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Historia y descripciones de los dinosaurios prosaurópodos

Los sauropodomorfos aparecieron por primera vez en el supercontinente de Pangea como dinosaurios relativamente pequeños, de entre 1.5 a 3 metros de largo, durante mediados o fines de la era craniana, al comienzo del Triásico tardío. Fueron descubiertos en Brasil (Saturnalia y Unaysaurus), Madagascar y Marruecos (Azendohsaurus).

Historia y descripciones de los dinosaurios prosaurópodos

Historia y descripciones de los dinosaurios prosaurópodos

Los prosaurópodos retuvieron el mismo plan corporal, pero hacia la era Noriana media se habían duplicado en sus dimensiones lineares, como quedó evidenciado por los 4 a 6 metros del Plateosaurus gracilis del Stubensandstein de Alemania. Este animal dio lugar al surgimiento de otra especie de Plateosaurios, y éste –de 8 metros y alrededor de 1.500 kg de peso- dominó durante el período Noriano, persistiendo hasta el Raetiano. Mientras tanto, en Argentina un prosaurópodo todavía más grande, el Riojosaurus, siguió los mismos pasos. Este animal de 10 metros de largo era tan grande que inevitablemente tenía que usar sus cuatro patas para caminar. Curiosamente, en el sur de África en ese momento el nicho megaherbívoro no fue tomado por prosaurópodos sino por saurópodos, como lo indican el Euskelosaurus, el Melanosaurus, el Blikanasaurus y el Antetonitrus. Resulta interesante saber que, aunque los sauropodomorfos dominaron los nichos herbívoros durante el Noriano y el Raetiano, los grandes nichos carnívoros continuaron siendo dominados por los Crurotarsi.

Buscando a sus amigos
Buscando a sus amigos

La extinción de fines del Triásico eliminó a sauropodomorfos como el Thecdontosaururs, el Riojasaurus y especies más cercanas a los saurópodos como el Melsanosaurus y el Blikanasaurus. Sin embargo, especies ‘prosaurópodas’ como el Anchisaurus sobrevivieron, al igual que los verdaderos saurópodos. Mientras los primeros saurópodos se diversificaban, los primeros prosaurópodos jurásicos fueron megaherbívoros de 4 a 6 metros como el Massospondylus, el Lufengosaurus y el Yunnanosaurus, y fueron tan exitosos como sus predecesores del Triásico tardío.

El reino de los prosaurópodos llegó a su fin en el Jurásico Temprano. Aunque tres géneros de prosaurópodos sobrevivieron en el Jurásico Medio (Ammosaurus, Lufengosaurus y Yunnanosaurus), ya no eran los megaherbívoros terrestres dominantes. Fueron los saurópodos los que sobrevivieron y continuaron expandiéndose.

Dinosaurios Sauropodomorfos

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Los Sauropodomorfos fueron un grupo de dinosaurios herbívoros de cuello largo que eventualmente se convirtieron en los animales más grandes en caminar por la Tierra.

Dinosaurios Sauropodomorfos

Dinosaurios Sauropodomorfos

Descripción

Los Sauropodomorfos estaban adaptados para buscar alimento en lugares más altos que los demás herbívoros, llegando al follaje de los árboles altos. Esta estrategia de alimentación fue sustentada por muchas de sus características distintivas, tales como un cráneo pequeño al final de un cuello largo (con diez o más vértebras cervicales) y una larga cola que servía como balance.

Sus dientes eran débiles y tenían forma de hojas o cucharas (lanceoladas). En lugar de  dientes afilados tenían piedras en el estómago (cálculos gástricos), similares a las piedras molleja de las aves y los cocodrilos modernos, que les ayudan a digerir las fibras duras de las plantas. El frente de la boca superior se inclina en lo que podría ser un pico.

El sauropodomorfo más antiguo conocido hasta ahora es el Saturnalia, que era pequeño y esbelto (1.5 metros). Sin embargo, hacia el final del Triásico eran los dinosaurios más grandes de su tiempo, y en los períodos Jurásico y Cretáceo siguieron creciendo. Los saurópodos más grandes -el Supersaurus, el Diplodocus hallorum y el Argentinosaurus- llegaron a los 30-40 metros de longitud, y pesaban entre 60.000 y 100.000 kg.

Inicialmente eran bípedos, pero a medida que fueron creciendo se convirtieron en cuadrúpedos. Los primeros sauropodomorfos fueron omnívoros, ya que su antepasado compartido con el otro linaje saurisquio (los terópodos) era carnívoro. Por tanto,  su evolución hacia la herbivoría ocurrió de la mano con el incremento de su tamaño y de su cuello largo.

 

En Extinción
En Extinción

 

También tenían fosas nasales grandes y conservaron un pulgar con una garra que puede haber servido para defenderse, aunque su principal adaptación defensiva fue su enorme tamaño.

Rango

Los Sauropodomorfos se encuentran entre los primeros dinosaurios que evolucionaron durante el período Triásico (alrededor de 230 millones de años atrás), se convirtieron en los herbívoros dominantes a mediados del Triásico tardío. Su declinación en los comienzos del Cretáceo probablemente sea una tendencia de las muestras fósiles, ya que la mayoría de los fósiles que se conoce son de Europa y Norteamérica. Los Saurópodos todavía eran los herbívoros dominantes en las tierras de Gondwana. La propagación de plantas florecientes (angioespermas) y de los ornitisquios ‘avanzados’ no fueron un factor importante en la declinación de los saurópodos en los continentes septentrionales. Al igual que todos los dinosaurios no-aviares, los saurodomorfos se extinguieron durante el evento acaecido en el Cretáceo-Tertiary.

El sauropodomorfo más fundamental de los hasta ahora conocidos, el Saturnalia, fue descubierto en 1999 y su edad se remonta a la etapa craniana del Triásico tardío. Sin embargo, restos fragmentarios de Madagascar pueden representar un sauropodomorfo todavía más antiguo del Triásico medio.

Dinosaurio Saurischia

Saurischia (pronunciado ‘saurisquia’, del griego ‘sauros’ que significa ‘lagarto’ e ‘schion’ que significa ‘articulación de la cadera’) es uno de los dos órdenes o divisiones básicas de los dinosaurios. En 1888, Harry Seeley clasificó a los dinosaurios en dos órdenes basándose en la estructura de su cadera. Los Saurisquios (‘cadera de lagarto’) se distinguen de los ornitisquios (‘cadera de aves’) por la configuración ancestral de los huesos de sus caderas.

Dinosaurio Saurischia

Dinosaurio Saurischia

Todos los dinosaurios carnívoros (los terópodos) son saurisquios, ya que conforman uno de los dos linajes primarios de los dinosaurios herbívoros, los sauropodomorfos. Al final de período Cretáceo, todos los saurisquios no-aves se extinguieron. Esto es referido como la extinción del Cretáceo Superior. Los seres aviares (aves modernas), como descendientes directos de un grupo de dinosaurios saurisquio, son consideradas una subclase de los mismos en la clasificación filogenética.

Descripción

Los Saurisquios se diferencian de los ornitisquios por su estructura pélvica triple, donde el pubis apunta hacia fuera. La pelvis de los ornitisquios está rotada para atrás, en paralelo al isquio y generalmente con un proceso de asimilación a los anteriores, lo cual da una estructura de cuatro dientes.

La estructura de la cadera de un ornitisquio es similar a la de los pájaros a nivel superficial, lo cual llevó a Seeley a nombrarlos como ‘dinosaurios de cadera de ave’, aunque no propuso ninguna relación específica con as aves. Llamó ‘cadera de lagarto’ a los dinosaurios saurisquios porque mantenían la anatomía de su cadera ancestral, actualmente encontrada en los lagartos modernos.
Sin embargo, como estudios posteriores demostraron, la estructura de la cadera de las aves modernas evolucionó independientemente de la ‘cadera de lagartos’ de los saurisquios (especialmente de un subgrupo llamado los Maniraptora) durante el Período Jurásico. En este ejemplo de evolución convergente, las aves desarrollaron caderas orientadas en forma similar a las de la anatomía ornitisquia más antigua, en ambos casos posiblemente para adaptarse a la dieta herbívora u omnívora.

Sobre el Tronco
Sobre el Tronco

Clasificación

En el trabajo donde nombró a los dos grupos, Seeley repasó esquemas de clasificación previos empleados por otros paleontólogos para dividir el orden tradicional Dinosauria. Este científico prefería uno utilizado por Othniel Charles Marsh en 1878, que dividía a los dinosaurios en cuatro órdenes: Saurópodos, Terópodos, Ornitópodos y Estegosaurios (estos nombres todavía se usan actualmente de la misma manera para referirse a los subórdenes o clases dentro de los Saurisquia y los Ornitisquia).

Seeley, sin embargo, quería formular una clasificación que tomara en cuenta una diferencia primaria entre los principales grupos de dinosaurios basada en una característica que también los diferenciara de los demás reptiles. Descubrió esto en la configuración de los huesos de la cadera, tras lo cual vio que los cuatro órdenes de Marsh se podían dividir en dos grupos mayores basándose en este rasgo. Clasificó a los Estegosaurios y a los Ornitópodos dentro de los Ornitisquia, y a los Terópodos y los Saurópodos dentro de los Saurisquia. Además, Seeley usó esta diferenciación y otras entre los dos grupos para argumentar que los ‘dinosaurios’ no eran una agrupación natural, sino dos órdenes distintos que habían surgido independientemente de los primitivos arcosaurios. Esta idea de que el término ‘dinosaurio’ era un término obsoleto para dos órdenes distintos persistió muchas décadas dentro de la literatura científica y popular, y no fue sino hasta 1960 cuando los científicos comenzaron a reconsiderar la posibilidad de que los saurisquios y los ornistisquios estuvieran más relacionados entre sí que con otros arcosaurios.

Aunque este concepto parafilético de los dinosaurios no es más aceptado por la mayoría de los paleontólogos, la división básica de Seeley de los dos grupos resistió al paso del tiempo y ha recibido el apoyo del análisis cladístico moderno sobre las relaciones entre los dinosaurios. Una hipótesis alternativa que desafió la clasificación de Seeley fue propuesta por Robert T. Bakker en su libro de 1986, ‘The dinosaur heresies’. La clasificación de Seeley separaba a los terópodos en su propio grupo y ubicaba a los dos grupos de dinosaurios herbívoros (los saurodomorfos y los ornistiquias) juntos en un grupo separado que llamó ‘Fitodinosaurios’ (‘dinosaurios de plantas’). La hipótesis de los Fitodinosaurios se basaba en parte sobre la supuesta relación entre los ornistiquios y los prosaurópodos, y en la idea de que los primeros habían evolucionados de los segundos, posiblemente por medio de una familia enigmática que poseía las características de ambos grupos, los segnosáuridos. Sin embargo, posteriormente se descubrió que los segnosáuridos en realidad eran un tipo inusual de terópodos herbívoros saurisquios  muy relacionados con las aves, por lo que la hipótesis de los Fitodinosaurios cayó.