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Acerca de las Hadas Madrinas

En los Cuentos de Hadas, el “hada madrina” (en inglés: fairy godmother) se trata de una criatura con energías mágicas que actúa como mentora o madre de alguna persona, desempeñando un papel de cuidado, cariño y protección atribuido habitualmente a los padres reales, en muchas sociedades.

En el famoso libro Cenicienta, de Charles Perrault, este autor concluye el cuento con una moraleja cínica: ninguna ventaja personal será suficiente sin tener las conexiones apropiadas. El hada madrina constituye el ejemplo más adecuado de esta afirmación.

En realidad, las hadas madrinas son de rara aparición en los cuentos populares, pero se hicieron más familiares gracias al renombre adquirido por los relatos literarios donde intervienen hadas, como los escritos por Madame d’Aulnoy y el citado Charles Perrault.

Varios elementos sobrenaturales constituyen un patrón en los cuentos de hadas; entre ellos, la aparición de diferentes tipos de animales personificados o el auxilio ofrecido por el fantasma de una madre muerta.

El hada madrina es una figura inspirada en las Moiras griegas; este parentesco resulta evidente en la historia de La bella durmiente. Aquí, estas deidades clásicas decretan de antemano el destino de la protagonista.

En los cuentos de hadas más tardíos, estas criaturas maternales se preocupan especialmente por el bienestar de sus ahijados (es decir: los personajes apadrinados) y cuidan su fortuna personal, mientras que las hadas del antiguo folklore tenían sus propios intereses.

Por lo general, el protegido del hada madrina es un príncipe, princesa o se trata del héroe de la historia. Ella suele emplear sus dones mágicos para ayudarlo.

El ejemplo más conocido es, probablemente, el hada madrina de Cenicienta. También aparecen varias hadas madrinas en La Bella Durmiente (en el original de Perrault y en las reelaboraciones posteriores de los Hermanos Grimm).

La popularidad adquirida por estas versiones literarias convirtió al hada madrina en un motivo o adorno infaltable de los cuentos de hadas, aunque –como indicamos anteriormente– los originales populares no la contaban entre sus personajes obligados.

Aunque Perrault agregó al hada madrina en La bella durmiente, cabe destacar que en la fuente original Sol, Luna y Talía escrita por Giambattista Basile, tal figura jamás aparece.

Por último, en la variante de Cenicienta, escrita por los Hermanos Grimm, Aschenputtel no es auxiliada por su hada madrina sino por el espíritu de su madre muerta. Una gran variedad de criaturas puede adoptar ese rol.

Hadas En Las Artes Visuales

En el mundo de las artes visuales, el pintor inglés Brian Froud ha explorado el reino de las hadas durante veinticinco años, empezando por la publicación de Hadas y luego con títulos como Hadas buenas, hadas malas, El Hada de la señora Cottington y Las runas de Elfland. Es probablemente el pintor más conocido como “artista hadense” (fairy artist) del mundo contemporáneo.

Hadas En Las Artes Visuales

Hadas En Las Artes Visuales

Por su parte, Wendy Froud es una escultora que recrea el universo de las hadas adoptando una estética pre-rafaelista. Su labor ha sido retratada en el libro El arte de Wendy Froud y en tres libros para niños: La historia del sueño de una noche de verano, El niño invierno y Las hadas de Spring Cottage.

El pintor japonés Yoshitaka Amano nos ofrece una interpretación británica del folklore japonés en su bella colección Hadas, donde incluye además una disertación de Kimie Imura acerca de las diferencias entre las tradiciones folklóricas orientales y occidentales en relación a las criaturas feéricas.

También Carlos Vess ha retratado imágenes de hadas en libros ilustrados y tiras cómicas, especialmente en Polvo de Estrellas, escrita en colaboración con Neil Gaiman dentro del Libro de las baladas. También ilustró el texto de Susanna Clarke, Las señoras de Grace Adieu.

Además, el pintor Ernie Sandidge ha utilizado imágenes de hadas que exploran temas de la fantasía sexual y la obsesión posmoderna por la “cultura de la juventud”. Sus pinturas se expusieron en Nueva York en el año 2006.

Hoy, los ilustradores que siguen los pasos de Rackham y Dulac, pintando imágenes para niños, son Tony DiTerlizzi, Michael Hague, Iain McCaig, Gary Lippincott, Larry MacDougall, Lauren Mills y Ruth Sanderson.

Suza Scalora ha publicado libros de “Fotografías de hadas” (donde también aparecen duendes, brujas y hechiceros). Amy Brown es otra prestigiosa ilustradora que suele pintar duendes de ojos muy abiertos, imágenes extraordinariamente populares entre las adolescentes.

La resurrección del interés por el arte victoriano de las hadas fue impulsada por la exposición itinerante organizada en el año 1997 por la Universidad de Iowa y la Academia Real de Londres.

En el año 2002, Abbaye Daoulas -en Gran Bretaña- ofreció una extensa exhibición sobre el arte de las hadas, que incluía la presentación de manuscritos del siglo XII hasta la actualidad.

Las más famosas pinturas del arte victoriano, hoy, son editadas con textos de Jeremy Maas, mientras que los duendes del arte victoriano más prestigiosos son los de Cristobal Word, y los de elfos o dragones son editados por Michel Le Bris y Claudine Glot.

Origen De Hadas Y Duendes

Creencias tradicionales de carácter folklórico confiaron desde temprano en la existencia de duendes y hadas, aunque no siempre les atribuyeron un origen definido. Las explicaciones variaron cultural, regional y epocalmente.

Origen De Hadas Y Duendes

Origen De Hadas Y Duendes

Una creencia popular sostiene que las hadas son mujeres difuntas, es decir: fantasmas.

Para la alquimia, fueron consideradas parientes de los gnomos y de las sílfides. El folklore sostiene que muchos duendes son “criaturas del aire”. Una tercera opinión los considera ángeles pecadores: cuando los ángeles se rebelaron,  Dios ordenó que las puertas del Cielo se cerraran. Quienes quedaron dentro se convirtieron en ángeles, quienes estaban en el Infierno se transformaron en demonios, y aquellos que quedaron atrapados en la tierra son duendes y hadas.

Una cuarta postura cree que los duendes son espíritus de una familia amigable. Un relato folklórico de origen escandinavo cuenta que una mujer buscó en vano a sus hijos por todos los rincones pero jamás los halló, porque se habían convertido en fantasmas escondidos: los famosos duendes.

Etimológicamente, “duende” proviene de duen de casa, es decir: dueño de la casa. Según la RAE, se trata de un espíritu fantástico que habita en algunas casas y travesea, causando trastornos y estruendo en ellas. En las narraciones tradicionales, suele aparecer bajo la figura de viejo o de niño.

En tanto el vocablo “hada” proviene del latín fata, y del vulgarismo fatum, que quiere decir “hado”. Se trata de un ser fantástico que suele representarse bajo la forma de mujer, a quien se atribuye poderes mágicos y el don de adivinar el futuro. Además, a cada una de las tres parcas se las conoce como “hadas”.

Los duendes también tienen habilidades para la adivinación, el esoterismo y las ciencias ocultas. Pero se afirma que sus hechizos son ineficaces contra alguien que posea un trébol de cuatro hojas.

También se afirma que el método más efectivo para ahuyentarlos es mostrarles una imagen de San Patricio, el santo patrón de Irlanda, ya que fue él quien los desterró de la casa de Dios.

El día de este santo, celebrado el 17 de marzo, se conoce como la ocasión ideal para que todos los duendes y demás criaturas fantásticas salgan de sus escondrijos para hacer travesuras y sembrar calamidades por doquier.

Los duendes son también conocidos como brujos, hechiceros o druidas satánicos, estos últimos dentro de las tradiciones célticas.

Cuentos y mitos de duendes

Los duendes suelen aparecer en numerosas baladas de origen inglés y escocés, así como en cuentos populares, incluyendo muchos viajes a Elphame o Tierra de los Duendes (el Álfheim de la mitología de los nórdicos).

Cuentos y mitos de duendes

Cuentos y mitos de duendes

Se trata de un reino místico, misterioso y desagradable. El duende es retratado a veces como portador de una luz positiva, tal como la reina de Elphame en la balada de “Thomas the Rhymer”. Sin embargo, también existen duendes de carácter siniestro, inclinados con frecuencia a la violación y el asesinato, como sucede en el cuento de “Childe Rowland” o en la balada de la lady Isabel y el Duende Caballero. En esta última historia, el Duende Caballero intenta asesinar a una mujer.

En la mayoría de los casos, los duendes de las baladas son criaturas de sexo masculino. El único duende femenino comúnmente mencionado es la Reina de la Tierra de los Duendes, que aparece en “Thomas the Rhymer”, así como la Reina de Nourice, en cuya ciudad secuestran a una mujer para ser la enfermera del bebé de la citada reina, prometiéndole que podrá volver a su casa una vez el infante se destetara.

Los duendes no suelen ser malvados pero sí molestan a los seres humanos o interfieren en sus asuntos. Se cree que son invisibles. En la tradición anglosajona, los duendes llegaron a ser más o menos sinónimos de las hadas, que se originaron de la mitología nativa británica.

Sucesivamente, la palabra “duende” -así como el término literario “hada”- se acuñó para denotar a los varios espíritus de la naturaleza como elpwccahobgoblin o el brownie los escoceses.

Cuentos y mitos de duendes
Cuentos y mitos de duendes

En la Inglaterra isabelina, William Shakespeare imaginaba a los duendes como gente pequeña. Este escritor, al parecer, consideraba que los duendes y las hadas eran de la misma raza. En su drama Enrique IV hace que Falstaff califique al príncipe Enrique de la siguiente manera: “usted, ambicioso, tiene una piel de duende”. Y en la comedia “Sueño de una noche de verano” los duendes son casi tan pequeños como insectos.

Por otra parte, Edmund Spenser presenta a los duendes como seres del mismo tamaño en La Reina de las hadas. La influencia de Shakespeare y de Michael Drayton logró que la imagen popular de los duendes y de las hadas fuera reconocida como la de seres muy pequeños. Por ejemplo, en la literatura victoriana los duendes aparecen generalmente ilustrados como hombres y mujeres minúsculos, con los orejas puntiagudas y usando graciosos gorros.

Un ejemplo es la Princesa Nobody (1884) del cuento de hadas de Andrew Lang, ilustrado por Richard Doyle, donde las hadas son criaturas minúsculas con alas de mariposa y los duendes son individuos pequeñísimos con gorras rojas. Sin embargo, había excepciones a esta regla: por ejemplo, los duendes que aparecen en Lord Dunsany y la hija del Rey de la Tierra de los Duendes.

Duendes de Alemania

En el folclore alemán existía la creencia de que los duendes eran aquellos bromistas dañinos que podían causar enfermedades a los ganados y a la gente, además de provocar pesadillas a los durmientes. La palabra alemana para un “mal sueño” es “Albtraum”, que significa “sueño del duende”.

Duendes de Alemania

Duendes de Alemania

Por otra parte, la forma arcaica Albdruck quiere decir la “presión del duende”. Por aquel entonces se creía que las pesadillas eran la consecuencia de que una de esas criaturas se sentara sobre la cabeza del durmiente. Este aspecto de la creencia alemana en los duendes corresponde en gran parte a la superstición escandinava sobre el “mara”.Es también similar a las leyendas relacionadas con los demonios incubus y sucubus.

Duendes de Alemania
Duendes de Alemania

En otras historias, el rey duende aparece de tanto en tanto rodeado de su séquito de elfos. Por lo general, se presenta entre las mujeres de Dinamarca y de Suecia. En la gran epopeya alemana de la Edad Media -el Nibelungenliedun enano llamado Alberich juega un papel importante. “Alberich” se traduce literalmente como “duende soberano”, que más tarde evolucionará hasta significar “duende-enano”. Esta modificación ya se observa en las tempranas Eddas.

Vía el Alberon francés, el mismo nombre se ha incorporado al inglés como Oberon, rey de duendes y hadas en la comedia dramática “Sueño de una noche de verano”, de William Shakespeare.

La leyenda de Der Erlkönig parece haberse originado en épocas bastante recientes en Dinamarca. Göethe basó su poema en “Erlkönigs Tochter” (la “hija de Erlkönig”), un trabajo danés traducido al alemán por Johann Gottfried Herder.

La naturaleza del Erlkönig ha sido tema de debate. El nombre se traduce literalmente del alemán como “rey Alder” mucho mejor que su traducción inglesa más habitual: el “rey duende”. En el alemán pasó a convertirse en Elfenkönig. Por otra parte, se ha sugerido a menudo que Erlkönig es una mala traducción del Elverkonge del danés original o del elverkonge, que significan “rey duende”.

De acuerdo con el folklore alemán y danés, el Erlkönig es retratado como un presagio de la muerte, como el hada maligna de la mitología irlandesa.

El Erlkönig se aparecerá solamente a la persona desfalleciente, ya en su lecho de muerte. Su forma y expresión también explicará a la persona qué clase de muerte tendrá: una expresión dolida significa una muerte dolorosa, expresiones pacíficas significan una muerte pacífica.  Este aspecto de la leyenda fue inmortalizado por Göethe en su poema Der Erlkönig, que fue más tarde musicalizado por el compositor clásico Franz Schubert.

Duendes de Alemania
Duendes de Alemania

En el cuento de hadas de los hermanos Grimm, Der Schuhmacher und die Heinzelmännchen, un grupo de pequeñas criaturas desnudas llamadas Heinzelmännchen ayudan a un zapatero a realizar su trabajo.

Cuando él recompensa su labor con pequeñas vestimentas, quedan tan encantados con su regalo que corren muy lejos y nunca se los vuelve a ver otra vez.

Aunque los Heinzelmännchen están relacionados con seres parecidos a los kobolds y enanos, el cuento se ha traducido al inglés como El zapatero y los duendes (probablemente debido a la semejanza de los Henzelmannchen con los Brownies escoceses). Se retoma la historia en la serie novelística Harry Potter, de J.K. Rowling.

Hadas y Duendes Literarios

Los duendes constituyen el eje temático de un poema extraordinario escrito por Edmund Spenser, titulado Faerie Queene y escrito a finales del siglo XVI. Sin embargo, la obra spenceriana debe mucho más a los romances italianos que a las leyendas inglesas sobre hadas.

Hadas y Duendes Literarios

Hadas y Duendes Literarios

Durante el siglo XVII, estos pequeños seres inspiraron también la obra Nymphidia, de Michael Drayton, escrita en 1627. Se trata de un texto satírico que tiene como protagonistas al Rey Oberon, a la Reina Mab y a un miserable caballero llamado Pigwiggen.

La serie de poemas Hesperides, escrita por Robert Herrick, también bosqueja al Rey Oberon y comparte un tinte satírico, aunque más oscuro y sensual que el Fairyland de Drayton.

Hacia el siglo XVIII, los duendes fueron la figura estelar del cuentoThe rape of the Lock, de Alexander Pope. Y también formaron parte de Los viajes de Gulliver, la grandiosa sátira de Jonathan Swift. Sus pequeños liliputienses condensan varios rasgos típicos de los duendes.

Hadas y Duendes Literarios
Hadas y Duendes Literarios

Un siglo más tarde, Bishop Thomas Percy comenzó a recolectar antiguas baladas folklóricas británicas y las publicó en un famoso volumen denominado Reliquias de la Antigua Poesía Inglesa.

Es probable que muchas antiguas baladas se hayan perdido para siempre; el mismo Percy mencionó que en el pasado, muchas criadas de cocina utilizaban manuscritos para encender el fuego…

La faena de Percy influenció notablemente la obra de escritores del Romanticismo alemán, y también de poetas anglosajones del nivel de Samuel Taylor Coleridge,  Robert Southey o John Keats.

Estos tres poetas escribieron poemas sobre hadas, aunque los más conocidos y aclamados son los de Kyats: LamiaLa bella mujer de Sans Merci.

Otros escritores de finales del siglo XVIII y principios del XIX que se dedicaron a ficcionalizar duendes y hadas son Tom Moore, Thomas Hood, Allan Cunningham  y Diego Hogg.

También Sir Walter Scott se inspiró en la obra de Percy y escribió textos que constituyen una relevante herencia folklórica de Gran Bretaña.  Las ficciones de Scott se basan en los duendes nativos escoceses y fueron muy influyentes en su época.

Cabe destacar que este escritor se núcleo en torno a un grupo de poetas y anticuarios que se interesaron por la conservación de viejos cuentos campesinos en una nación que se urbanizaba rápidamente.

Hadas Del Aire Y Hadas Del Fuego

Los duendes y hadas asociados con el aire se conocen como “sílfides”, están dotados de alas y pueblan numerosos libros infantiles ilustrados. Estas imágenes fueron popularizadas durante la Inglaterra victoriana.

Algunos ejemplos de duendes del aire son: el luminoso Soulth irlandés, la Star Folk de la tribu algonquina, el Atua de Polinesia, así como las hadas buenas de las leyendas persas, que van dejando rastros de hermoso perfume por donde vuelan.

Hadas Del Aire Y Hadas Del Fuego

Hadas Del Aire Y Hadas Del Fuego

Existen duendes que desatan fenómenos atmosféricos como ciclones, e incluso pueden atacar naves voladoras. Ejemplos de estos pícaros seres son el Spriggans de Cornwall, el Vily de Slavonia,  elVintoasele de Serbia y Croacia, el Rusali de Rumania y el travieso Folletti de Italia.

Y el ser asociado al fuego es la salamandra, un espíritu elemental muy apreciado por los alquimistas durante el Renacimiento. Asociado con el fuego encontramos a los duendes Djinn -de origen persa y comportamiento malévolo- así como a Drakes (o Drachen), un habitante de las islas británicas.

Algunas historias describen hadas y duendes que protegen las chimeneas, como el Gabija de Lituania y el Natrou-Monsieur de Francia.  El egipcio Muzayyara es fogoso, galante y atractivo; se trata de un personaje popular incluido en los cuentos de esa región, al que le encanta cortejar a las hadas.

Aun cuando los duendes y las hadas son criaturas habituales en diversas mitologías del mundo entero, su universo fantástico más variado y numeroso se encuentra en Gran Bretaña, por ello la literatura inglesa los escoge con frecuencia como protagonistas o personajes de relativa importancia argumental.

Hadas Del Aire Y Hadas Del Fuego
Hadas Del Aire Y Hadas Del Fuego

Muchos romances del período medieval inglés mencionan hadas y duendes. Son hombres y mujeres que tienen poderes mágicos, viven en palacios encantados, falsifican armamentos mágicamente y hechizan o engañan a mortales inocentes. Recordemos que la Dama del Lago a quien Arturo ofreció su espada Excalibur era un hada.

Como decíamos antes, en los relatos del Rey Arturo, las hadas y duendes son muy frecuentes, así como en el resto de la tradición galesa y bretona. Incluso los Cuentos de Canterbury de G. Chaucer mencionan a una reina-elfo vinculada al antiguo cortejo artúrico.

Un romance francés del siglo XV, proveniente de Burdeos, se popularizó rápidamente en Inglaterra. Esta historia daba vida al Rey Oberon y a la Reina Mab, cuya corte estaba rodeada de caballeros.

Fue este romance el que ofreció inspiración a William Shakespeare, quien incorporó algunos de sus personajes a los célebres dramas Sueño de una noche de veranoLa tempestad.

Hadas Solitarias Y Sociables

Existen numerosas historias de seres humanos secuestrados en el Reino de las Hadas, especialmente bebés, niños, jóvenes niñas atractivas y músicos. En numerosos relatos folklóricos, cuando un bebé es arrebatado de su cuna se le atribuye está acción a un duende travieso.

Hadas Solitarias Y Sociables

Hadas Solitarias Y Sociables

Los duendes suelen ser criaturas atractivas, que mantienen amoríos con damas humanas. Sin embargo, se cree que los besos de estos duendes pueden resultar mortales. Muchas doncellas enfermaron y murieron después de ser amantes de duendes, especialmente durante el crepúsculo.

En las leyendas irlandesas, las hadas se casan con hombres humanos pero terminan regresando al mar, mientras que en las leyendas japonesas, los duendes se casan con sus prometidas y terminan robando la esencia vital de sus cónyuges. Los niños nacidos de estas uniones suelen ser criaturas solitarias, melancólicas y fantasiosas.

Algunos duendes son benévolos y otros, malignos. En las leyendas populares escocesas, los duendes buenos moran en el Seelie Court,  mientras los duendes malos se congregan en el Unseelie Court,  junto a la reina oscura Nicnivin.

Un antiguo mito escandinavo habla de los Liosálfar (Elfos de Luz), unas criaturas compasivas que moran en el reino celestial de Alfheim. Y de sus opuestos: los Döckálfar (Elfos Oscuros), que son seres de gran tamaño que viven en clandestinidad y son malévolos.

hada-solitaria
Hadas Solitarias Y Sociables

La grandiosa folklorista inglesa Katherine Briggs se inclinó por eludir las clasificaciones de hadas/duendes en “buenos” o “malos”. Prefirió catalogarlos como “solitarios” o “sociables”.

Ella notó que, en diferentes circunstancias, los duendes son capaces de robar niños tanto como de ser inofensivos o de tener una influencia beneficiosa, permitiendo el crecimiento de las flores o ayudando a los pastores a reunir el rebaño.

Las hadas y duendes solitarios son generalmente asociados a sitios seguros: un pantano, un lago, la corteza de un árbol o el sótano de una casa de familia. En cambio, las hadas y duendes sociables adoran cazar, organizar banquetes, bailar y cortejar a otros duendes o a seres humanos.

En los relatos británicos, franceses, italianos, escandinavos y alemanes predomina un tipo de duende “fiestero”, al que le gustan la juerga y los desfiles.

Otros folkloristas caracterizan a los duendes y hadas por el elemento de su ambiente natural, más que por su temperamento. Recordando a Paracelso, estarías relacionados con la tierra, el aire, el agua o el fuego.

Los duendes de la tierra son más frecuentes en las zonas de Coblynau (entre las colinas de Gales), en Gandharvas (India), Erdluitle (Italia del norte), Maanväki (Finlandia), Thrussers (Noruega), Marzalek (Polonia), Illes (Islandia), entre otras.