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Tamaño de los huevos de dinosaurios

En los últimos 20 años se lograron alcanzar grandes avances sobre los huevos de dinosaurios, por lo que se están convirtiendo en un estudio reconocido dentro de la paleontología. Como ya se ha dicho anteriormente, los avistamientos de huevos suelen ser muy raros. Sin embargo, ahora sabemos a partir de la examinación de estos huevos mucho sobre su estructura microscópica y macroscópica. Todavía queda mucho más por saber sobre ellos igualmente.

Tamaño de los huevos de dinosaurios

Tamaño de los huevos de dinosaurios

Los huevos y las cáscaras, debido a su naturaleza, su estructura frágil y su composición biomineralógica son más fácilmente afectados por factores ambientales que los huesos y los dientes. Por ejemplo, la cantidad de calcio usada por el embrión determinará la dureza de la cáscara.

En 1922 una expedición del Museo de Historia Natural Americano en Mongolia descubrió en una localidad llamada Shabarakh un enorme depósito de esqueletos de dinosaurios pequeños. Estos esqueletos pertenecían al dinosaurio ancestral Proceratops. Cerca de allí había restos de numerosos huevos fósiles arreglados en nidos circulares. También había incontables cantidades de fragmentos de cáscaras de huevos. Este descubrimiento en el desierto de Gobi lo convirtió en un ‘sitio clásico’ para la paleontología. La microestructura de estos huevos ha sido intensamente estudiada por numerosos paleontólogos, como Straelan (1925), Schwarz (1961) y Erben (1978).

Loa huevos fueron clasificados en 12 familias parataxonómicas por Mikhailov, de las cuales 9 familias fueron descubiertas en el desierto de Gobi. Sin embargo, la mayoría de los huevos pertenecía los Proceratops, y estos son los más famosos de los hasta ahora descubiertos.

Otro caso de estudio fue recientemente descubierto por paleontólogos del Museo de Historia Natural de Nueva York. Mientras realizaban estudios en el desierto de Gobi, se encontraron con un esqueleto de un Oviraptor sentado sobre un conjunto de huevos, a la manera de un ave incubando. Esto es la mejor evidencia de que los dinosaurios cuidaban y criaban sus propios huevos. Junto a los huevos descubrieron la mandíbula de un embrión de Dromeosaurio. Esto quizás era el resto de una comida para los padres o el recién nacido. También es posible que el Dromeosaurio dejara sus propios huevos en el nido del Oviraptor. De esta manera se descubrió un nuevo enlace entre los dinosaurios y las aves.

Respecto al modo en que los dinosaurios criaban a sus proles, hay mucha especulación y poca evidencia. Sin embargo, los hallazgos de especímenes adultos y jóvenes juntos, tanto en nidos como en camas de huesos, son indicio de cierto cuidado.