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Diferentes tipos de dinosaurios terópodos

Historia de la clasificación

El nombre ‘Terópodos’ (que significa ‘pies de bestia’) fue acuñado por O. C. Marsh en 1881. Marsh inicialmente usó el nombre como suborden para incluir a la familia Allosáurida, pero luego lo expandió, reclasificándolo en un orden que incluía a un amplio rango de familias de dinosaurios ‘carnívoros’, entre los que se incluían los Megalosaurios, los Compsognathidae, los Ornithomimidae, los Plateosáuridos y los Anquilosáuridos (ahora conocidos como herbívoros prosaurópodos) y los Hallopodidae (parientes de los cocodrilos). A causa del alcalde del Orden Terópododa de Marsh, llegó a reemplazar el grupo taxonómico previo que E. D. Cope había creado en 1866 para los dinosaurios carnívoros, los Gonopodos (‘pies rectos’).

Diferentes tipos de dinosaurios terópodos

Diferentes tipos de dinosaurios terópodos

Hacia comienzos del siglo XX, algunos paleontólogos como Friedrich von Huene dejaron de considerar que los dinosaurios carnívoros formaban un grupo natural. Huene abandonó el nombre de Terópodos y comenzó a usar el del Orden de Harry Seeley, Saurisquios. Huene dividió este último orden en Coelosaurios y Pachypodosaurios. Huene ubicó a la mayoría de los grupos de terópodos pequeños dentro de los Coelosaurios, y a los terópodos grandes y los prosaurópodos dentro de los Pachypodosaurios, que él consideraba ancestros de los Saurópodos (los prosaurópodos todavía eran tenidos por carnívoros en ese momento a causa de la asociación errónea de los cráneos y dientes rauisuquianos con los cuerpos de prosaurópodos, en animales tales como el Teratosaurio). Al hacer la descripción del primer Dromeosáurido conocido en 1922, W. D. Matthew y Barnum Brown  se convirtieron en los primeros paleontólogos en excluir a los prosaurópodos de los dinosaurios carnívoros, e intentaron retomar el nombre ‘Gonopodos’ para ese grupo, aunque ninguna de estas sugerencias fue aceptada por otros científicos.

Estatua en el Parque
Estatua en el Parque

No fue sino hasta 1965 cuando los Terópodos volvieron a ser usados como categoría taxonómica para englobar a los dinosaurios carnívoros y sus descendientes. Alfred Romer reclasificó al Orden Saurisquio en dos subórdenes, los Terópodos y los Saurópodos. Esta división básica sigue vigente en la paleontología moderna, con la excepción de los Prosaurópodos, que Romer incluyó como infraorden de los terópodos. Romer también mantuvo una división entre los Coelosaurios y los Carnosaurios. Esta dicotomía se derrumbó con el descubrimiento del ‘Deinonicus’ y del ‘Deinoqueiro’ en 1969, ninguno de los cuales podía ser clasificado como ‘carnosaurio’ o ‘coelosario’. A la luz de este y otros descubrimientos, hacia fines de los ’70 Rinchen Barsbold creó una nueva serie de infraórdenes de terópodos: Coelosaurios, Deinonycosaurios, Oviraptosaurios, Carnosaurios, Ornitomimosaurios y Deinoqueirosaurios.

Con el advenimiento de las nomenclaturas cladística y filogenética en los ’80, y su desarrollo en los ’90 y el ’00, comenzó a surgir un panorama más claro sobre las relaciones entre los terópodos. Varios grupos importantes de terópodos fueron nombrados por Jacques Gauthier en 1986, incluyendo la clase Tetanuros para una rama de terópodos básicos divididos con otro grupo, los Ceratosaurios. A medida que salía a la luz más información sobre la relación entre los dinosaurios y las aves, mayor cantidad de terópodos tipo-aves fueron agrupados en la clase Maniraptora. Estos nuevos desarrollos también vinieron con el reconocimiento entre la mayoría de los científicos de que las aves surgieron directamente de los terópodos maniraptoreanos, y, con el abandono de los rangos de la clasificación cladística, llegó la reevaluación de las aves como subgrupo de terópodos sobrevivientes a las extinciones mesozoicas hasta el presente.

Dinosaurio Eoraptor

El Eoraptor fue uno de los primeros dinosaurios que habitaron el mundo. Era un carnívoro de dos piernas que vivió entre 230 y 225 millones de años atrás, en lo que actualmente es la región noroeste de Argentina. El tipo de especie se denomina ‘Eoraptor lunensis’, que significa ‘saqueador del amanecer del Valle de la Luna’, lo cual denota el lugar donde fue descubierto (griego ‘eos’ que significa ‘amanecer’ y el latín ‘lunensis’ que significa ‘de la luna’). Los paleontólogos creen que el Eoraptor se parece al ancestro común de todos los dinosaurios. Se lo conoce a través de sus esqueletos bien preservados.

Dinosaurio Eoraptor

Dinosaurio Eoraptor

Descripción y comportamiento

Tenía un cuerpo delgado que medía hasta 1 metro de largo y tenía un peso estimado de 10 kilogramos. Eran digitígrados, por lo que corrían con sus piernas traseras en posición vertical. Sus miembros anteriores tenían la mitad de la longitud de sus miembros traseros, y tenían cinco dedos en cada ‘mano’. Tres de esos dedos, que eran los más largos, terminaban en largas garras y presumiblemente se usaban para agarrar a sus presas. Los científicos conjeturan que el cuarto y el quinto dedo eran demasiados pequeños para ser usados en la cacería.

El Eoraptor probablemente comía toda clase de animales. Era un velocista ágil al momento de cazar sus víctimas, y usaba sus garras y dientes para destrozarlas. Sin embargo, poseía dientes de tipo carnívoro y herbívoro, por lo que podría haber sido omnívoro.

Más sobre el Eoraptor y otros dinosaurios antiguos

Los huesos de este dinosaurio primitivo fueron descubiertos en 1991 por el paleontólogo de la Universidad de San Juan, Ricardo Martínez, durante un trabajo de campo organizado por la Universidad de Chicago y la de San Juan en Ischigualasto, Argentina. Durante el período Triásico Tardío, este lugar era un valle de ríos, pero ahora es un desierto de tierras estériles. El Eoraptor fue encontrado en la Formación Ischigualasto, la misma en la que luego se descubrió al Herrerasaurus, un terópodo muy antiguo. Hacia 1993, el paleontólogo Paul Sereno determinó que se trataba de uno de los dinosaurios más antiguos. Su edad fue establecida por medio de distintos factores, entre los cuales se destaca el hecho de que no tenía ninguna de los rasgos especializados de los principales grupos de dinosaurios tardíos, como la falta de características depredadoras especializadas. A diferencia de los carnívoros, el Herrerasaurus no tenía una articulación en la mandíbula inferior que servía para agarrar a presas grandes. Además, sólo algunos de sus dientes eran curvos y dentados, en contraposición a los de la boca de un predador.

Los dinosaurios
Nipponosaurio

El Eoraptor pertenecía a un grupo mayor de dinosaurios llamados ‘saurisquios’, o dinosaurios de cadera de lagarto. La estructura de sus caderas es similar a las de los lagartos modernos.

El hecho de que el dinosaurio tuviera algunos dientes herbívoros y cinco ‘dedos’ bien desarrollados llevó a los científicos a afirmar que los Eoraptor son más antiguos que los Herrerasaurus. Sólo algunos prosaurópodos, recientemente descubiertos en Madagascar, podrían ser más antiguos. Existe la posibilidad de que el Staurikosaurus sea más antiguo, pero es demasiado grande. Este último dinosaurio posee rasgos en común con los prosaurópodos y los terópodos, lo cual llevó a los científicos a preguntarse de qué manera los Eoraptor se relacionaron con otros dinosaurios.

Los hadrosaurios

Los hadrosaurios tenían un aspecto muy diferente unos de otros y presentaban una especie de “joroba” sobre la cabeza. La parte delantera de su cara se alargaba para formar un hocico ancho y aplanado, con un pico sin dientes parecido al de un pato.

Los hadrosaurios

Los hadrosaurios

Por otra parte, los dinosaurios carnívoros del Triásico Tardío competían por los alimentos con otros reptiles. Los rincosaurios eran reptiles primitivos con hábitos herbívoros y tenían un pico similar al de las aves, mientras que los anquilosaurios eran animales que tenían el cuello, el dorso, las patas y la cola cubiertos de púas.

Durante el Cretácico Tardío vivieron Gigantosaurus (palabra que significa “lagarto gigante”). Estos eran terribles predadores, los dinosaurios carnívoros más grandes conocidos. Tenían un cráneo de 1,80 metros y su tamaño era parecido al del Tyrannosaurus que vivió de América del Norte. El largo total del animal era de 16 metros.

En nuestro país, también vivieron otros enormes dinosaurios llamados Titanosaurios. Se encontraron nidos de estos animales con huevos de cáscaras increíblemente gruesas y porosas.

Entre las Plantas
Entre las Plantas

Los investigadores (geólogos y paleontólogos) se preguntaron ¿por qué las cáscaras eran tan gruesas? Y la respuesta que encontraron fue que la dureza de las mismas era una protección segura contra otros animales depredadores.

Sin embargo, el descubrimiento más espectacular sucedió en el año 1997 en Neuquén, cuando se encontraron cientos de huevos conteniendo embriones y restos de piel. Esta fue primera vez en el mundo que se hallaron restos de piel de dinosaurio.

A continuación, un somero glosario sobre dinosaurios:

Ornitisquios: Grupo de dinosaurios que tienen los huesos de la cadera orientados hacia atrás y abajo, como en las aves actuales.

Rincosaurios: Grupo de reptiles herbívoros provistos de un pico en el maxilar superior.

Saurisquios: Grupo de dinosaurios que tienen los huesos de la cadera estaba orientados hacia abajo y adelante, como en los lagartos actuales.

Saurópodos: Dinosaurios herbívoros cuadrúpedos, provistos de un cuello y una cola muy largos.

Terópodos: Dinosaurios generalmente depredadores que mantuvieron andar bípedo (en dos patas).

Titanosaurios: Grupo de dinosaurios cuyas tallas generalmente eran gigantescas.

Gigantosaurios, Iguanodontes y Rincosaurios

ERA MESOZOICA: ¿POR QUÉ DESAPARECIERON?

La era Mesozoica, conocida también como era secundaria o era de los reptiles, duró 180 millones de años. Se la divide en tres períodos: Triásico (entre 245 y 209 millones de años), Jurásico (entre 209 y 140 millones de años) y Cretácico (entre 140 y 65 millones de años).

Gigantosaurios, Iguanodontes y Rincosaurios

Gigantosaurios, Iguanodontes y Rincosaurios

Antes de comenzar el Triásico, se originó el continente llamado Pangea, que se extendía de polo a polo. La temperatura en esta masa de tierra era cálida y húmeda: esto favoreció la vida de los dinosaurios. Sin embargo, a finales del Cretácico se produjeron erupciones volcánicas que llenaron la atmósfera de cenizas. Al mismo tiempo, en México impactó un cometa, se produjeron tormentas, olas gigantescas (llamadas tsunamis) e incendios de selvas y bosques en el resto del planeta. Las cenizas, el polvo cósmico y las humaredas dejaron a la tierra en tinieblas y causaron la extinción de los dinosaurios. ¡Pobres bichos!

PEQUEÑOS GIGANTES

Los dinosaurios nacieron a partir de algún pequeño reptil que vivió hace más de 230 millones de años. Uno de los reptiles más relacionados con los dinosaurios es el Marasuchus lilloensis. Los restos de este antiguo animal fueron encontrados en la provincia de La Rioja, Argentina, en la década de 1960.

Una de las características más llamativas del cráneo de los dinosaurios es la presencia de dos aberturas ubicadas detrás de los ojos, una encima de la otra, que permitían a los músculos de la mandíbula aumentar de tamaño durante la masticación. Esta particularidad del cráneo hace que se los clasifique como arcosaurios–que en idioma griego significa “reptiles dominantes”– junto con sus parientes pterosaurios –que eran reptiles voladores–, los cocodrilos y una gran variedad de formas extinguidas, entre ellas, el Pseudolagosuchus y el Marasuchus.

Velociraptor Vs Protoceratops
Velociraptor Vs Protoceratops

Los dinosaurios también se caracterizan por la posición erecta de sus extremidades, de manera que el cuerpo es sostenido desde abajo, como ocurre en los mamíferos. Esta postura contrasta con la posición casi horizontal de la mayoría de los reptiles, que descansan con el vientre en el suelo y las patas al costado del cuerpo.

Los dinosaurios se dividen en dos grandes grupos: ornitisquios y saurisquios. La cadera de los primeros estaba orientada hacia abajo y atrás, como en las aves actuales, mientras que la cadera de los segundos estaba orientada hacia abajo y adelante, como en los lagartos. Aunque resulte difícil de creer, los pájaros que conocemos son saurisquios. Esto significa que nuestras aves son pequeñas parientes de los antiguos dinosaurios.

Pero además, los dinosaurios compartieron otra característica con las aves: fueron ovíparos. Muchos de sus huevos fueron encontrados y se conservan como fósiles.