Tag Archives: hobgoblin

Los primos de las hadas y los duendes: Henkies – Kachina – Kelpie – Killmoulis – Kobolds

Hags: habitaban las Islas Británicas. Son los sobrevivientes más viejos de los dioses. Algunos cambiaron de mujeres horripilantes a damiselas hermosas y jóvenes, y otras, como las Annis Negras, son caníbales.

Henkies: uno de los nombres dados a los Trows de Orkney y Shetland.

Hobgoblin: término utilizado por los puritanos para nombrar a los espíritus malignos de los goblins, pero su significado correcto se relaciona con los espíritus amistosos de los brownies. El hobgoblin era una palabra de mal agüero. ‘Hob’ y ‘Lob’ son términos que se refieren al mismo tipo de criatura. Tienen buen carácter y son solidarios, aunque les gusta jugar bromas pesadas.

Huacas: un mito inca cuenta sobre los Huacas, formas espirituales de piedra o seres divinos que cuidan los campos.

Huldafolk: los huldafolk son historias escandinavas secretas sobre hadas.

Espíritus Hyster: hadas de ojos verdes y color arena que viven en Lincolnshire y en el Este de Anglian.

Jack-In-Irons: un gigante de Yorkshire que espanta a los viajeros solitarios.

Jenny Greenteeth: una hag del río Yorkshire que ahoga niños.

Jimmy Squarefoot: de apariencia espantosa pero relativamente inofensivo.

Kachina: espíritus ancestrales de los Indígenas de Norteamérica. Los Hopi también creen en los Kachinas, que son las almas de las personas virtuosas que fallecieron.

Kelpie, El: es un hada acuática escocesa. Aunque a veces aparecen en la forma de un hombre peludo, generalmente suele tener la forma de un caballo joven. El Kelpie vaga por los ríos y lagos, y, tras dejar que los humanos lo monten, se sumerge en el agua y los ahoga. El Uisge o Aughisky, como se lo conoce en Irlanda, habita en los mares y lagos y es mucho más peligroso.

Killmoulis, El: un brownie particularmente feo que habita en los molinos. Su principal característica es una nariz enorme y la falta de una boca. Para comer mete el alimento por su nariz. Aunque el Killmoulis trabaja duro para el molinero, disfruta hacer travesuras y por eso se puede convertir en una molestia más que una ayuda.

Klaboutermannikin: habitan en la proa de los barcos, y otorgan orientación y protección.

Klippe: el nombre usado en Forfarshire para las hadas.

Kobolds: la versión alemana de los Knockers. Se los conoce por causar problemas en las minas y arruinar el trabajo de los mineros. Ocasionalmente los ayudan.

Korred: guardianes de las piedras de Inglaterra, de apariencia extraña y maneras caprichosas pero buenos.

Kubera: el rey de los Yakshas, el dios de la riqueza. Generalmente aparece en la forma de un duende barrigón con una bolsa de dinero, o con mejillas rosadas sentado sobre un hombre.

Kul: un espíritu acuático de los esquimales en el Ártico. Puede ser malévolo pero generalmente ayuda a la gente del norte en su pesca. Como muestra de gratitud se acostumbra ofrecerle algunas de las pescas al comienzo de la temporada.

Hobgoblin

Hobgoblin es un término típicamente aplicado en los cuentos folclóricos para describir a un duende amistoso o alegre.

Hobgoblin

Hobgoblin

La palabra deriva de ‘Robin Goblin’, que abreviada queda como ‘hobgoblin’, ‘hob’, o ‘lob’. El nombre originariamente se refería al personaje folclórico Robin Goodfellow, pero se expandió hasta incluir a distintas especies de duendes o hadas. En el folclore francés, los hobgoblins reciben el nombre de Lutin.

El nombre a menudo es intercambiable con el de ‘bugbear’, ‘boogeyman’, ‘bugaboo’ o ‘bogie’, y el término ‘hobgoblin’ ha crecido al punto tal de significar un objeto superficial que es fuente de miedo o problemas; probablemente el mejor ejemplo conocido de este uso lo haya plasmado Ralph Waldo Emerson cuando dijo ‘Una consistencia necia es el hobgoblin de mentes pequeñas’ en su ensayo ‘Self-Reliance’.

Hobgoblins de fantasía

El Señor de los Anillos

En ‘El Hobbit’ de J.R.R. Tolkien, los Hobgoblins son una especie de duendes amenazantes. Tolkien posteriormente remarcó en una carta que, luego de haber estudiado más profundamente el folclore, comprendió que ‘la afirmación de que los hobgoblins son una ‘especie mayor’ (de goblins) es el reverso de la verdad original’. El error en el tamaño de estas criaturas por parte de Tolkien fue repetido en otros trabajos ficticios. Tolkien luego los renombró como ‘Uruks’ o ‘Uruk-hai’ en un intento de corregir este error.

Libros Moomin

En ‘Finn family moomintrill’, el tercer libro de la serie Moomin de Tove Jansson, el hobgoblin es una extraña y mágica criatura; incluso su sombrero puede realizar algunos hechizos por su cuenta. Aunque es un poco aterrorizante para aquellos que no lo conocen, el hobgoblin en realidad es una criatura solitaria y sensible, que puede conceder deseos a otras personas pero no a sí mismo-a menos que alguien específicamente le pida lo que él quiere. Según su descripción, ‘Hobgoblin’ parece ser el nombre de una criatura específica más que el de una especie, aunque esto no fue bien aclarado.

En la traducción al inglés se lo nombre únicamente como ‘el Hobgoblin’, y en el libro original en sueco aparece como el ‘Trollkarlen’ (‘el hechicero’) y no se menciona a su especie.

Cuentos y mitos de duendes

Los duendes suelen aparecer en numerosas baladas de origen inglés y escocés, así como en cuentos populares, incluyendo muchos viajes a Elphame o Tierra de los Duendes (el Álfheim de la mitología de los nórdicos).

Cuentos y mitos de duendes

Cuentos y mitos de duendes

Se trata de un reino místico, misterioso y desagradable. El duende es retratado a veces como portador de una luz positiva, tal como la reina de Elphame en la balada de “Thomas the Rhymer”. Sin embargo, también existen duendes de carácter siniestro, inclinados con frecuencia a la violación y el asesinato, como sucede en el cuento de “Childe Rowland” o en la balada de la lady Isabel y el Duende Caballero. En esta última historia, el Duende Caballero intenta asesinar a una mujer.

En la mayoría de los casos, los duendes de las baladas son criaturas de sexo masculino. El único duende femenino comúnmente mencionado es la Reina de la Tierra de los Duendes, que aparece en “Thomas the Rhymer”, así como la Reina de Nourice, en cuya ciudad secuestran a una mujer para ser la enfermera del bebé de la citada reina, prometiéndole que podrá volver a su casa una vez el infante se destetara.

Los duendes no suelen ser malvados pero sí molestan a los seres humanos o interfieren en sus asuntos. Se cree que son invisibles. En la tradición anglosajona, los duendes llegaron a ser más o menos sinónimos de las hadas, que se originaron de la mitología nativa británica.

Sucesivamente, la palabra “duende” -así como el término literario “hada”- se acuñó para denotar a los varios espíritus de la naturaleza como elpwccahobgoblin o el brownie los escoceses.

Cuentos y mitos de duendes
Cuentos y mitos de duendes

En la Inglaterra isabelina, William Shakespeare imaginaba a los duendes como gente pequeña. Este escritor, al parecer, consideraba que los duendes y las hadas eran de la misma raza. En su drama Enrique IV hace que Falstaff califique al príncipe Enrique de la siguiente manera: “usted, ambicioso, tiene una piel de duende”. Y en la comedia “Sueño de una noche de verano” los duendes son casi tan pequeños como insectos.

Por otra parte, Edmund Spenser presenta a los duendes como seres del mismo tamaño en La Reina de las hadas. La influencia de Shakespeare y de Michael Drayton logró que la imagen popular de los duendes y de las hadas fuera reconocida como la de seres muy pequeños. Por ejemplo, en la literatura victoriana los duendes aparecen generalmente ilustrados como hombres y mujeres minúsculos, con los orejas puntiagudas y usando graciosos gorros.

Un ejemplo es la Princesa Nobody (1884) del cuento de hadas de Andrew Lang, ilustrado por Richard Doyle, donde las hadas son criaturas minúsculas con alas de mariposa y los duendes son individuos pequeñísimos con gorras rojas. Sin embargo, había excepciones a esta regla: por ejemplo, los duendes que aparecen en Lord Dunsany y la hija del Rey de la Tierra de los Duendes.