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Hay un ángel guardián para cada persona

Mateo 18:10 “Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.”

El mismo Jesucristo parece estar diciendo que cada persona tiene su ángel guardián, y que estos ángeles siempre tienen acceso a Dios.

Las buenas personas no pueden convertirse en ángeles

En las películas y la televisión esto pasa seguido. Sin embargo, por más interesante y entretenido que esto se, no es más que una fantasía. Un ser humano siempre será un ser humano, así como un ángel siempre será un ángel. Las Escrituras nos dicen sobre el hombre lo siguiente:

Salmos 8:6 “Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y esplendor”.

Mientras estemos en la Tierra, no seremos tan buenos y justos como los ángeles, porque pecamos y vamos contra la voluntad de Dios. Los ángeles trabajan directamente con y para Dios, por lo que tienen un rango ‘más alto’ que el nuestro. Sin embargo, el hombre fue coronado con gloria y honor, de otra manera Jesús no se hubiera sacrificado por él.

Como contactarte con tu angel de la guarda II

SEGUNDO PASO: DEBES TENER CLARO EL OBJETIVO

Antes de empezar a concretar el contacto con tu ángel guardián, debes visualizar lo que deseas de él, lo que vas a solicitarle. Recuerda que ellos son ángeles y que tienen una misión que cumplir contigo en la Tierra, la misión divina de orientarte o protegerte.

Como contactarte con tu angel de la guarda II

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No son magos, o sea: no debes solicitarles objetos materiales o llamarlos para que solucionen problemas de índole física. Lo que sí puedes hacer es pedirles ayuda, discernimiento para actuar bien. Sabiduría  para poder resolver cualquier situación en forma inteligente y justa.

Cuando les solicites ayuda trata de ser claro y específico. Con ellos debes ser preciso porque, si no lo eres, puede darse el caso de que no te entiendan y te ayuden en otra situación o consideres que no te oyeron. Recuerda que los ángeles custodios no son omnipotentes: no pueden leer la mente, los sentimientos ni el futuro. Debes, además, permanecer lo más concentrado posible para  percibir lo que te manifiestan en cuanto a sugerencias o iluminación.

TERCER PASO: CONÉCTATE

Para entrar en contacto con tu ángel guardián, lo primero que debes hacer es recostarte sobre tu cama y permanecer lo más cómodo posible. Puedes acostarte sobre un sofá si lo prefieres. No debes permanecer completamente horizontal porque corres el riesgo de quedarte dormido y tú lo que quieres es estar alerta, lo más consciente posible para poder percibir la presencia del ser divino.

Luego, cuando ya te sientas cómodo, comienza con respiraciones profundas inhalando aire por la nariz y exhalando por la boca. Trata de retener el aire el mayor tiempo posible y lo exhalas, lentamente, por la boca.

Con cada respiración trata de relajar tu cuerpo. Empieza enviando órdenes mentales para que te aflojes lo más rápido posible. Empieza con la punta de los dedos de tus pies hasta llegar a la cabeza. Vas a percibir que va subiendo en intensidad toda esa sensación de paz, y tranquilidad, poco a poco. Te debes dedicar un momento a escuchar los latidos de tu corazón, tratando de percibir la circulación de tu sangre. Se trata de un ejercicio de “sensopercepción”.

Pero todo ese tiempo no dejes de enviarte órdenes mentales de: ¡relájate, ¡relájate! Y con cada orden sentirás que tu cuerpo se relaja completamente, más y más.

Luego visualiza sobre una pantalla mental el número 100 y sigue imaginando los números en forma descendente, o sea: 99-98-97… etc.

Cuando llegues a cero estarás completamente relajado. Todo ese tiempo debes permanecer con los ojos cerrados y siempre en un estado de relajación cada vez más profundo, favorecido por la respiración. Sólo a medida que practiques comenzarás a sentir vibraciones de energía. Percibirás en tu cuerpo una sensación especial, que es la energía que comienza a manifestarse en tu cuerpo. Este campo magnético atraerá a tu ángel guardián.

Pues estos seres angélicos, generalmente, se mueven en ese espacio que es el límite entre lo finito y lo infinito. Sólo con la práctica podrás realmente percibir la presencia de tu ángel custodio, quien permanecerá a tu lado como un ser lleno de luz.

Los ángeles son seres delicados, sensibles, por eso la importancia de este ritual. Ése es uno de los caminos que tenemos para conectarnos con el nivel de vibración que tienen ellos.  Al principio sentirás mucho miedo, tu corazón posiblemente se agitará, pero no temas. No es miedo a tu ángel, es miedo a lo desconocido, a la experiencia sobrenatural que estarás por experimentar.

Con tu cuerpo relajado y tu mente alerta visualiza su presencia. Te sorprenderá percibir vibraciones circulando alrededor de tu cuerpo. Su campo magnético especial intensificará o disminuirá en fuerza, por momentos.

En cuanto sientas la presencia del ser divino debes saludarlo mentalmente y agradecer de inmediato todos los beneficios recibidos, toda la ayuda que te brinda en la vida y la sabiduría que pone a tu disposición.

Este ritual te ayudará en tu evolución espiritual, en la iluminación de tu aura y en el engrandecimiento de tu conciencia universal. Te ayudará a encontrar el sano balance que debe existir entre tu parte material y tu parte espiritual. No esperes lograrlo todo en la primera sesión, porque primero deberás aprender a visualizar. Más tarde podrás conseguirlo fácilmente, gracias a una práctica sostenida.

Santa Francisca Romana

Esta santa, nacida en Roma hacia 1384 y canonizada en el año 1608, suele ser exhibida en representaciones iconográficas con una toga oscura y un velo inmaculado, llevando una canasta de alimentos en el brazo y siempre acompañada de su ángel guardián. Se la considera patrona de conductores; su fiesta se celebra cada 9 de marzo.

Santa Francisca Romana

Santa Francisca Romana

La vida de Santa Francisca Romana fue redactada por el cura John Matteotti, el sacerdote confidente a quien apeló durante los diez últimos años de su vida. Esta biografía presenta numerosas revelaciones y visiones de su ángel custodio, por quien Francisca sentía enorme devoción, y a quien alega haber visto caminando a su lado desde pequeña, guiándola en el camino.

REVELACIONES Y VISIONES

Desde niña, Francisca fue favorecida con la gracia de poder observar a su ángel custodio, que velaba por su salud permanentemente. Según indica el documento de Matteotti, nunca la dejó sola e incluso hasta permitió que contemplara su nívea imagen en más de una oportunidad.

La figura del ángel es caracterizada por Santa Francisca Romana de la siguiente manera: “Tenía una hermosura increíble, una piel más clara que la nieve y un rubor que superaba el arrebol de las rosas. Sus ojos estaban siempre abiertos y miraban al cielo, mientras su extenso cabello de bucles era del color del oro bruñido. Su manto llegaba hasta el suelo, de color blanco azulado o con resplandores rojizos. Irradiaba una enorme luminosidad aun en plena noche”.

En sus confesiones, Santa Francisca cuenta una anécdota de su padre, quien dudaba de la veracidad de los dichos de su hija y en una oportunidad le pidió que le presentara a ese “amigo imaginario”. Entonces la niña tomó al ángel de la mano y se la acercó a la de su padre. Así los presentó, y éste pudo verlo.

PLEGARIA AL ÁNGEL CUSTODIO

Ángel santo de la guarda,
compañero de mi vida,
tú que nunca me abandonas,
ni de noche ni de día.
Aunque espíritu invisible,
sé que te hallas a mi lado,
escuchas mis oraciones
y cuentas todos mis pasos.

En las sombras de la noche,
me defiendes del demonio,
tendiendo sobre mi pecho
tus alas de nácar y oro.
Ángel de Dios, que yo escuche
tu mensaje y que lo siga,
que vaya siempre contigo
hacia Dios, que me lo envía.

Testigo de lo invisible,
presencia del cielo amiga,
gracias por tu fiel custodia,
gracias por tu compañía.
En presencia de los ángeles,
suba al cielo nuestro canto:
gloria al Padre, gloria al Hijo,
gloria al Espíritu Santo.

Amén.

Incluido en el Himno de la Liturgia de las Horas