El caso de las hadas de Cottingley Parte II

Conan Doyle era miembro del movimiento espiritualista y creía que los vivos se podían comunicar con los muertos a través de sesiones espiritistas. Estaba muy abierto a la idea de que las hadas existían, y aceptó las fotos como evidencia de un mundo que trascendía a la realidad física. Conan Doyle consideró viajar a Bradford para entrevistar a la familia, pero tenía demasiadas ocupaciones con su viaje a Australia. Le pidió a Gardner si podía ir en su lugar.

Después de hablar con las niñas, Gardner informó a Conan Doyle que él creía que decían la verdad. Conan Doyle entonces usó las fotografías en un cuento que estaba escribiendo sobre las hadas para la revista ‘The Strand’, y sugirió que se tomaran más fotografías a las niñas.

El artículo recibió muchas críticas. El  Mayor Edgard Halls,  un experto en radio, escribió:

‘Teniendo en cuenta la evidencia, no tengo la menor duda de que estas fotografías pudieron haber sido falseadas. Critico la actitud de aquellos que declaran que hay algo sobrenatural en las circunstancias que rodean a estas imágenes porque, como hombre de la medicina, creo que el traspaso de estas absurdas ideas en las mentes de los niños tendrán como resultado en su vida posterior desórdenes nerviosos y perturbaciones mentales’.

En 1920 Edward Gardner regresó a Bradford con una cámara nueva y convenció a las niñas de que posaran nuevamente con las hadas. En unas pocas semanas había tomado varias fotografías en las que se veían hadas.

En 1921 un conocido clarividente, Geoffrey Hodson, fue a Cottingley para detectar espíritus. Afirmó que él, al igual que las niñas, podía ver a las hadas.

Durante muchos años el debate continuó. Mientras tanto, el mundo perdió de vista a Elsie y Frances. En 1966 Peter Chambers, periodista del Daily Express, decidió investigar las historias y logró encontrar a Elsie. Ella dijo en una entrevista que las hadas habían sido ‘producto de su imaginación’, pero no quedó claro si se refería al trucado de las fotografías o si creía que había fotografiado sus propios pensamientos.

Cinco años después, un programa de la BBC llamado ‘Nationwide’, se acercó a Elsie para entrevistarla. Elsie actuó de manera muy evasiva en la cuestión sobre las fotografías de las hadas, por tanto el equipo de la BBC llegó a la conclusión de que las imágenes habían sido retocadas.

Finalmente, entre 1981 y 1982, Joe Cooper entrevistó a Frances y a Elsie para un artículo en ‘The unexplained’. Elsie admitió que las cinco fotografías habían sido trucadas. Frances dijo que las primeras cuatro habían sido trucadas, pero que la quinta era real. Las dos afirmaron que habían visto hadas reales cerca del río.

La farsa se había llevado a cabo usando recortes. Elsie  había recibido algunas lecciones de arte y dibujó las figuras basándose en los dibujos de Arthur Shepperson y su obra ‘Princess Mary’s gift book’. Usando un par de tijeras afilado, las cortaron y pegaron a un banco con alfileres. Después de que las fotografías fueron tomadas, tiraron la evidencia en el río y llevaron la cámara al padre de Elsie para que revelara las fotografías. Aunque algunos sospechaban que el Sr. Wright había estado involucrado en el engaño, las niñas negaron su participación en los hechos.

Al mirar las fotografías hoy, resulta increíble que nadie haya visto que las figuras tenían una sola dimensión y eran de papel. Al hacer una examinación cuidadosa de la fotografía del gnomo, es posible ver por dónde pasan los alfileres en el papel. La misma Elsie  expresó su sorpresa cuando supo sobre la cantidad de personas que habían sido engañadas por lo que a ella le parecía un montaje obvio. Sin embargo, hay que recordar que la fotografía era un arte nuevo en esa época, y que las personas no tenían la misma experiencia que hoy. Además, las imágenes habían sido limpiadas y modeladas para su publicación en ‘The strand’. Finalmente, es posible excusar la ingenuidad de Conan Doyle al recordar que había hecho revisar las fotografías a un experto (Snelling) que afirmó que no eran falsas. La excusa que pudo haber tenido Snelling es difícil de imaginar.