El nacimiento de los dinosaurios

Todo el mundo ha oído sobre los dinosaurios. Sin duda una de las razones de esto es por su tamaño, además de que ellos gobernaban la Tierra como lo hacemos los humanos ahora. Dentro del gran esquema mundial, los dinosaurios representan un gran giro en el desarrollo evolutivo de los organismos de la Tierra.

El nacimiento de los dinosaurios

El nacimiento de los dinosaurios

Los dinosaurios (el término griego usado significaba ‘lagarto terrible) fueron los reptiles más avanzados de todos los tiempos debido al hecho de que podían ocupar cuantos nichos ecológicos quisieran sin demasiada competencia. Literalmente, el cielo era el límite. Aunque esto era así, se cree que los dinosaurios originales tenían una naturaleza muy similar a la de los primeros reptiles. Con el tiempo, estos organismos pasaron lentamente de moverse en cuatro patas a dos, es decir, como bípedos.

Los primeros dinosaurios surgieron dentro del comienzo del período triásico. Evolucionaron dos tipos distintos de dinosaurios, unos semejantes a las aves y otros a los reptiles. Dentro de estas dos categorías, los dinosaurios se diversificaron en carnívoros, herbívoros y omnívoros. Los dinosaurios evolucionaron y se diversificaron a un ritmo sorprendente y efectivo, a tal punto que llegaron a ‘gobernar el mundo’.

Lo que más se destaca de estos organismos es su tamaño; eran gigantes comparados con cualquier otro organismo anterior. Esto les daba una ventaja selectiva obviamente, sobre todo por su enorme masa y su poder. Los herbívoros eran lo suficientemente altos como para alcanzar la copa de los árboles, que rara vez eran tomados como la fuente de alimento de los organismos de entonces, justamente porque no alcanzaban a llegar hasta ahí.

En esencia, los dinosaurios siguieron evolucionando, y en algunos casos se volvieron más grandes y fuertes, como el Tiranosaurius Rex, el carnívoro más grande de la Tierra en ese momento. El período Jurásico también fue testigo del surgimiento del terodáctilo, un organismo pendáctilo que gobernaba los cielos. Entre los dinosaurios herbívoros y los carnívoros surgió una relación balanceada. Esta relación, la relación entre ellos y otros organismos, su relación con el ambiente y el movimiento en nuevos ambientes estarían bajo la influencia de la selección natural a la larga. Mientras los dinosaurios gobernaban la Tierra, un competidor se preparaba para aparecer, los mamíferos, especie a la que pertenece el hombre.