo se enfrenta a Víctor en un glaciar. La criatura explica sus sentimientos de soledad y abandono. Víctor todavía no entiende que fue él quien abandonó a la criatura, que era él el responsable de amar y cuidar a la criatura.

¿Por qué tanta indiferencia por parte de Víctor? ¿Por qué no se ve así mismo como padre? En el ensayo, ‘The nightmare of romantic idealism’, el autor afirma que “cuando Frankestein se convierte en padre (…) se olvida de sus deberes como tal (…). La única cualidad que no tiene como creador es la que más aprecia en sus propios padres por ‘la profunda conciencia que debían al ser que les había dado la vida’” (Shelley 391). También afirma que ‘al negarse a aceptar un rol adulto en la vida, Frankestein retiene el poder de crear. Sin embargo, al mismo tiempo es terriblemente irresponsable y no tiene el coraje para enfrentar las consecuencias de sus acciones” (Shelley 391). Estos pasajes ayudan a explicar el rechazo de Víctor hacia su propia creación. Desafortunadamente, la infancia encantada de Víctor no lo preparó para el mundo real. Nunca tuvo que madurar y tomar la responsabilidad de sus propios actos. ‘Frankestein’ explora la relación entre el creador y su creación, y la necesidad universal de amor y aceptación parental y social. El rechazo de Víctor hace que el monstruo se siente como un paria y le genera sentimientos de odio y resentimiento, por lo que reacciona violentamente y asesina a los seres queridos de Víctor hasta que ambos terminan muriendo.

Cabeza de Frankenstein
Cabeza de Frankenstein

Otro tema importante de Frankestein es la soledad y los efectos que tiene sobre los humanos. Este tema es explorado a través de los pensamientos y las experiencias de los tres personajes principales: Walton, Frankestein y el monstruo. Las cartas al comienzo de la historia son sobre los sentimientos de soledad de Walton a medida que su gran aventura comienza a perder atractivo. Víctor experimenta miedo y ansiedad a lo largo de la historia. Al principio, el trabajo de Víctor lo separaba de su familia, por lo cual pasó muchos años en soledad y aislamiento. Cuando su familia y amigos comenzaron a morir, estos sentimientos se intensificaron. Y entonces dice: “Este estado mental se abalanza sobre mi salud, que se había recuperado totalmente de la primera conmoción que había recibido. Rehuí del rostro humano; todos los sonidos de alegría o complacencia eran una tortura para mí; la soledad era mi único consuelo, la profunda, oscura y mortífera soledad”. Frankestein demostró las mismas emociones cuando dijo “Así situado, dedicado a la ocupación más detestable, inmerso en una soledad donde nada me llamaba la atención, mis espíritus se volvieron desiguales; me convertí en alguien inquieto y nervioso”.

El monstruo resume cuán drásticamente había cambiado por su soledad cuando dice “No puedo creer que soy aquel cuyos pensamientos estuvieron anteriormente llenos de visiones sublimes y trascendentes sobre la belleza y la majestad del bien. Pero así es; los ángeles caídos se convierten en demonios malignos. Sin embargo, incluso el enemigo de Dios y del hombre tiene amigos y asociados en su desolación; yo estoy totalmente solo”. Shelley obviamente estaba explorando este tema, ya que la soledad es una motivación fundamental para sus personajes.

En ‘Nightmare: Barth of horror’, Christopher Frayling discute sobre la temática contra la vivisección expresada en la novela, ya que Shelley era vegetariana. En el capítulo 3, Víctor escribe que ‘torturó animales vivos para animar la arcilla inerte’. Y la criatura dice: “Mi comida no es la del hombre. Yo no destruyo corderos y cabras para saciar mi apetito”.

En representación de una opinión minoritaria, Arthur Belefant afirma en su libro ‘Frankestein, the Man and the monster (1999), que la intención que Mary Shelley buscaba transmitir al lector era que la Criatura nunca había existido y que Víctor Frankestein había cometido los tres asesinatos. Según esto, la historia es un estudio de la degradación moral de Víctor y los aspectos de ciencia ficción de la historia provienen de su imaginación.

Otra opinión minoritaria es la afirmada recientemente por el crítico literario John Lauritsen en su libro ‘The man who wrote Frankestein’ (2007), según la cual, Percy Shelley sería el verdadero autor del libro. La hipótesis de Lauritsen no es aceptada por la mayoría de los estudiosos de Mary Shelley, pero el libro fue alabado por la crítica Camille Paglia y denostado por Germaine Greer.

Las principales fuentes de Mary Shelley

Shelley incorporó un número de fuentes diversas en su obra, de las cuales una fue el mito del Prometeo de Ovidio. La influencia de ‘Paradise Lost’ de John Milton y ‘The rime of the ancient mariner’ de Samuel Taylor Coleridge son muy evidentes en la novela. También, los dos Shelley habían leído la novela gótica ‘Vathek’, de William Thomas Beckford.

Las principales fuentes de Mary Shelley

Las principales fuentes de Mary Shelley

Las principales fuentes de Mary Shelley

‘Frankestein’ contiene múltiples referencias a su madre, Mary Wollstonecraft y su obra mayor, ‘A vindication of the Rights of woman’, que discute la falta de igualdad entre el hombre y la mujer.

La inclusión de las ideas de su madre en su novela también está relacionada con el tema de la creación y la maternidad. Mary probablemente adquirió algunas ideas para el personaje de Frankestein del libro ‘Elements of Chemicals philosophy’ de Humphry Davy, en el que se lee que ‘la ciencia ha concedido poderes al hombre que pueden considerarse creativos, ya que le permiten cambiar a los seres que le rodean…’.

Cuadro de Frankenstein
Cuadro de Frankenstein

El Prometeo moderno

‘El Prometeo moderno’ es el subtítulo de la novela. Prometeo, en algunas versiones de la mitología griega, fue el Titán que creó a la humanidad. También fue quien se llevó el fuego en secreto para dárselo a los hombres. Cuando Zeus descubrió esto, castigó a Prometeo atándolo a una roca donde cada día un ave devoraba su hígado, el cual se regeneraba sólo para ser devorado al día siguiente, y así siguió hasta que Hércules lo liberó.

El Prometeo moderno

El Prometeo moderno

El Prometeo moderno

Prometeo también fue un mito contado en latín pero con una historia muy diferente. En esta versión, Prometeo hace al hombre a partir de arcilla y agua, lo cual es un tema muy relevante para Frankestein porque Víctor se rebela contra las leyes de la naturaleza y como resultado es castigado por su creación.

El Titán Prometeo de la mitología griega es un paralelo de Víctor Frankestein. La obra de Víctor al crear un hombre por medios artificiales refleja el mismo trabajo innovador del Titán al crear a los humanos. Víctor, de alguna manera, robó el secreto de la creación a Dios de la misma manera en que el Titán robó el fuego del cielo para dárselo a los hombres. Ambos son castigados por sus acciones. Víctor sufre la pérdida de sus seres queridos y debe vivir con el miedo a que su propia creación lo mate.

Corriendo
Corriendo

Para Mary Shelley, Prometeo no era un héroe sino alguien maligno, a quien culpaba por llevar el fuego al hombre y seducir a la raza humana con el vicio de la carne. El apoyo a esta idea se puede encontrar en el capítulo 17 de la novela, donde el ‘monstruo’ le dice a Víctor Frankestein: “Mi comida no es la del hombre. No destruyo al cordero y a la cabra para saciar mi apetito; las bellotas y las frutas son suficiente alimento para mí”. Para los artistas de la época romántica en general, el regalo de Prometeo al hombre era comparable a las dos grandes promesas utópicas del siglo XVIII: la Revolución Industrial y la Revolución Francesa, ya que ambas contenían grandes promesas y horrores potencialmente desconocidos.

Byron disfrutaba particularmente de la obra de Esquilo, ‘Prometeo encadenado’, y Percy Shelley escribió ‘Prometeo desencadenado’ en 1820. El término ‘Prometeo moderno’ fue acuñado por Immanuel Kant en referencia a Benjamin Franklin y sus experimentos con la electricidad.