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Historia de los huevos de dinosaurios

Los dinosaurios se extinguieron y sus huevos existen actualmente en forma de fósiles, sobre todo de rastros fósiles. Los rastros fósiles de los dinosaurios son marcas o indicadores preservados en las rocas y dejados por vertebrados de una era antigua. Pueden ofrecer pistas sobre el comportamiento de los dinosaurios.

Historia de los huevos de dinosaurios

Historia de los huevos de dinosaurios

Los huevos de dinosaurio pasaron por una serie de eventos importantes antes de llegar a ser fósiles. Luego de ser depositados, los huevos eran enterrados bajo una fina cubierta de sedimento. Esto lo protegía de los predadores y del viento. Las aguas subterráneas que fluían a través del sedimento pasaban por el huevo y depositaban minerales. El material del caparazón se altera poco durante la fosilización, aunque pueden recristalizarse. Este caparazón externo es duro y está hecho de una serie de unidades interconectadas, un mosaico de placas con poros que permiten el pasaje de aire dentro y fuera del huevo. Esto sirve para que la cría respire.

El interior no se preserva durante la fosilización, a excepción de algunos dinosaurios bebés fuera de lo común. Sin embargo, hay algunas pistas que nos acercan a conocer el aspecto del interior del huevo. Al mirar a los parientes vivos más cercanos de los dinosaurios, como las aves y los cocodrilos, podemos estimar este aspecto. Dentro del huevo hay un líquido viscoso que baña al embrión y lo mantiene húmedo, previniendo su resecamiento. Esto permite que el huevo sea depositado en la tierra y es una característica de los animales amniotas (todos los reptiles, aves y mamíferos). Los amniotas pueden vivir en la tierra a causa de la membrana amniótica, mientras que los anfibios no tienen esta habilidad y están restringidos al mundo acuático.

Los huevos de dinosaurios han sido conocidos por miles de años, aunque al principio no fueron reconocidos como tales y se los usaba en joyería y ornamentos. Muchas cáscaras de huevo de fines del Paleolítico y comienzos del Neolítico fueron descubiertas en algunos lugares de Mongolia. El primer descubrimiento real de cáscaras de huevo de dinosaurio fue el de Jean Jaques Pouech al sur de Francia en 1859. Se creía que los huevos franceses pertenecían a aves gigantes a causa de su gran tamaño. Matheron encontró en 1869 huevos menos rotos, y creía que pertenecían a un cocodrilo gigante. En 1877 Paul Gervais (1816-79) publicó el primer estudio detallado sobre los huevos y sugirió que pertenecían a un dinosaurio. Posteriormente se supo que los huevos habían sido puestos por un dinosaurio Hypselosaurus. En 1923, las expediciones del Asia central del Museo americano de Historia Natural lograron descubrimientos muy importantes en el desierto de Gobi, Mongolia. Roy Chapman Andrews encontró los primeros nidos de dinosaurios. En ese entonces se creyó que los huevos pertenecían a un Protoceratops, pero actualmente se sabe que son de Oviraptores.

El nacimiento de los dinosaurios

Todo el mundo ha oído sobre los dinosaurios. Sin duda una de las razones de esto es por su tamaño, además de que ellos gobernaban la Tierra como lo hacemos los humanos ahora. Dentro del gran esquema mundial, los dinosaurios representan un gran giro en el desarrollo evolutivo de los organismos de la Tierra.

El nacimiento de los dinosaurios

El nacimiento de los dinosaurios

Los dinosaurios (el término griego usado significaba ‘lagarto terrible) fueron los reptiles más avanzados de todos los tiempos debido al hecho de que podían ocupar cuantos nichos ecológicos quisieran sin demasiada competencia. Literalmente, el cielo era el límite. Aunque esto era así, se cree que los dinosaurios originales tenían una naturaleza muy similar a la de los primeros reptiles. Con el tiempo, estos organismos pasaron lentamente de moverse en cuatro patas a dos, es decir, como bípedos.

Los primeros dinosaurios surgieron dentro del comienzo del período triásico. Evolucionaron dos tipos distintos de dinosaurios, unos semejantes a las aves y otros a los reptiles. Dentro de estas dos categorías, los dinosaurios se diversificaron en carnívoros, herbívoros y omnívoros. Los dinosaurios evolucionaron y se diversificaron a un ritmo sorprendente y efectivo, a tal punto que llegaron a ‘gobernar el mundo’.

Lo que más se destaca de estos organismos es su tamaño; eran gigantes comparados con cualquier otro organismo anterior. Esto les daba una ventaja selectiva obviamente, sobre todo por su enorme masa y su poder. Los herbívoros eran lo suficientemente altos como para alcanzar la copa de los árboles, que rara vez eran tomados como la fuente de alimento de los organismos de entonces, justamente porque no alcanzaban a llegar hasta ahí.

En esencia, los dinosaurios siguieron evolucionando, y en algunos casos se volvieron más grandes y fuertes, como el Tiranosaurius Rex, el carnívoro más grande de la Tierra en ese momento. El período Jurásico también fue testigo del surgimiento del terodáctilo, un organismo pendáctilo que gobernaba los cielos. Entre los dinosaurios herbívoros y los carnívoros surgió una relación balanceada. Esta relación, la relación entre ellos y otros organismos, su relación con el ambiente y el movimiento en nuevos ambientes estarían bajo la influencia de la selección natural a la larga. Mientras los dinosaurios gobernaban la Tierra, un competidor se preparaba para aparecer, los mamíferos, especie a la que pertenece el hombre.

Evolución de los dinosaurios

Para entender los orígenes de los dinosaurios es necesario comprender algunos de los principios básicos de la evolución. Los geólogos dividieron la historia de la Tierra según un estándar internacional que fue establecido entre 1820 y 1870, y todavía es mejorado y refinado constantemente. Las divisiones del tiempo geológicas se basan en estudios de la secuencia de los fósiles a lo largo del tiempo y en datos radiométricos exactos de millones de años.

Evolución de los dinosaurios

Evolución de los dinosaurios

Los dinosaurios vivieron durante el período histórico conocido como la Era Mesozoica, la cual comenzó 250 millones de años atrás y terminó 65 millones de años atrás. El Mesozoico se subdivide en tres períodos: el Triásico, el Jurásico y el Cretáceo. Los fósiles muestran que los dinosaurios se originaron entre mediados y fines del Triásico, quizás 230-235 millones de años atrás, y permanecieron como la población dominante durante otros 160 millones de años hasta que murieron al final del Cretáceo.

Durante mucho tiempo se creía erróneamente que la evolución fue una progresión simple y linear que finalizó en la humanidad. Esta antigua visión fue reemplazada a medida que nuevas evidencias salieron a la luz. Ahora sabemos que la evolución funcionó con un patrón de ramificación, donde cada especie daba lugar a otras ramas y así sucesivamente.

Los procesos como cambios (mutaciones) ocurren en el código genético de un organismo. Estas mutaciones son ‘probadas’ por el ambiente en el que el organismo vive. La mayoría de estos cambios serán perjudiciales para el organismo, por lo que morirá antes de que los genes malignos pasen a sus crías. Ocasionalmente, sin embargo, surge una combinación genética que mejora la adaptación del organismo a su medio ambiente particular, y son estos genes los que pasarán a las siguientes generaciones con mayor seguridad. Mediante este proceso, llamado ‘selección natural’, toda la vida se ramifica. El proceso de selección natural es el medio por que el la gran diversidad de dinosaurios fue capaz de evolucionar. Para reconstruir la historia evolutiva de un grupo de animales relacionados, como los dinosaurios, es necesario observar la forma detallada de sus huesos. No todos los dinosaurios son completamente diferentes. Algunos comparten ciertas similitudes en su estructura ósea. Al encontrar cuáles dinosaurios comparten rasgos, es posible producir un árbol evolutivo (o filogenia), que muestre las relaciones de los animales con sus ancestros.

Dinosaurio Saurischia

Saurischia (pronunciado ‘saurisquia’, del griego ‘sauros’ que significa ‘lagarto’ e ‘schion’ que significa ‘articulación de la cadera’) es uno de los dos órdenes o divisiones básicas de los dinosaurios. En 1888, Harry Seeley clasificó a los dinosaurios en dos órdenes basándose en la estructura de su cadera. Los Saurisquios (‘cadera de lagarto’) se distinguen de los ornitisquios (‘cadera de aves’) por la configuración ancestral de los huesos de sus caderas.

Dinosaurio Saurischia

Dinosaurio Saurischia

Todos los dinosaurios carnívoros (los terópodos) son saurisquios, ya que conforman uno de los dos linajes primarios de los dinosaurios herbívoros, los sauropodomorfos. Al final de período Cretáceo, todos los saurisquios no-aves se extinguieron. Esto es referido como la extinción del Cretáceo Superior. Los seres aviares (aves modernas), como descendientes directos de un grupo de dinosaurios saurisquio, son consideradas una subclase de los mismos en la clasificación filogenética.

Descripción

Los Saurisquios se diferencian de los ornitisquios por su estructura pélvica triple, donde el pubis apunta hacia fuera. La pelvis de los ornitisquios está rotada para atrás, en paralelo al isquio y generalmente con un proceso de asimilación a los anteriores, lo cual da una estructura de cuatro dientes.

La estructura de la cadera de un ornitisquio es similar a la de los pájaros a nivel superficial, lo cual llevó a Seeley a nombrarlos como ‘dinosaurios de cadera de ave’, aunque no propuso ninguna relación específica con as aves. Llamó ‘cadera de lagarto’ a los dinosaurios saurisquios porque mantenían la anatomía de su cadera ancestral, actualmente encontrada en los lagartos modernos.
Sin embargo, como estudios posteriores demostraron, la estructura de la cadera de las aves modernas evolucionó independientemente de la ‘cadera de lagartos’ de los saurisquios (especialmente de un subgrupo llamado los Maniraptora) durante el Período Jurásico. En este ejemplo de evolución convergente, las aves desarrollaron caderas orientadas en forma similar a las de la anatomía ornitisquia más antigua, en ambos casos posiblemente para adaptarse a la dieta herbívora u omnívora.

Sobre el Tronco
Sobre el Tronco

Clasificación

En el trabajo donde nombró a los dos grupos, Seeley repasó esquemas de clasificación previos empleados por otros paleontólogos para dividir el orden tradicional Dinosauria. Este científico prefería uno utilizado por Othniel Charles Marsh en 1878, que dividía a los dinosaurios en cuatro órdenes: Saurópodos, Terópodos, Ornitópodos y Estegosaurios (estos nombres todavía se usan actualmente de la misma manera para referirse a los subórdenes o clases dentro de los Saurisquia y los Ornitisquia).

Seeley, sin embargo, quería formular una clasificación que tomara en cuenta una diferencia primaria entre los principales grupos de dinosaurios basada en una característica que también los diferenciara de los demás reptiles. Descubrió esto en la configuración de los huesos de la cadera, tras lo cual vio que los cuatro órdenes de Marsh se podían dividir en dos grupos mayores basándose en este rasgo. Clasificó a los Estegosaurios y a los Ornitópodos dentro de los Ornitisquia, y a los Terópodos y los Saurópodos dentro de los Saurisquia. Además, Seeley usó esta diferenciación y otras entre los dos grupos para argumentar que los ‘dinosaurios’ no eran una agrupación natural, sino dos órdenes distintos que habían surgido independientemente de los primitivos arcosaurios. Esta idea de que el término ‘dinosaurio’ era un término obsoleto para dos órdenes distintos persistió muchas décadas dentro de la literatura científica y popular, y no fue sino hasta 1960 cuando los científicos comenzaron a reconsiderar la posibilidad de que los saurisquios y los ornistisquios estuvieran más relacionados entre sí que con otros arcosaurios.

Aunque este concepto parafilético de los dinosaurios no es más aceptado por la mayoría de los paleontólogos, la división básica de Seeley de los dos grupos resistió al paso del tiempo y ha recibido el apoyo del análisis cladístico moderno sobre las relaciones entre los dinosaurios. Una hipótesis alternativa que desafió la clasificación de Seeley fue propuesta por Robert T. Bakker en su libro de 1986, ‘The dinosaur heresies’. La clasificación de Seeley separaba a los terópodos en su propio grupo y ubicaba a los dos grupos de dinosaurios herbívoros (los saurodomorfos y los ornistiquias) juntos en un grupo separado que llamó ‘Fitodinosaurios’ (‘dinosaurios de plantas’). La hipótesis de los Fitodinosaurios se basaba en parte sobre la supuesta relación entre los ornistiquios y los prosaurópodos, y en la idea de que los primeros habían evolucionados de los segundos, posiblemente por medio de una familia enigmática que poseía las características de ambos grupos, los segnosáuridos. Sin embargo, posteriormente se descubrió que los segnosáuridos en realidad eran un tipo inusual de terópodos herbívoros saurisquios  muy relacionados con las aves, por lo que la hipótesis de los Fitodinosaurios cayó.

Tipos de dinosaurios

La clasificación de los dinosaurios comenzó en 1842, cuando Sir Richard Owen clasificó a los Iguanodontes, los Megalosaurus y los Hilaerosaurus en ‘una tribu o suborden de los Reptiles Saurianos, para los cuales propongo el nombre de Dinosauria’. En 1887 y 1888 Harry Seeley dividió a los dinosaurios en dos órdenes: los Saurischia y los Ornithischia, basándose en la estructura de su cintura. Estas clasificaciones probaron ser muy resistentes, aunque hubo varios cambios en la taxonomía de los dinosaurios desde entonces.

Tipos de dinosaurios

Tipos de dinosaurios

El cambio más grande fue impulsado por el trabajo del entomólogo Willi Hennig en la década del ’50, el cual evolucionó en la cladística moderna. Para los especímenes conocidos sólo a partir de los fósiles, el análisis riguroso de los caracteres que determinan las relaciones evolutivas entre distintos grupos de animales (Clades) probó ser extremadamente útil. Cuando el análisis cladístico de base computacional llegó en los ’90, los paleontólogos se convirtieron en uno de los primeros zoólogos en adoptar el sistema sin reservas. El escrutinio progresivo y el trabajo sobre las interrelaciones de los dinosaurios, junto con la ayuda de los nuevos descubrimientos que iluminaron algunas relaciones inciertas, comenzaron a impulsar una clasificación estable desde mediados del 2000. Aunque la cladística es el método clasificatorio predominante entre los paleontólogos profesionales, el sistema lineano todavía está en uso, sobre todo en trabajos de divulgación popular.

Clasificación de Benton

El siguiente esquema es de la tercera edición de ‘Vertebrate Paleontology’ (Paleontología de los vertebrados), una obra académica respetada. Aunque está estructurada para reflejar las relaciones evolutivas (de manera semejante a un cladográma), también retiene categorías tradicionales de la taxonomía lineana. La clasificación ha sido actualizada desde la segunda edición del 2000 para reflejar nuevas investigaciones, pero continúa siendo fundamentalmente conservadora.
Benton clasifica a todos los dinosaurios dentro de las Series Amniota, la Clase Sauropsida, la Subclase Diapsida, la Infraclase Archosauromorfa, la División Arcosauria, la Subdivisión Avemetatarsalia, la Infradivisión Ornithodira y el Superorden Dinosauria. Dinosauria luego se divide en dos órdenes tradicionales, los Saurischia y los Ornithischia.

Dinosaurio Verde
Dinosaurio Verde

Orden Saurischia

Eoraptor

  • Guaibasaurus
  • Familia Herrerasauridae
  • Suborden Sauropodomorfos
    • Azendohsaurus
    • Saturnalia
    • Thecodontosaurus
    • Efraasia
    • Infraorden Prosaurópoda
      • Familia Riojasauridae
      • Clado Plateosauria
        • Familia Plateosauride
        • Familia Massospondylidae
    • Infraorden Saurópoda
      • Ammosaurus
      • Anchisaurus
      • Isanosaurus
      • Kotasaurus
      • Blikanasaurus
      • Barapasaurus
      • Chinshakiangosaurus
      • Ohmdenosaurus
      • Tazoudasaurus
      • Vulcanodon
      • Zizhongosaurus
      • Clado Eusarópoda
        • Omeisaurus
        • Euhelopus
        • Cetiosaurus
        • Amygdalodon
        • Patagosaurus
        • Shunosaurus
        • Mamenchisaurus
        • Clado Turiasauria
        • Clado Neosaurópoda
          • Haplocanthosaurus
          • Jobaria
          • Superfamilia Diplocoidea
            • Familia Dicraeosauridae
            • Familia Diplodocidae
            • Familia Rebbachisauridae
          • Clado Macronaria
            • Abrosaurus
            • Aragosaurus
            • Camarasaurus
            • Clado Titanosauriformes
              • Familia Braquiosáurida
              • Clado Titanosauria
  • Suborden Terópoda
    • Agnosphitys
    • Chindesaurus
    • Guaibasaurus
    • Infraorder Cerotosauria
      • Familia Ceratosauridae
      • Superfamilia Abelisauroidea
      • Superfamilia Coelofisoidea
    • Clado Tetanurae
      • Cryolophosaurus
      • Sinosaurus
      • Superfamilia Espinosáuridos
      • Infraorden Carnosauria
        • Superfamilia Allosauridea
      • Clado Coelurosauria
        • Coelurus
        • Tanycolagreus
        • Familia Compsongnathidae
        • Clado Tyrannoraptora
          • Superfamilia Tyrannosauroidea
          • Clado Maniraptoriformes
            • Clado Ornitimimiformes
              • Familia Alvarezsauridae
              • Infraorden Ornitomimosauria
            • Clado Maniraptora
              • Yixianosaurus
              • Scansoriopteryx
              • Epidendrosaurus
              • Infraorden Therizinosauria
              • Infraorden Oviraptorosauria
              • Clado Paraves
                • Infraorden Deinonychosauria
                  • Familia Dromeosáuridos
                  • Familia Troodóntidos
                • Clado Aves

Orden Ornithischia

  • Pisanosaurus
  • Lesothosaurus
  • Clado Genasauria
    • Suborden Thireofora
      • Tatisaurus
      • Scutellosaurus
      • Clado Eurypoda
        • Brachypodosaurus
        • Lusitanosaurus
        • Infraorden Estegosauria
        • Infraorden Ankylosauria
    • Suborden Neornithischia
      • Stormbergia
      • Agilisaurus
      • Hexinlusaurus
      • Infraorden Ornitpódos
      • Clado Heterodontosauriformes
        • Familia Heterodontosauriade
        • Clado Marginocefalia
          • Infraorden Paquicefalosauria
          • Infraorden  Ceratopsia

Hadrosaurus foulkii

En el año 1858, el primer dinosaurio americano conocido fue descubierto en un hoyo montañoso de la pequeña ciudad de Haddonfield, en Nuevo Jersey.

Hadrosaurus foulkii

Hadrosaurus foulkii

Aunque numerosos fósiles habían sido encontrados antes, su naturaleza no había sido discernida correctamente. En artículos anteriores mencionamos que, en China, se creía que los enormes huesos habían pertenecido a dragones arcaicos.

La criatura fue bautizada con el nombre Hadrosaurus foulkii. Se trataba de un hallazgo extremadamente importante: el Hadrosaurus constituía el primer esqueleto casi completo encontrado de dinosaurio, y era claramente una criatura bípeda.

Decimos que se trató de un descubrimiento revolucionario dado que, hasta ese momento, la mayoría de los científicos había creído que los dinosaurios se desplazaban en cuatro patas, como los lagartos actuales.

Por eso, los descubrimientos del paleontólogo Foulke dispararon una onda maníaca en los Estados Unidos vinculada a estos animales prehistóricos, que rápidamente estimuló el merchandising.

Para los estándares humanos, evidentemente los dinosaurios son criaturas de aspecto fantástico, de tamaño descomunal. A ello se debe que hayan capturado con tanta velocidad la imaginación pública.

Luchas de Dinosaurios
Luchas de Dinosaurios

Sólo tres décadas después de las primeras descripciones científicas de los restos de dinosaurios, las famosas esculturas fueron erigidas en Cristal Palace Park de Londres. Estas creaciones artísticas excitaron al público tan fuertemente que comenzaron a venderse pequeñas reproducciones de las mismas.

Desde la apertura del Palacio de Cristal, diversas exposiciones sobre dinosaurios se han inaugurado en parques y museos alrededor del mundo… La gran repercusión científica y popular de estos seres prehistóricos va de la mano.

Aunque la velocidad de extinción de estas criaturas excepcionales no se pueda deducir de los restos fósiles hallados, varios modelos sugieren que la extinción fue extremadamente rápida.

El consenso entre los científicos que apoyan la teoría de la “colisión meteórica” es que el impacto causó extinciones inmediatas (por el calor del impacto del meteorito) y también indirectamente (por el frío mundial generado cuando la materia expulsada del cráter reflejó la radiación térmica solar).

Gigantosaurios, Iguanodontes y Rincosaurios

ERA MESOZOICA: ¿POR QUÉ DESAPARECIERON?

La era Mesozoica, conocida también como era secundaria o era de los reptiles, duró 180 millones de años. Se la divide en tres períodos: Triásico (entre 245 y 209 millones de años), Jurásico (entre 209 y 140 millones de años) y Cretácico (entre 140 y 65 millones de años).

Gigantosaurios, Iguanodontes y Rincosaurios

Gigantosaurios, Iguanodontes y Rincosaurios

Antes de comenzar el Triásico, se originó el continente llamado Pangea, que se extendía de polo a polo. La temperatura en esta masa de tierra era cálida y húmeda: esto favoreció la vida de los dinosaurios. Sin embargo, a finales del Cretácico se produjeron erupciones volcánicas que llenaron la atmósfera de cenizas. Al mismo tiempo, en México impactó un cometa, se produjeron tormentas, olas gigantescas (llamadas tsunamis) e incendios de selvas y bosques en el resto del planeta. Las cenizas, el polvo cósmico y las humaredas dejaron a la tierra en tinieblas y causaron la extinción de los dinosaurios. ¡Pobres bichos!

PEQUEÑOS GIGANTES

Los dinosaurios nacieron a partir de algún pequeño reptil que vivió hace más de 230 millones de años. Uno de los reptiles más relacionados con los dinosaurios es el Marasuchus lilloensis. Los restos de este antiguo animal fueron encontrados en la provincia de La Rioja, Argentina, en la década de 1960.

Una de las características más llamativas del cráneo de los dinosaurios es la presencia de dos aberturas ubicadas detrás de los ojos, una encima de la otra, que permitían a los músculos de la mandíbula aumentar de tamaño durante la masticación. Esta particularidad del cráneo hace que se los clasifique como arcosaurios–que en idioma griego significa “reptiles dominantes”– junto con sus parientes pterosaurios –que eran reptiles voladores–, los cocodrilos y una gran variedad de formas extinguidas, entre ellas, el Pseudolagosuchus y el Marasuchus.

Velociraptor Vs Protoceratops
Velociraptor Vs Protoceratops

Los dinosaurios también se caracterizan por la posición erecta de sus extremidades, de manera que el cuerpo es sostenido desde abajo, como ocurre en los mamíferos. Esta postura contrasta con la posición casi horizontal de la mayoría de los reptiles, que descansan con el vientre en el suelo y las patas al costado del cuerpo.

Los dinosaurios se dividen en dos grandes grupos: ornitisquios y saurisquios. La cadera de los primeros estaba orientada hacia abajo y atrás, como en las aves actuales, mientras que la cadera de los segundos estaba orientada hacia abajo y adelante, como en los lagartos. Aunque resulte difícil de creer, los pájaros que conocemos son saurisquios. Esto significa que nuestras aves son pequeñas parientes de los antiguos dinosaurios.

Pero además, los dinosaurios compartieron otra característica con las aves: fueron ovíparos. Muchos de sus huevos fueron encontrados y se conservan como fósiles.

Saurópodos y Hadrosaurios

La primera evidencia directa de comportamiento gregario de los dinosaurios se basa en un descubrimiento de 1878. Se hallaron 31 saurópodos que fallecieron juntos en Bernissart, Bélgica, después de caer en un profundo hoyo inundado, donde se ahogaron.

Saurópodos y Hadrosaurios

Saurópodos y Hadrosaurios

Otros hallazgos posteriores sugieren el comportamiento de  manada en diversas especies de dinosaurio.

Las huellas y restos de millares de herbívoros encontrados en distintos continentes confirman la hipótesis de que los Hadrosaurios pudieron haberse movido en grandes manadas, como el bisonte americano o el springbok africano.

Los fósiles de saurópodos sugieren que estos animales viajaron en grupos integrados por varias diversas especies, por lo menos en Oxford, Inglaterra, manteniendo a los más jóvenes en el centro de la manada para defenderlos. La hipótesis adquiere más relevancia después de los descubrimientos fósiles efectuados en Davenport, Tejas.

Los dinosaurios pudieron haberse reunido en manadas para la defensa, con propósitos migratorios o para proporcionar protección a los más pequeños.

Comparando el volumen de un animal con el área de su piel, se evidencia que mientras más grande sea un animal, su área superficial aumentará más lentamente que su volumen.

Dinosaurios Descansando
Dinosaurios Descansando

En cierto punto, la cantidad de calor pudo forzar al organismo de estos animales a la utilización de métodos adicionales para evitar recalentarse.

En el caso de los elefantes, como carecen de pelo y tienen grandes orejas que aumentan su área superficial, también presentan adaptaciones de su comportamiento (por ejemplo, usar su trompa para rociar agua sobre sí mismos).

Los dinosaurios grandes habrían tenido que ocuparse de situaciones similares; su tamaño corporal sugiere que perdían calor lentamente.

El fin de los dinosaurios

(Podes ver mas de dinosaurios fotos aquí, en Linkmesh.com)

Semejante a la Teoría del Impacto propuesta por Álvarez (que implicaba la colisión de un solo asteroide o cometa) una hipótesis posterior propuso que “los pasajes de la estrella acompañante del Sol, Némesis, a través de la nube del cometa Oort habrían accionado un baño de cometas”. Uno o más de estos objetos habrían colisionado contra la Tierra casi al mismo tiempo, causando la extinción mundial.

El fin de los dinosaurios

El fin de los dinosaurios

Como con el impacto de un solo asteroide, el resultado final de este bombardeo de cometas habría sido un ascenso repentino de las temperaturas globales, seguido por un período de frío prolongado.

Antes de la extinción total de los dinosaurios, el lanzamiento de gases volcánicos durante la formación de las Mesetas volcánicas de Deccan contribuyeron a un calentamiento global aparentemente masivo. Existen referencias de un ascenso medio de temperatura de ocho grados centígrados en el último medio millón de años antes del impacto en Chicxulub.

En la cumbre de la Era de los Dinosaurios no había capas de hielo polar, y se estima que los niveles del mar habrían tenido entre 100 y 250 metros arriba, comparándolos con el nivel actual.

La temperatura del planeta era también mucho más uniforme, con temperaturas centígradas polares de separación de sólo 25 grados desde el Ecuador. En promedio, las temperaturas medias eran mucho más cálidas; los polos, por ejemplo, tenían 50° C más que hoy.

La composición de la atmósfera durante la Era del Dinosaurio era sumamente diferente también. Los niveles del bióxido de carbono eran hasta 12 niveles por encima de nuestra época, y el oxígeno formaba el 32 a el 35% de la atmósfera, a diferencia del 21% hoy.

Dinosaurio muerto
Dinosaurio muerto

Sin embargo, durante el Cretáceo Tardío, el ambiente cambiaba dramáticamente. La actividad volcánica disminuía, lo que condujo a una tendencia de enfriamiento global, mientras los niveles de bióxido de carbono atmosférico descendían.

Por otra parte, los niveles del oxígeno en la atmósfera también comenzaron a fluctuar y descendieron considerablemente. Algunos científicos presumen que el cambio de clima, combinado con niveles de oxígeno más bajos, pudo haber conducido directamente al fallecimiento de muchas especies.

Si los dinosaurios tenían sistemas respiratorios similares a los encontrados comúnmente en pájaros modernos, pudo haber sido particularmente difícil que hicieran frente a estos fenómenos con eficacia respiratoria, debido a la enorme demanda de oxígeno que requiere su cuerpo.

Extinción de los dinosaurios

La teoría de la colisión de un asteroide, que fue propuesta por primera vez por Walter Álvarez a finales de la década del `70, relaciona el evento de la extinción con el final del Período Cretáceo, cuando un bólido impactó la Tierra hace aproximadamente 65.5 millones de años.

Extinción de los dinosaurios

Extinción de los dinosaurios

Alvarez propuso que un aumento repentino en los niveles de iridio se registró en el estrato rocoso terráqueo, lo que evidenciaba la realidad de tal impacto. Un bólido de entre 5 y 15 kilómetros habría golpeado la península de Yucatán creando el Cráter de Chicxulub, de 170 kilómetros de longitud, lo que provocó la extinción total.

Los científicos no están seguros de si los dinosaurios seguían viviendo o si se estaban extinguiendo antes del acontecimiento del impacto. Algunos proponen que el meteorito causó una caída larga y artificial en la temperatura atmosférica de la tierra, mientras otros manifiestan que habría generado una ola de calor inusual.

Aunque la velocidad de extinción no se puede deducir de los restos fósiles hallados, varios modelos sugieren que la extinción fue extremadamente rápida.

El consenso entre los científicos que apoyan esta teoría es que el impacto causó extinciones inmediatas (por el calor del impacto del meteorito) y también indirectamente (por el frío mundial generado cuando la materia expulsada del cráter reflejó la radiación térmica solar).

En septiembre del año 2007, los investigadores conducidos por William Bottke, del Instituto de Investigaciones del Soudoeste de Boulder, Colorado, así como científicos checos, utilizaron simulaciones en computadora para identificar la fuente probable del impacto de Chicxulub.

Calcularon una probabilidad del 90% de que un asteroide gigante llamado Baptistina (con un diámetro aproximado de 160 kilómetros) que se mueve en órbita alrededor del cinturón de asteroides uniendo Marte y Júpiter haya sido golpeado por un asteroide anónimo pequeño, de 55 kilómetros, hace 160 millones de años.

Extincion de los Dinosaurios
Extincion de los Dinosaurios

Tal impacto quebró a Baptistina, creando un racimo de asteroides que todavía hoy existe. Los cálculos indican que algunos de los fragmentos fueron enviados a las órbitas vecinas a la Tierra, una de las cuales era el meteorito de 10 kilómetros de ancho que impactó contra la península de Yucatán, en México, hace 65 millones de años, creando el cráter de Chicxulub.

Los investigadores también calcularon una probabilidad del 70% de que un fragmento haya colisionado contra la luna, creando el cráter de Tycho.

Philippe Caléis, de la Universidad de Vrije, en Bruselas, indicó que los resultados eran “evidencia clara de que el Sistema Solar es un ambiente violento, y que las colisiones que ocurren en el cinturón de asteroides pueden tener repercusiones importantes para la futura evolución de la vida en la Tierra”.