Serafín

También Tomás Aquino ofreció una descripción de los serafines en su obra capital, llamada Suma Teológica.

Serafín

Serafín

Según este filósofo y teólogo, el nombre “Seraphim” procede del verbo “abrasar”, que denota exceso de calor. Existen tres aspectos incluidos en el verbo “abrasar”:

1) Primero, el movimiento continuo hacia arriba. Esto significa que los serafines se dirigen permanentemente hacia el Creador y defienden sus preceptos.

2) En segundo lugar, incluye la actividad del “calor”, que se vincula con el fervor sobreabundante que los serafines transmiten al mundo.

3) Por último, “abrasar” también alude a la claridad o brillo. Son como candelas que transiten su luz a los demás.

En su Oración acerca de la dignidad humana (1487), el pensador renacentista italiano Pico della Mirandola califica a los serafines como “aquellos seres fogosos que queman con el fuego de la caridad”.

ETIMOLOGÍA Y EJEMPLOS

Dentro de la teología cristiana, los serafines son seres puros que iluminan y mantienen comunicación permanente con el Creador. Y el fuego se asocia con la Purificación y el Amor.

Remitiéndonos a la etimología del nombre, la palabra “serafín” procede del verbo saraph, que significa “cremar” o “foguear”.

De acuerdo con las tradiciones cristiana y judía, varios ángeles y demonios son incluidos dentro de la categoría de serafines, entre ellos encontramos a: Serafiel, Nataniel, Jeoel, Samuel, Lucifer, Satán, Abadón, Asmodeo, Leviatán, Samael, Semiazza y Metatron

Angeles Caidos – Angeles Oscuros

La existencia de ángeles es un fundamento de la doctrina católica, explícita en la Biblia y, unánimemente, recibida de la tradición apostólica. La creencia en estos seres fue confirmada en el denominado Concilio Lateranense IV, reunido en el año 1215, cuyos preceptos ha retomado el Concilio Vaticano I en relación a las creencias acerca del Génesis del Mundo.

Angeles Caidos – Angeles Oscuros

Angeles Caidos – Angeles Oscuros

Sin embargo, cabe mencionar que existen ángeles benevolentes y también demonios: el Señor creó a los ángeles para vivir en imperecedera felicidad, pero cada uno de ellos debió ser evaluado. Algunos de ellos decidieron rebelarse contra su Creador. Por ello, podemos afirmar que -según la Fe Cristiana- existen ángeles llamados a declararse en favor de Dios o contra Dios mediante un acto radical e irreversible de adhesión o de rechazo de su voluntad de salvación (JP2, 30,VII,86).

Con respecto al Evangelio de San Pedro, se caracteriza a Jesucristo sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso luego de haber subido a los cielos. A él se sometieron ángeles, potestades y poderes (1 Pe 3, 22).

¿Qué son los “ángeles oscuros”?

En las diferentes religiones, un “ángel caído” es aquél que se ha exiliado del cielo. Tal destierro es frecuentemente un castigo infligido por desobedecer o rebelarse ante el Señor. Una fuente temprana de información acerca de Demoniología es la otorgada por el profeta Zoroastro, que se piensa que ha influenciado las creencias judeocristianas. El ángel caído más conocido es Satanás. Según algunas tradiciones, los ángeles caídos vagarán por la Tierra hasta el día del Juicio Final.

Existen innumerables creencias acerca de los ángeles caídos. Muchos hablan de su libre albedrío, de su lujuria, su orgullo o incluso de la incomprensibilidad de los actos de Dios. Causas como la Lujuria y el Orgullo han sido considerados motivos centrales para la caída de algunos ángeles. Dios pidió a los “vigilantes” -un selecto grupo de ángeles- que asistieran a la creación de Edén. Estos vigilantes (también llamados “Grigori”) descendieron a la Tierra y vieron a las hijas de hombres, de las cuales se enamoraron. Según algunos textos, varios Grigori se desposaron con estas humanas y tuvieron descendencia. Esto encolerizó a Dios, por ello los echó del Paraíso y los convirtió en verdaderos demonios.

Otra causa fue la rebelión de Lucifer contra Dios. El orgullo -considerado el más grave de los siete pecados capitales- condujo a la expulsión celeste de ciertos seres, incluyendo al rango más elevado de ángeles. Lucifer era el primer y más poderoso ángel creado por el Señor. Con inteligencia, belleza y energía, Lucifer estaba en segundo lugar, después del mismo Dios.

Desafortunadamente, Lucifer llegó a ser tan ambicioso y egocéntrico que decidió competir con el Todopoderoso. Esto lo llevó a su expulsión del Paraíso.

Los teólogos católicos han especulado que la encarnación de Cristo fue revelada a los ángeles, y que aquellos que no aprobaban la naturaleza humana como digna de tal don, se rebelaron contra Dios. Esta sería la principal razón que movilizó la orgullosa conducta del ángel Lucifer (cf. Suarez, De Angelis, lib. VII, xiii)