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Dragones de las montañas y los bosques

Los dragones de las montañas y los bosques suelen parecerse al dragón occidental, pero tienen un cuerpo más pesado, cuatro patas, enormes alas, cuellos largos y cola. Los dragones de las montañas tienen un físico más robusto que los de los bosques.

Dragones de las montañas y los bosques

Dragones de las montañas y los bosques

Este tipo de dragones ayuda a construir bases duraderas en la vida. Se relacionan con los objetivos a largo plazo, la estabilidad, la resistencia física y mental, la responsabilidad y a veces la fuerza para afrontar las responsabilidades existentes. También ayudan a ganar prosperidad y éxitos a partir del esfuerzo personal y la planificación.

Los dragones de los bosques viven en bosques profundos, arboledas, a veces cuevas solitarias en árboles. Aman el patrón cambiante de la luz a través de las ramas y las hojas. Tienden a enojarse y a veces se ponen violentos si dañan o destruyen sus bosques sin razón alguna.

Tanto los dragones de las montañas como los del bosque viven en áreas cercanas a los pueblos y granjas habitadas por humanos. En ocasiones esto fue una fuente de conflicto, y en otras no, dependiendo del comportamiento de los humanos. Luego del advenimiento del Cristianismo, los dragones fueron cazados con gran determinación, hasta que desaparecieron del plano físico.

Algunos de estos dragones pertenecen a la variedad de aquellos que vivieron durante la antigüedad alrededor de cementerios o de montículos fúnebres, sobre todo si había tesoros adentro.

Los dragones de las montañas generalmente se encuentran en picos altos o en erupciones escarpadas. Algunos de los mayores establecen sus dominios en la cima, donde el viento y la nieve guarnecen sus enormes cuerpos.

Los dragones de bosques y montañas son de color verde, marrón y azul, y generalmente tienen filas de escamas afiladas en sus cuellos y torsos.

Dragones de Australia, Nueva Zelanda y Polinesia

Dentro del universo de los Dragones, los de Oceanía –continente que comprende Australia, Polinesia y Nueva Zelanda– constituyen los antepasados ancestrales de muchas especies veneradas por otras culturas. Mientras el resto de dragones del mundo han sufrido variaciones y adaptaciones, los australianos han sabido conservar su forma física inicial.

Dragones de Australia, Nueva Zelanda y Polinesia

Dragones de Australia, Nueva Zelanda y Polinesia

Los dragones australianos son, sin lugar a dudas, los más antiguos: provienen de una mitología engendrada entre 40 y 65 mil años atrás. Estos comparten semejanzas curiosas: representan a una serpiente primitiva (o gusano) que rechazó ser enviada más allá de las Aguas del Tiempo. Es importante observar que si bien no son exactamente “dragones”, pueden ser clasificados como tales aunque se parezcan a las serpientes (no pertenecen a ninguno de los dos con exclusividad). Por eso se dice que los dragones australianos constituyen una “familia dual”.

LA MAGIA DEL BUNYIP

Los dragones australianos representan el mundo espiritual y el natural: combinan la serpiente y el monstruo. La Serpiente Australiana del Arco Iris se parece a una auténtica víbora de gran tamaño, mientras que su pariente cercano, el Bunyip, es un tipo de dragón emparentado con un sistema mágico altamente complejo.

Las cualidades atribuidas a cada dragón incluyen una amplia gama de criaturas dentro del mundo de las serpientes y los reptiles. El aspecto del bunyip combina rasgos de ambos grupos animales, aunque también cualidades de pájaros, peces voladores, toros de larga cornamenta, cuerpos de vaca o colas de ballena.

Una de las cualidades distintivas de la mitología de Oceanía es que sus dragones pueden adquirir diferentes formas. El Taniwha de Nueva Zelanda es un animal que se metamorfosea en serpiente del mar, tiburón, ballena o lagarto

Dragones del Japón

Los dragones japoneses son criaturas legendarias con cualidades físicas similares a las de los dragones chinoscoreanos. Sin embargo, existen algunas diferencias: los dragones japoneses poseen tres garras en vez de cuatro y no siempre tienen alas. En general son benévolos –aunque existen algunas excepciones– y a muchos se los conoce por su capacidad para cumplir deseos.

Dragones del Japón

Dragones del Japón

Algunos afirman que los dragones descienden de peces enormes, aunque no se han encontrado evidencias fósiles ni restos arqueológicos que justifiquen dicha hipótesis. Sin embargo esta leyenda continúa viva en el folclore japonés.

Los dragones se mencionan escasamente en la mitología japonesa. Uno de los más famosos es Yamata no Orochi, un monstruo terrible de ocho cabezas y ocho colas que fueron cortadas por Susanoo, un héroe que halló la espada sagrada Kusanagi después de rebanar la cuarta cola de la bestia. Otro dragón importante es el dios emperador del mar, Ryujin

Sin embargo, la cultura popular moderna sí menciona con frecuencia los poderes de los dragones, atribuyéndoles energías mágicas sanadores, la capacidad de volar y el don del antropomorfismo.

Dragones Japoneses
Dragones Japoneses

En la actualidad, los japoneses aprovechan la popularidad que los dragones tienen en su universo cultural y los incorporaron a las series deanimé, películas y juegos de roles, renovando algunos rasgos atribuidos históricamente a estos seres fantásticos.

Por ejemplo, en Dragon Ball Z se alude a las bolas mágicas capaces de conceder deseos a la Humanidad por obra del dragón Shenlong, mientras que en la serie Pokémon se exhiben dragones con diferentes habilidades tales como Dragonair, Rayquaza y Salamence, sin contar las apariciones simbólicas en Los caballeros del Zodíaco.

En la película ganadora del Oscar, El viaje de Chihiro, también aparece un dragón blanco, habitante del río. Por último, el juego Dragon Quest no se queda atrás: en él desfila una diversidad de dragones con rasgos orientales, europeos y asiáticos.

Dragones Coreanos: Dragones de Buena Suerte

El dragón coreano presenta características únicas que lo distinguen de los dragones en otras culturas.  Mientras a la mayoría de los dragones de la mitología occidental se los relaciona generalmente con elementos como el fuego y la destrucción, los dragones de la mitología coreana (denominados yong) son seres benévolos. Se los vincula con el agua y la agricultura, amuletos para atraer lluvia y nubes. A esto se debe que muchas leyendas sostengan que la mayoría de estos seres fabulosos residen en ríos, lagos, océanos o incluso en charcos en el interior de las montañas.

Dragones Coreanos: Dragones de Buena Suerte

Dragones Coreanos: Dragones de Buena Suerte

El símbolo del dragón aparece en mitología y arte coreano antiguo con una clara connotación política: representa al emperador, también asociado a la lluvia y a la agricultura. Una antigua leyenda menciona al gran rey Munmu, quien en su lecho de muerte deseaba convertir al Mar del Este en un dragón para proteger Corea.

El dragón coreano posee ciertos rasgos específicos: carece de alas y lleva barba larga. Algunos de ellos tienen garras, como el dragón Yeoiju.

Dragones Coreanos
Dragones Coreanos

Un animal emparentado con el dragón oriental es la criatura mitológica conocida como Imugi. Circulan diversas historias acerca del Imugi: algunas, por ejemplo dicen que son criaturas sin cuernos que se asemejan a dragones pero que fueron maldecidos y no pudieron evolucionar hasta convertirse en dragones. Otras afirman que un Imugi es un proto-dragón que debe sobrevivir mil años para transformarse completamente en dragón. En todos los casos, se trata de bestias bondadosas y enorme, como serpientes pitones, que viven en aguas o cuevas. Habitualmente se los asocia con la buena suerte.

Otra especie famosa de dragón coreano es el Kye-ryong, que se trata de un animal compuesto: mezcla de “dragón” y “pollo”.

Dragones Chinos Celestiales

El Dragón Chino Celestial es una analogía de la historia de China. No es casual que los chinos se proclamen a sí mismos “descendientes del dragón” (Lung Tik Chuan Ren).

Dragones Chinos Celestiales

Dragones Chinos Celestiales

Son criaturas míticas divinas que representan la abundancia, la prosperidad y la buenaventura. Son también un emblema del emperador y de los caudillos imperiales porque significan grandeza y bondad.

El dragón chino, llamado Lung, simboliza poder y excelencia, valentía y atrevimiento, heroísmo y perseverancia, nobleza y divinidad. Un dragón derrota obstáculos hasta lograr el éxito. Es enérgico, decisivo, optimista, inteligente y ambicioso.

A diferencia de las contraproducentes energías asociadas a los dragones occidentales, la mayoría de los dragones orientales son bellos, amigables y sabios. Son como unos “ángeles del Oriente”.

TEMPLOS PARA ADORARLOS

En el Oriente se han construido numerosos templos para rezar a los dragones, pues se los considera seres que controlan la lluvia, los ríos, los lagos y los mares del mundo.

Muchas ciudades chinas tienen pagodas dedicadas a quemar incienso y a rezar a los dragones con el objetivo de captar su benevolencia.

Fragones Chinos Celestiales
Fragones Chinos Celestiales

Por ejemplo, la capilla “Black Dragon Pool Chapel”, cerca de Pekín, es una de las instituciones religiosas que adora a estos seres de luz. También la “Isla del Temple”, en Japón, se ha convertido en un sitio sagrado donde muchos peregrinos meditan y rezan a sus magníficos dragones.

Se cuenta que el emperador japonés Hirohito rastreó su abolengo y concluyó que uno de sus antepasados había sido una princesa hija del Dragón Rey del Mar

Desde entonces, muchos emperadores asiáticos manifestaron tener algún antepasado dragón.

EL AÑO DEL DRAGÓN

El Año del Dragón tiene lugar cada doce años. Los astrólogos orientales siguen sosteniendo que los niños nacidos ese año gozan de riqueza y salud durante mucho tiempo.

También se dice que los dragones son tan sabios que se desempeñan como asesores reales.

Es famosa la leyenda de un rey camboyano del siglo trece que gastó una gran fortuna encerrado en una torre durante una noche consultando a un dragón de nueve cabezas sobre los pasos a seguir para perfeccionar su reinado.

UN DEFECTO, MIL VIRTUDES

Pero los dragones orientales son sumamente orgullosos… Cuando no se escuchan sus consejos o no se lo adora lo suficiente, son capaces de detener la lluvia, invocar tormentas, acarrear inundaciones y causar escasez de alimentos.

En este sentido, se asemejan a los dioses griegos. Son famosas las ofrendas o “hecatombes” obsequiadas al dios Apolo, a Zeus o a Poseidónpara aquietar sus ánimos, hacer peticiones o evitar tragedias.

El Dragón significa la esencia de vida, el aliento celestial conocido como “sheng chi”. Es generador de calor, fuente de luz, propulsor de agua, destructor de desgracias. Se trata de la personificación de las fuerzas de la Madre Naturaleza.

La protección y la vigilancia son sus máximas capacidades. Por tratarse de animales divinos, pueden conjurar espíritus malignos errantes y otorgar seguridad a quienes llevan sus emblemas.

En síntesis: el dragón chino es una analogía de la Buena Fortuna.

Dragones y el juego del Yin Yang

Jorge Luis Borges, en su Libro de los Seres Imaginarios, explica que “La cosmogonía china enseña que los Diez Mil Seres (el mundo) nacen del juego rítmico de dos principios complementarios y eternos, que son el Yin y el Yang. Corresponde al Yin la concentración de la oscuridad, la pasividad, los números pares y el frío; al Yang corresponde el crecimiento, la luz, el ímpetu, los números impares y el calor. Símbolos del Yin son la mujer, la tierra, el anaranjado, los valles, los cauces de los ríos, y el tigre; del Yang, el hombre, el cielo, el azul, las montañas, los pilares, el dragón”.

Dragones y el juego del Yin Yang

Dragones y el juego del Yin Yang

Como vemos, en China el Dragón se asocia al color Blanco o a colores claros y cálidos, como el Amarillo, que simbolizan la pureza y la luz, además de la muerte. Cabe señalar que la significación oriental de la muerte es positiva, diametralmente alejada de la connotación trágica que adquiere en Occidente como herencia de la civilización helénica. La identificación del dragón con estos colores se basa en la creencia de que era un animal bondadoso y formaba parte del grupo de los cuatro animales mágicos junto con el Fénix, la Tortuga y el Unicornio.

Las historias mitológicas consideraron a este fabuloso animal como el padre de los antiguos emperadores. Se dice que uno de los dragones originarios surgió del Río Amarillo y le enseñó a los monarcas el famoso esquema circular que simboliza el armónico juego del Yin y el Yang.

Cabe destacar que en el I Ching: Canon de las Mutaciones el Dragón funciona como alegoría de la sabiduría.

Dragones y el juego del Yin Yang

EL COLOR DE LOS DRAGONES

Los dragones chinos adoptaban diferentes colores según las circunstancias que debían representar. Aparecían los dragones de negro para revelar la llegada de la Destrucción, mientras los dragones amarillos prefiguraban la Muerte. Por el contrario, los dragones azules comunicaban el nacimiento de un personaje célebre. Se dice que cuando nació Confucio, aproximadamente en el año 550 AC., dos dragones de color azul sobrevolaban la vivienda en que se produjo el suceso.

Cada corriente de agua, río o lago contaba con un dragón protector, de acuerdo con la mitología coreana. En la zona septentrional y central de China se los consideraba divinidades de la lluvia que regaban los arrozales y eran capaces de crear las nubes con una exhalación de su aliento. Además, podían generar terribles torbellinos en la tierra y en el mar, o destrozar las nubes con sus garras y, luego de hacerlas jirones, despertar diluvios o chaparrones espantosos.

Documentos que se remontan al año 503 AC. nos indican que dos dragones lucharon en las proximidades de una laguna y expelieron por las fosas nasales una bruma tan espesa que dejaron en sombras a la ciudad de Liang.

Durante siglos, la mitología popular sostuvo que las piedras y el canto rodado de los arroyos situados entre montañas (valles) no eran otra cosa que huevos de dragón. Cuanto estos recibían el impacto de un rayo, liberaban pequeños dragoncitos que subían al cielo.

Continúa Borges, en el libro citado: “Durante siglos, el Dragón fue el emblema imperial. El trono del emperador se llamó el Trono del Dragón; su rostro, el Rostro del Dragón. Para anunciar que el emperador chino había muerto, se decía que había ascendido al firmamento sobre un dragón

Anatomía de Dragones

Los dinosaurios dejaron de existir sobre la faz de la tierra hace millones de años. Como el hombre no pudo ser testigo de su presencia, fue alimentando leyendas a partir de la recolección de restos arqueológicos y especuló que estos seres primitivos debían ser criaturas gigantescas similares a enormes reptiles. La creatividad popular sumó una buena dosis de fantasía, y así llegamos a la existencia de los Dragones.

Anatomía de Dragones

Anatomía de Dragones

“El dragón posee la capacidad de asumir muchas formas, pero son inescrutables. En general lo imaginan con cabeza de caballo, cola de serpiente, grandes alas laterales y cuatro garras, cada una provista de cuatro uñas. Se habla asimismo de sus nueve semblanzas; sus cuernos se asemejan a los de un ciervo, su cabeza a la del camello, sus ojos a los de un demonio, su cuello al de la serpiente, su vientre al de un molusco, sus escamas a las de un pez, sus garras a las del águila, las plantas de sus pies a las del tigre y sus orejas a las del buey. Hay ejemplares a quienes les faltan las orejas y que oyen por los cuernos. Es habitual representarlos con una perla que pende de su cuello y es emblema del Sol. En esa perla está su poder. Es inofensivo si se la quitan.” (Fuente bibliográfica: El Libro de los Seres Imaginarios, Jorge Luis Borges)

Más allá de este minucioso inventario ofrecido por el escritor argentino, las representaciones iconográficas convencionales suelen atribuir a los dragones un cuerpo de gran volumen, garras de león, figura de reptil, alas de águila, colas similares a las de las serpientes y respiración de fuego. La mayoría, además, se encuentran cubiertos de escamas.

En Historia de Cuadrúpedos, Edward Topsell manifestaba: “Conservan la salud –como afirmaba Aristóteles– comiendo lechugas silvestres que les hacen vomitar cuando han tomado cualquier alimento nocivo. El peor de todos es la manzana, porque sus estómagos propenden a llenarse de aire. Por ello jamás comen de ese fruto sin ingerir primero lechugas silvestres”. Una teoría, por cierto, bastante inverosímil…

Anatomía de Dragones

Volviendo a su anatomía, estos animales fantásticos eran capaces de sufrir varias metamorfosis: resplandecer en la oscuridad o tornarse invisibles, y achicarse hasta adquirir una talla minúscula o agrandarse hasta cubrir el firmamento o la superficie terrestre. Se dice que descansaban en castillos de perlas o en el lecho del mar, y que el timbre de su voz podía ser melódico como el de una campana de cristal.

Su anatomía variable se asoció a las mutaciones constantes de las nubes en el cielo. Por ejemplo, los chinos estaban convencidos de que los Dioses Dragones se hacían visibles en los cambios morfológicos de los nimbos. Incluso Shakespeare mencionó en uno de sus textos dramáticos que las nubes solían adquirir la figura de un dragón (Sometimes we see a cloud that is dragonish).

Los “supuestos” dientes y huesos de Dragón, por otra parte, continúan siendo uno de los remedios más difundidos dentro de la Medicina Tradicional China, aunque se trate de una sustancia granulada derivada de hierbas o de restos de animales.

Teorías sobre Dragones

Algunos piensan que los dragones realmente existieron en tiempos inmemoriales, inspirándose en fantásticas leyendas que así lo afirman. Otros creen que fueron una variante biológica de los dinosaurios, aunque no existe evidencia empírica para apoyar esta tesis. Los arqueólogos e investigadores de criptozoología afirman que existieron lagartos gigantes de cualidades similares a las atribuidas a los dragones, a los que llamaron “Megalania”. Sin embargo, no resulta viable afirmar que se trataron de la misma clase de animales.

Teorías sobre Dragones

Teorías sobre Dragones

Otra creencia menos extendida es que los dragones fueron en realidad una clase de máquinas voladoras creadas por cierta cultura arcaica desconocida. Esta hipótesis, hoy por hoy, es considerada seudo-científica.

Antiguamente resultó plausible sostener que los primeros fósiles de dinosaurio encontrados fueron, en realidad, huesos de dragón. Un descubrimiento efectuado por Chang Qu durante el siglo III A.C. en Sichuan, China, catalogó los restos con ese rótulo.

Heródoto –llamado a menudo el padre de la historia– visitó Judea en el año 450 A.C. y escuchó hablar de la existencia de dragones enjaulados en Arabia, cerca de Petra, Jordania. Esto le despertó curiosidad, y decidió viajar allí. Según los testimonios escritos por este historiador, allí encontró dos especimenes de dragones con alas que habían sido encerrados en una jaula del hierro, a los que caracterizó como verdaderas “bestias feroces”. El Diario de Marco Polo explica que cuando éste se encontraba caminando por Anatolia, en Persia, encontró dragones vivosque volaban y que atacaron su caravana en medio del desierto. En estas crónicas, Marco Polo explicó que eran bestias espantosas que estuvieron a punto de matarlo.

Teorias sobre Dragones
Teorias sobre Dragones

Otra hipótesis: los cultores del Catastrofismo han sugerido que los cometas y lluvias de meteoros fueron los fenómenos astronómicos que dieron origen a las leyendas acerca de serpientes de fuego capaces de atravesar el firmamento a gran velocidad, y de ahí se forjó la creencia en los dragones.

Una afirmación menos creíble indica que el dragón fue una criatura compuesta. En muchas culturas está arraigada la idea de que los dragones poseen características de tres tipos de depredadores: poseen patas, garras, capacidad de arrastrarse y una astucia felina, por eso se parecen a los leopardos. Por su capacidad de volar y por tener su guarida en lugares alejados, generalmente rocosos, se los comparó con águilas. Pero los dragones guardan mayores similitudes con las serpientes; de hecho, nuestra palabra moderna “dragón” proviene indirectamente del griego, a través del latín, en que drako significa “serpiente”.

En los mitos helénicos aparecen muchas leyendas que mencionan estos animales fabulosos; generalmente, las serpientes o dragones custodian tesoros. Por ejemplo, el dragón Ladon, que cuidaba las manzanas de oro de las Hesperides, hijas de Atlas, quien sostenía el cielo sobre sus hombros. Otro dragón con características de serpiente custodiaba el paño de oro de Aetes, rey de Colchis, para protegerlo del robo de Jasón y de los argonautas.

Dragones Medievales

Durante la Edad Media, los dragones fueron considerados símbolo de apostasía y de traición, aunque también de cólera y envidia. Los dragones de varias cabezas significaban decadencia, opresión y herejía, aunque también fueron considerados como emblema de independencia.

Dragones Medievales

Dragones Medievales

Muchos dragones representaban la Sabiduría. Matar un dragón era considerado un pasaporte a la riqueza, y la demostración de que un héroe era realmente hábil y astuto. Un ejemplo de esta simbología la encontramos en una famosa gesta épica germana: El Cantar de los Nibelungos, cuyo héroe Siegfried (Sigfried o Sigfrido) vence al dragón Fafner –custodio del tesoro de los Nibelungos–, lo que le permite convertirse en dueño de esta fortuna y bañarse en la sangre de esta criatura fantástica. Esto lo transforma en un ser invulnerable, prácticamente invencible excepto por el pequeño “punto débil” que tan bien sabrá aprovechar el traidor Hagen para vencerlo.

Dragon Muerto
Dragon Muerto

Los dragones en el Cristianismo

La palabra latina draco, que dio origen al vocablo “dragón”, significa “la serpiente”, por ello el Cristianismo lo ha asociado históricamente a este animal diabólico y pecaminoso.

La identificación bíblica del diablo con la serpiente originó la connotación de “mal” asociada a “dragón”. En el Libro de Job se describe al monstruo marino Leviathan con características propias del dragón, el cual es llamado “Rey de las Bestias”. En el libro de la Revelación 12:3 se describe una enorme bestia roja con siete cabezas, cuya cola barre un tercio de las estrellas del cielo sobre la Tierra. Este tema se encuentra emparentado con la caída de los ángeles.

Por último, en algunas traducciones la palabra “dragón” se utiliza para describir a la Bestia (es decir: el Diablo), mientras que en la iconografía religiosa se representan algunos santos cristianos en el acto de matar a un dragón. Ésta es una ilustración clásica de San Jorge que aparece en leyendas inglesas y aragonesas. En Italia también se representa a Santo Mercurialis, primer obispo de la ciudad de Forli, combatiendo y matando un dragón.

Historia de dragones

Los dragones fueron representados a lo largo del tiempo como grandes serpientes o reptiles que poseen cualidades mágicas o espirituales, parecidos a los magos. El origen o etimología de su nombre proviene del latín: draco, draconis, y es un término que designa a un animal mitológico, aunque también se llama así a un tipo de planta, por sus flores que semejan una cabeza de dragón.

Historia de dragones

Historia de dragones

Por razones de analogía, también se denomina “dragón” a una especie de pez, a una constelación y a un cuerpo de infantería, por las dragonas o charreteras que empleaban los soldados y por los dragones pintados en su estandarte o esculpidos en sus pistolas. Dragoncillo es el nombre de un arma que escupe fuego.

Dragon Rojo

Los dones del dragón, criatura mitológica

Volviendo a estos seres fantásticos, en las representaciones occidentales generalmente se los muestra con alas, cuerpo escamoso y se les asigna la capacidad de respirar o lanzar fuego.

La mitología oriental no los muestra habitualmente de esta forma. Se desconoce el origen de su aspecto físico, aunque se estima que nació espontáneamente en distintas culturas del mundo basado libremente en el aspecto de una serpiente y de un dinosaurio.

Diversas culturas alrededor del mundo los han percibido de forma diferente. Los dragones chinos y orientales los consideran benévolos, mientras que los dragones europeos suelen ser malévolos (aunque hay excepciones a estas reglas). Los dragones malignos también se encuentran en la mitología persa –por ejemplo, Azhi Dahaka– y en otras culturas. Tenemos por ejemplo las imagenes de dragones rojos en los cuales se perfila los rasgos de estos seres tal como lo veian diferentes culturas entonces.

Muchas veces, los dragones presentan una importante significación espiritual. En Oriente es venerado como símbolo de las fuerzas de la naturaleza y del universo. A menudo se los asocia con la sabiduría y la longevidad; en las leyendas coreanas, chinas y japonesas se les confiere poderes mágicos y energía sobrenatural positiva.

En algunas culturas se les atribuye el don de la palabra y cualidades humanas. Son animales sumamente populares en juegos de mesa, literatura y videos, especialmente en juegos de roles.