Crecimiento de los dinosaurios saurópodos

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Varios científicos intentaron solucionar la cuestión del por qué los saurópodos tenían tamaños tan grandes. Los tamaños gigantescos fueron alcanzados temprano en la evolución de los saurópodos, remontándose a los primeros saurópodos de fines del período Triásico. Según Kenneth Carpenter, cualquiera haya sido la presión evolutiva que causó el tamaño gigantesco, debe haber estado presente desde los orígenes del grupo.

Crecimiento de los dinosaurios saurópodos

Crecimiento de los dinosaurios saurópodos

Los estudios sobre los herbívoros mamíferos que llegaron a  tener tamaños grandes, como los elefantes, mostraron que estos tamaños en animales comedores de plantas llevan a una eficiencia mayor en la digestión de la comida. Como los animales más grandes tienen sistemas digestivos más largos, la comida queda en digestión por períodos de tiempo significativamente más largos, permitiendo a los animales sobrevivir con fuentes de comida de baja calidad. Esto es especialmente cierto de los animales con un gran número de ‘cámaras de fermentación’ a lo largo del intestino, que permiten a los microbios acumular y fermentar el material de las plantas y de esa manera, facilitar la digestión. A lo largo de la historia evolutiva, los dinosaurios saurópodos se encontraban en ambientes semi-áridos, con una caída estacionaria en la calidad de la comida durante la temporada seca. El ambiente de los saurópodos jurásicos más gigantescos, como el Amphicoelias, era esencialmente la sabana, similar a los ambientes áridos en los que se encuentran herbívoros gigantes, lo cual apoya la idea de que la comida de mala calidad en un ambiente árido promueve la evolución de los herbívoros gigantes. Carpenter argumentó que otros beneficios del tamaño grande, como la inmunidad relativa de los predadores, el gasto menor de energía y la vida útil Langer, probablemente eran ventajas secundarias. Los saurópodos tenían un tamaño grande principalmente para ayudar a procesar la comida de manera más eficiente.

Historia del descubrimiento

El primer fósil fue reconocido, ya que todos los saurópodos llegaron de Inglaterra y fueron interpretados de maneras distintas en un principio. Sus relaciones con otros dinosaurios no fueron reconocidas hasta mucho tiempo después de su descubrimiento inicial.

El primer fósil saurópodo en ser científicamente descrito fue un diente conocido bajo el rótulo de ‘Rutellum implicatum’. Este fósil fue descrito por Edward Lhuyd en 1699, pero no fue reconocido como un reptil prehistórico gigante en ese momento. Los dinosaurios no serían reconocidos como grupo hasta un siglo después.

Richard Owen publicó la primera descripción científica moderna de los saurópodos en 1841, en una ponencia donde los llamó ‘Cetiosaurios’ y ‘Cardiodon’. Este último fue conocido a partir de un diente con forma de corazón (de donde sale su nombre), que no pudo ser identificado más que por el hecho de que vinieron de un reptil más grande. El Cetiosaurus fue más conocido a partir de restos mejor conservados. Owen creía que el Cetiosaurus era un reptil marino gigante relacionado con los cocodrilos modernos, de ahí el nombre, que significa ‘lagarto ballena’. Un año después, cuando Owen acuñó el nombre Dinosauria, no incluyó al Cetiosaurus ni al Cardiodon en ese grupo.

En 1850, Gideon Mantell reconoció rasgos de dinosaurios en los huesos asignados al Cetiosaurus por Owen. Mantell notó que los huesos de las piernas contenían una cavidad medular característica de los animales de tierra. Asignó estos especímenes al nuevo género Pelosaurus y los agrupó con los dinosaurios. Sin embargo, Mantell seguía sin reconocer la relación con el Cetiosaurus.

Dinosaurios
Dinosaurios

El siguiente saurópodos que no fue identificado como dinosaurio fue un conjunto de vértebras de la cadera descritas por Harry Seeley en 1870. Seeley descubrió que las vértebras eran muy ligeras para su tamaño y contenían aberturas para los sacos de aire. Dichos sacos eran conocidos en ese momento sólo en aves y pterosauros, y Seeley consideró que las vértebras venían de un pterosauro. Nombró al nuevo género ‘Ornithopsis’ o ‘rostro de ave’ a causa de esto.

Cuando especímenes más completos de los Cetiosaurus fueron descritos por Phillips en 1871, finalmente reconoció al animal como dinosaurio relacionado con el Pelosaurus. Sin embargo, no fue sino hasta la descripción de esqueletos saurópodos más completos de los Estados Unidos (representantes del Apatosaurus y del Camarasaurus) cuando surgió un panorama más completo sobre los saurópodos. Una reconstrucción aproximada del esqueleto completo de u saurópodos fue producida por John A. Ryder, y estaba basada sobre los restos del Camarasaurus, aunque muchos rasgos todavía eran imprecisos o incompletos según los últimos hallazgos de los estudios biomecánicos. En 1877 Richard Lydekker nombró a otro pariente del Cetiosaurus, el Titanosaurus, basándose en una vértebra aislada.

En 1878 el saurópodo más completo fue encontrado y descrito por Othniel Charles Marsh, quien lo llamó ‘Diplodocus’. Con su descubrimiento, Marsh también creó un nuevo grupo que contenía al Diplodocus, el Cetiosaurus y a su creciente grupo de parientes para diferenciarlos del otro grupo mayor de los dinosaurios. Marsh nombró a este grupo ‘Saurópoda’, que significa ‘pies de lagarto’.

primer fósil saurópodo