El dragon dorado de Godzilla

El Rey Ghidorah o Ghidrah es un daikaiju que aparece en varias películas de Godzilla –producidas por los estudios de Toho– así como en la trilogía de Mothra.

El dragon dorado de Godzilla

El dragon dorado de Godzilla

Ghidorah es una poderosa criatura que se ha ganado el título de “el Rey del Terror”. A menudo se considera el rival más grande de Godzilla; éste debe enfrentarlo, generalmente, con otro daikaiju para poder derrotarlo. Se trata de un dragón dorado de tres cabezas, largos pescuezos, alas y dos colas. Tiene cien metros de altura y pesa 30.000 toneladas métricas. Sus chillidos alarmantes emitidos a distinta frecuencia por sus diferentes cabezas son considerados los efectos sonoros más reconocidos del género.

Su animación se debe al trabajo del director Eiji Tsuburaya, quien utiliza sofisticados efectos especiales. En las películas más recientes, Ghidorah ha experimentado varias transformaciones en su origen y aspecto exterior. En un primer momento, este dragón fue creado como una criatura proveniente del espacio exterior, responsable de destruir civilizaciones en muchos planetas, incluyendo Venus. Se dice que llegó a la Tierra montando un meteorito magnético, y que devastó el campo japonés antes de ser rechazado por el equipo de monstruos de Godzilla, Mothra y Rodan.

A partir de 1991, se dice que un Godzilla reencarnado derrotó al monstruo con un gran golpe en la cabeza. Desde entonces, Ghidorah bajó al océano en el que siguió viviendo, de manera subterránea, durante centenares de años

El cine y los monstruos: Después de la 2º Guerra Mundial

Después de la 2º Guerra Mundial, los monstruos gigantes regresaron a la pantalla con un vigor tan grande que se lo relaciona con el desarrollo de las armas nucleares. Uno de los primeros ejemplos ocurrió en el film norteamericano ‘The beast from 20,000 fathoms’, que trataba sobre un dinosaurio que atacaba un faro.

El cine y los monstruos:  Después de la 2º Guerra Mundial

El cine y los monstruos:  Después de la 2º Guerra Mundial

El cine y los monstruos:  Después de la 2º Guerra Mundial

Posteriormente, hubo películas japonesas (Godzilla, Gamera), inglesas (Gorgo) e incluso escandinavas (Reptilicus), donde se mostraban monstruos gigantes atacando ciudades. El retrato más reciente de un monstruo gigante es el film de J. J. Abraham, ‘Cloverfield’, estrenado el 18 de enero de 2008. La intrigante proximidad con otros planetas trajo la noción de monstruos extraterrestres a la pantalla grande, algunos de los cuales eran enormes en tamaño (King Ghidorah y Gigan), mientras que otros eran de altura humana. Durante este período se desarrolló el monstruo-pescador en películas como ‘Creature from the black lagoon’.

Atado a su amo
Atado a su amo

Hammer Film Productions trajo color a las películas de monstruos a fines de los ’50. Alrededor de este tiempo, las películas de Universal ganaron legiones de seguidores.

Ocasionalmente, los monstruos son retratados como criaturas amistosas e incomprendidas. King Kong y Frankestein son dos ejemplos de esto último. Es frecuente ver a Frankestein como el clásico monstruo incomprendido, sobre todo en films como ‘Monster squad’ y ‘Van Helsing’. Hulk es probablemente el mejor ejemplo del arquetipo del ‘monstruo como héroe’. La temática del ‘monstruo amigo’ domina la cultura pop; Chewbacca, Elmo y Shrek son ejemplos de esto. Las criaturas de ‘Monsters Inc.’ asustan a los niños para generar energía que haga funcionar a las máquinas, mientras que los monstruos de ‘Los muppets’ y ‘La calle Sésamo’ viven en armonía con los animales y los humanos.

Dinosaurios en el cine, dinosaurios en la literatura

La competencia de museos para captar la atención pública condujo directamente a la “guerra de los huesos” emprendida por Cope y Marsh. Esta polémica tornó espectacular el interés por las “ciencias del dinosaurio”.

Dinosaurios en el cine, dinosaurios en la literatura

Dinosaurios en el cine, dinosaurios en la literatura

Estos animales prehistóricos ocupan un lugar central en la cultura moderna. La palabra “dinosaurio” en sí misma se ha incorporado el léxico inglés como expresión para describir cualquier cosa que sea grande e impráctica, que se mueva lentamente o que sea anticuada al límite de la extinción.

Es decir: la preocupación pública por los dinosaurios condujo a su ingreso inevitable en otros ámbitos de la cultura popular mundial, fuera de la Paleontología.

Comenzando con una mención del Megalosaurus en el primer párrafo de La casa triste, escrita en 1852 por el escritor Charles Dickens, los dinosaurios se han ofrecido en un amplio arsenal de trabajos ficticios.

Más tarde encontramos un libro de 1912, El mundo perdido, de sir Arturo Conan Doyle, luego el icónico film King Kong de 1933 y la introducción de Godzilla en 1954, que han tenido numerosas secuelas en la novela Parque Jurásico, escrita en 1990 por Michael Crichton, con su posterior versión fílmica en 1993. Esos son algunos ejemplos prominentes de la larga tradición de los dinosaurios en la ficción literaria y cinematográfica.

Montando Dinosaurios
Montando Dinosaurios

Por otra parte, los escritores de no-ficción -incluyendo prominentes paleontólogos- también han intentado aprovechar el renombre de los dinosaurios -especialmente populares entre los niños- para educar a los lectores principiantes sobre dinosaurios y ciencia en general.

Los íconos de dinosaurios son, además, sumamente utilizados para la publicidad, donde numerosas compañías intentan promocionar sus productos caracterizando a sus rivales como lentos y obsoletos… A la manera de dinosaurios contemporáneos.

Por último, varios grupos religiosos tienen diferentes opiniones sobre los dinosaurios, distintas a las postulaciones científicas, dado que tales teorías se oponen a la historia de la Creación de las Sagradas Escrituras.

Por su parte, la comunidad científica no acepta tales interpretaciones religiosas sobre la gestación de los dinosaurios.