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Biología de los dinosaurios saurópodos

Miembros y pies

Como cuadrúpedos masivos, los saurópodos desarrollaron miembros especializados con resistencia al peso. Los pies traseros eran anchos y en la mayoría de las especies retuvieron tres garras.

Biología de los dinosaurios saurópodos

Biología de los dinosaurios saurópodos

En comparación con otros animales eran particularmente inusuales sus pies frontales modificados. Los pies frontales de los saurópodos eran muy distintos a los de cuadrúpedos modernos grandes, como los elefantes. En lugar de abrirse hacia los costados para crear un pie ancho como en los elefantes, los huesos de los saurópodos estaban conformados en columnas verticales con huesos de los dedos reducidos. Los pies frontales estaban tan modificados en los eusarópodos que los dedos individuales no eran visibles.

La forma del hueso del pie delantero (metacarpio) era semi-sircular en los eusarópodos, por lo que las huellas de los saurópodos tenían forma de herradura. A diferencia de los elefantes, la evidencia muestra que los saurópodos no tenían ningún refuerzo para resguardar el pie frontal, haciéndolos cóncavos. La única garra visible en la mayoría de los saurópodos era la de su pulgar. Casi todos lo saurópodos tenían esa garra, aunque no se sabe cuál era su función. La garra era más larga en los diplódocidos y muy pequeña en los braquiosáuridos, algunos de los cuales parecen haber perdido por completo la garra según la evidencia.

Los Titanosaurios también perdieron la garra del pulgar definitivamente (con la excepción de formas tempranas como el Janenschia). Los Titanosaurios eran bastante inusuales entre los saurópodos, ya que además de su garra externa, también perdieron completamente los dedos de su pie frontal. Titanosaurios avanzados no tenían dedos o huesos digitales, y caminaban sobre una especie de muñones con forma de herradura hechos a partir de los metacarpios de la columna.

Bosques de Dinosaurios
Bosques de Dinosaurios

Evidencia de huellas en Portugal demuestra que por lo menos en algunos saurópodos (posiblemente los braquiosáuridos), los laterales de la columna del pie trasero estaban cubiertos de escamas pequeñas y espinosas. En los titanosaurios, las puntas de los metacarpios que tenían contacto con el suelo eran inusualmente largas y cuadradas, y algunos especímenes preservaron los restos de un tejido suave que cubría esta área, lo cual sugiere que el pie frontal estaba bordeado con algún tipo de recubrimiento en esta especie.

Sacos de aire

Como otros dinosaurios saurisquios (como las aves y otros terópodos), los saurópodos tenían un sistema de sacos de aire evidenciado por hendiduras y cavidades huevas en la mayoría de sus vértebras. Dichas aberturas en la espalda, el cuello y los huesos de la cola son referidas como ‘neumaticidad’, y los huesos huevos y neumáticos son un rasgo característico de todos los saurópodos.

Los huesos ahuecados de estos saurópodos fueron reconocidos al comienzo de los estudios sobre estos animales, e incluso hubo una mala identificación de un espécimen saurópodo hallado en el siglo XIX a causa de este rasgo.

Armadura

Algunos saurópodos tenían una armadura. Eran géneros con espaldas espinadas, tales como el Agustinia, y algunos tenían pequeños garrotes en sus colas, como el Shunosaurus. Varios dinosaurios, como por ejemplo el Saltasaurur y el Ampelosaurus, poseían pequeños osteodermos que cubrían porciones de sus cuerpos.

Dinosaurios Sauropodomorfos

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Los Sauropodomorfos fueron un grupo de dinosaurios herbívoros de cuello largo que eventualmente se convirtieron en los animales más grandes en caminar por la Tierra.

Dinosaurios Sauropodomorfos

Dinosaurios Sauropodomorfos

Descripción

Los Sauropodomorfos estaban adaptados para buscar alimento en lugares más altos que los demás herbívoros, llegando al follaje de los árboles altos. Esta estrategia de alimentación fue sustentada por muchas de sus características distintivas, tales como un cráneo pequeño al final de un cuello largo (con diez o más vértebras cervicales) y una larga cola que servía como balance.

Sus dientes eran débiles y tenían forma de hojas o cucharas (lanceoladas). En lugar de  dientes afilados tenían piedras en el estómago (cálculos gástricos), similares a las piedras molleja de las aves y los cocodrilos modernos, que les ayudan a digerir las fibras duras de las plantas. El frente de la boca superior se inclina en lo que podría ser un pico.

El sauropodomorfo más antiguo conocido hasta ahora es el Saturnalia, que era pequeño y esbelto (1.5 metros). Sin embargo, hacia el final del Triásico eran los dinosaurios más grandes de su tiempo, y en los períodos Jurásico y Cretáceo siguieron creciendo. Los saurópodos más grandes -el Supersaurus, el Diplodocus hallorum y el Argentinosaurus- llegaron a los 30-40 metros de longitud, y pesaban entre 60.000 y 100.000 kg.

Inicialmente eran bípedos, pero a medida que fueron creciendo se convirtieron en cuadrúpedos. Los primeros sauropodomorfos fueron omnívoros, ya que su antepasado compartido con el otro linaje saurisquio (los terópodos) era carnívoro. Por tanto,  su evolución hacia la herbivoría ocurrió de la mano con el incremento de su tamaño y de su cuello largo.

 

En Extinción
En Extinción

 

También tenían fosas nasales grandes y conservaron un pulgar con una garra que puede haber servido para defenderse, aunque su principal adaptación defensiva fue su enorme tamaño.

Rango

Los Sauropodomorfos se encuentran entre los primeros dinosaurios que evolucionaron durante el período Triásico (alrededor de 230 millones de años atrás), se convirtieron en los herbívoros dominantes a mediados del Triásico tardío. Su declinación en los comienzos del Cretáceo probablemente sea una tendencia de las muestras fósiles, ya que la mayoría de los fósiles que se conoce son de Europa y Norteamérica. Los Saurópodos todavía eran los herbívoros dominantes en las tierras de Gondwana. La propagación de plantas florecientes (angioespermas) y de los ornitisquios ‘avanzados’ no fueron un factor importante en la declinación de los saurópodos en los continentes septentrionales. Al igual que todos los dinosaurios no-aviares, los saurodomorfos se extinguieron durante el evento acaecido en el Cretáceo-Tertiary.

El sauropodomorfo más fundamental de los hasta ahora conocidos, el Saturnalia, fue descubierto en 1999 y su edad se remonta a la etapa craniana del Triásico tardío. Sin embargo, restos fragmentarios de Madagascar pueden representar un sauropodomorfo todavía más antiguo del Triásico medio.