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Como eran los dinosaurios saurópodos

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Paleobiología

Manadas y cuidado parental

Muchas líneas de evidencia fósil indican que los saurópodos eran animales gregarios que formaban manadas. Sin embargo, la conformación de las manadas variaba entre las especies.

Como eran los dinosaurios saurópodos

Como eran los dinosaurios saurópodos

Algunas evidencias, como por ejemplo las encontradas en Argentina del Jurásico medio, parecen mostrar manadas conformadas por individuos de varias edades, con jóvenes y adultos. Sin embargo, varios otros sitios fósiles indican que muchas especies de saurópodos viajaban en manadas divididas por edad, en las cuales los jóvenes formaban manadas separadas de los adultos. Estas estrategias de separación se han encontrado en especies tales como el Alamosaurus, el Bellusaurus y algunos diplodócidos.

En una revisión de la evidencia de varios tipos de manadas, Myers y Fiorillo intentaron explicar por qué los saurópodos formaron manadas segregadas. Estudios de dientes microscópicos muestran que los saurópodos juveniles tenían dietas que los diferenciaban de sus contrapartes adultas. Estas diferencias sugieren que los jóvenes tenían estrategias de alimentación distintas de las de los adultos, por lo que formar manadas no hubiera sido tan productivo como separarse, de manera que los miembros individuales forrajearan de manera coordinada. La enorme diferencia de tamaño entre los jóvenes y los adultos también pudo haber jugado una parte en las diferentes estrategias de alimentación y pastoreo.

Como la segregación de jóvenes y adultos debe haber tomado lugar poco después de su incubación, Myers y Fiorillo concluyeron que las especies con manadas segregadas no debieron haber exhibido mucho cuidado parental. Por el otro lado, los científicos que estudiaron las manadas de edades mixtas sugirieron que estas especies probablemente hayan cuidado a los jóvenes durante un período de tiempo extendido hasta que llegaran a la adultez.

No se sabe exactamente cuánto variaban las manadas segregadas de las mezcladas entre los distintos grupos de saurópodos. Se deben descubrir más ejemplos de comportamientos gregarios en saurópodos para comenzar a detectar patrones de distribución.

Parque de Dinosaurios
Parque de Dinosaurios

Postura trasera

Desde los comienzos de la historia de su estudio, científicos como Osborn creían que los saurópodos podían pararse sobre sus patas traseras, usando la cola como si fuera la tercera pierna de un trípode. Una reconstrucción del esqueleto que muestra al diplodócido Barosaurus lentus parado sobre sus piernas traseras en el Museo Americano de Historia Natural es una ilustración de esta hipótesis. En un trabajo de 2005, Rothschild y Molnar declararon que si los saurópodos hubieran adoptado una postura bípeda por momentos, habría evidencia de fracturas de stress en las ‘manos’ de los miembros anteriores. Sin embargo, no se encontró ninguna luego de la examinación de un gran número de esqueletos de saurópodos.

Heinrich Mallison fue el primero en estudiar el potencial físico de varios saurópodos para pararse en una postura de trípode. Mallison  descubrió que algunos rasgos previamente ligados a adaptaciones en realidad no tenían ninguna conexión. Por ejemplo, los titanosaurios tenían una columna vertebral inusualmente flexible, que hubiera hecho decrecer la estabilidad en una postura estilo trípode y hubiese puesto más presión sobre los músculos. De la misma manera, es poco probable que los braquisáuridos pudieran pararse sobre sus patas traseras, dado que su centro de gravedad estaba mucho más adelante que el de otros saurópodos.

Los Diplodócidos, por el otro lado, parecen haberse adaptado muy bien a la postura de trípode. Ellos tenían un centro de masa sobre las caderas, lo cual les daba un balance mucho mayor sobre sus dos patas. Los diplodócidos también tenían el cuello más flexible de todos los saurópodos, una faja pélvica bien musculosa y una cola vertebrada con una forma especial que le permitía soportar peso en el punto en que tocaba el suelo. Mallison concluyó que los diplodócidos estaban mejor adaptados para pararse en dos patas que los elefantes, que ocasionalmente lo hacen. También argumentó que las fracturas de stress en la vida salvaje no ocurren por comportamiento diario, como actividades relacionadas con la alimentación.

Historia y descripciones de los dinosaurios prosaurópodos

Los sauropodomorfos aparecieron por primera vez en el supercontinente de Pangea como dinosaurios relativamente pequeños, de entre 1.5 a 3 metros de largo, durante mediados o fines de la era craniana, al comienzo del Triásico tardío. Fueron descubiertos en Brasil (Saturnalia y Unaysaurus), Madagascar y Marruecos (Azendohsaurus).

Historia y descripciones de los dinosaurios prosaurópodos

Historia y descripciones de los dinosaurios prosaurópodos

Los prosaurópodos retuvieron el mismo plan corporal, pero hacia la era Noriana media se habían duplicado en sus dimensiones lineares, como quedó evidenciado por los 4 a 6 metros del Plateosaurus gracilis del Stubensandstein de Alemania. Este animal dio lugar al surgimiento de otra especie de Plateosaurios, y éste –de 8 metros y alrededor de 1.500 kg de peso- dominó durante el período Noriano, persistiendo hasta el Raetiano. Mientras tanto, en Argentina un prosaurópodo todavía más grande, el Riojosaurus, siguió los mismos pasos. Este animal de 10 metros de largo era tan grande que inevitablemente tenía que usar sus cuatro patas para caminar. Curiosamente, en el sur de África en ese momento el nicho megaherbívoro no fue tomado por prosaurópodos sino por saurópodos, como lo indican el Euskelosaurus, el Melanosaurus, el Blikanasaurus y el Antetonitrus. Resulta interesante saber que, aunque los sauropodomorfos dominaron los nichos herbívoros durante el Noriano y el Raetiano, los grandes nichos carnívoros continuaron siendo dominados por los Crurotarsi.

Buscando a sus amigos
Buscando a sus amigos

La extinción de fines del Triásico eliminó a sauropodomorfos como el Thecdontosaururs, el Riojasaurus y especies más cercanas a los saurópodos como el Melsanosaurus y el Blikanasaurus. Sin embargo, especies ‘prosaurópodas’ como el Anchisaurus sobrevivieron, al igual que los verdaderos saurópodos. Mientras los primeros saurópodos se diversificaban, los primeros prosaurópodos jurásicos fueron megaherbívoros de 4 a 6 metros como el Massospondylus, el Lufengosaurus y el Yunnanosaurus, y fueron tan exitosos como sus predecesores del Triásico tardío.

El reino de los prosaurópodos llegó a su fin en el Jurásico Temprano. Aunque tres géneros de prosaurópodos sobrevivieron en el Jurásico Medio (Ammosaurus, Lufengosaurus y Yunnanosaurus), ya no eran los megaherbívoros terrestres dominantes. Fueron los saurópodos los que sobrevivieron y continuaron expandiéndose.

Dinosaurio Saurischia

Saurischia (pronunciado ‘saurisquia’, del griego ‘sauros’ que significa ‘lagarto’ e ‘schion’ que significa ‘articulación de la cadera’) es uno de los dos órdenes o divisiones básicas de los dinosaurios. En 1888, Harry Seeley clasificó a los dinosaurios en dos órdenes basándose en la estructura de su cadera. Los Saurisquios (‘cadera de lagarto’) se distinguen de los ornitisquios (‘cadera de aves’) por la configuración ancestral de los huesos de sus caderas.

Dinosaurio Saurischia

Dinosaurio Saurischia

Todos los dinosaurios carnívoros (los terópodos) son saurisquios, ya que conforman uno de los dos linajes primarios de los dinosaurios herbívoros, los sauropodomorfos. Al final de período Cretáceo, todos los saurisquios no-aves se extinguieron. Esto es referido como la extinción del Cretáceo Superior. Los seres aviares (aves modernas), como descendientes directos de un grupo de dinosaurios saurisquio, son consideradas una subclase de los mismos en la clasificación filogenética.

Descripción

Los Saurisquios se diferencian de los ornitisquios por su estructura pélvica triple, donde el pubis apunta hacia fuera. La pelvis de los ornitisquios está rotada para atrás, en paralelo al isquio y generalmente con un proceso de asimilación a los anteriores, lo cual da una estructura de cuatro dientes.

La estructura de la cadera de un ornitisquio es similar a la de los pájaros a nivel superficial, lo cual llevó a Seeley a nombrarlos como ‘dinosaurios de cadera de ave’, aunque no propuso ninguna relación específica con as aves. Llamó ‘cadera de lagarto’ a los dinosaurios saurisquios porque mantenían la anatomía de su cadera ancestral, actualmente encontrada en los lagartos modernos.
Sin embargo, como estudios posteriores demostraron, la estructura de la cadera de las aves modernas evolucionó independientemente de la ‘cadera de lagartos’ de los saurisquios (especialmente de un subgrupo llamado los Maniraptora) durante el Período Jurásico. En este ejemplo de evolución convergente, las aves desarrollaron caderas orientadas en forma similar a las de la anatomía ornitisquia más antigua, en ambos casos posiblemente para adaptarse a la dieta herbívora u omnívora.

Sobre el Tronco
Sobre el Tronco

Clasificación

En el trabajo donde nombró a los dos grupos, Seeley repasó esquemas de clasificación previos empleados por otros paleontólogos para dividir el orden tradicional Dinosauria. Este científico prefería uno utilizado por Othniel Charles Marsh en 1878, que dividía a los dinosaurios en cuatro órdenes: Saurópodos, Terópodos, Ornitópodos y Estegosaurios (estos nombres todavía se usan actualmente de la misma manera para referirse a los subórdenes o clases dentro de los Saurisquia y los Ornitisquia).

Seeley, sin embargo, quería formular una clasificación que tomara en cuenta una diferencia primaria entre los principales grupos de dinosaurios basada en una característica que también los diferenciara de los demás reptiles. Descubrió esto en la configuración de los huesos de la cadera, tras lo cual vio que los cuatro órdenes de Marsh se podían dividir en dos grupos mayores basándose en este rasgo. Clasificó a los Estegosaurios y a los Ornitópodos dentro de los Ornitisquia, y a los Terópodos y los Saurópodos dentro de los Saurisquia. Además, Seeley usó esta diferenciación y otras entre los dos grupos para argumentar que los ‘dinosaurios’ no eran una agrupación natural, sino dos órdenes distintos que habían surgido independientemente de los primitivos arcosaurios. Esta idea de que el término ‘dinosaurio’ era un término obsoleto para dos órdenes distintos persistió muchas décadas dentro de la literatura científica y popular, y no fue sino hasta 1960 cuando los científicos comenzaron a reconsiderar la posibilidad de que los saurisquios y los ornistisquios estuvieran más relacionados entre sí que con otros arcosaurios.

Aunque este concepto parafilético de los dinosaurios no es más aceptado por la mayoría de los paleontólogos, la división básica de Seeley de los dos grupos resistió al paso del tiempo y ha recibido el apoyo del análisis cladístico moderno sobre las relaciones entre los dinosaurios. Una hipótesis alternativa que desafió la clasificación de Seeley fue propuesta por Robert T. Bakker en su libro de 1986, ‘The dinosaur heresies’. La clasificación de Seeley separaba a los terópodos en su propio grupo y ubicaba a los dos grupos de dinosaurios herbívoros (los saurodomorfos y los ornistiquias) juntos en un grupo separado que llamó ‘Fitodinosaurios’ (‘dinosaurios de plantas’). La hipótesis de los Fitodinosaurios se basaba en parte sobre la supuesta relación entre los ornistiquios y los prosaurópodos, y en la idea de que los primeros habían evolucionados de los segundos, posiblemente por medio de una familia enigmática que poseía las características de ambos grupos, los segnosáuridos. Sin embargo, posteriormente se descubrió que los segnosáuridos en realidad eran un tipo inusual de terópodos herbívoros saurisquios  muy relacionados con las aves, por lo que la hipótesis de los Fitodinosaurios cayó.

Los hadrosaurios

Los hadrosaurios tenían un aspecto muy diferente unos de otros y presentaban una especie de “joroba” sobre la cabeza. La parte delantera de su cara se alargaba para formar un hocico ancho y aplanado, con un pico sin dientes parecido al de un pato.

Los hadrosaurios

Los hadrosaurios

Por otra parte, los dinosaurios carnívoros del Triásico Tardío competían por los alimentos con otros reptiles. Los rincosaurios eran reptiles primitivos con hábitos herbívoros y tenían un pico similar al de las aves, mientras que los anquilosaurios eran animales que tenían el cuello, el dorso, las patas y la cola cubiertos de púas.

Durante el Cretácico Tardío vivieron Gigantosaurus (palabra que significa “lagarto gigante”). Estos eran terribles predadores, los dinosaurios carnívoros más grandes conocidos. Tenían un cráneo de 1,80 metros y su tamaño era parecido al del Tyrannosaurus que vivió de América del Norte. El largo total del animal era de 16 metros.

En nuestro país, también vivieron otros enormes dinosaurios llamados Titanosaurios. Se encontraron nidos de estos animales con huevos de cáscaras increíblemente gruesas y porosas.

Entre las Plantas
Entre las Plantas

Los investigadores (geólogos y paleontólogos) se preguntaron ¿por qué las cáscaras eran tan gruesas? Y la respuesta que encontraron fue que la dureza de las mismas era una protección segura contra otros animales depredadores.

Sin embargo, el descubrimiento más espectacular sucedió en el año 1997 en Neuquén, cuando se encontraron cientos de huevos conteniendo embriones y restos de piel. Esta fue primera vez en el mundo que se hallaron restos de piel de dinosaurio.

A continuación, un somero glosario sobre dinosaurios:

Ornitisquios: Grupo de dinosaurios que tienen los huesos de la cadera orientados hacia atrás y abajo, como en las aves actuales.

Rincosaurios: Grupo de reptiles herbívoros provistos de un pico en el maxilar superior.

Saurisquios: Grupo de dinosaurios que tienen los huesos de la cadera estaba orientados hacia abajo y adelante, como en los lagartos actuales.

Saurópodos: Dinosaurios herbívoros cuadrúpedos, provistos de un cuello y una cola muy largos.

Terópodos: Dinosaurios generalmente depredadores que mantuvieron andar bípedo (en dos patas).

Titanosaurios: Grupo de dinosaurios cuyas tallas generalmente eran gigantescas.

Saurópodos y Hadrosaurios

La primera evidencia directa de comportamiento gregario de los dinosaurios se basa en un descubrimiento de 1878. Se hallaron 31 saurópodos que fallecieron juntos en Bernissart, Bélgica, después de caer en un profundo hoyo inundado, donde se ahogaron.

Saurópodos y Hadrosaurios

Saurópodos y Hadrosaurios

Otros hallazgos posteriores sugieren el comportamiento de  manada en diversas especies de dinosaurio.

Las huellas y restos de millares de herbívoros encontrados en distintos continentes confirman la hipótesis de que los Hadrosaurios pudieron haberse movido en grandes manadas, como el bisonte americano o el springbok africano.

Los fósiles de saurópodos sugieren que estos animales viajaron en grupos integrados por varias diversas especies, por lo menos en Oxford, Inglaterra, manteniendo a los más jóvenes en el centro de la manada para defenderlos. La hipótesis adquiere más relevancia después de los descubrimientos fósiles efectuados en Davenport, Tejas.

Los dinosaurios pudieron haberse reunido en manadas para la defensa, con propósitos migratorios o para proporcionar protección a los más pequeños.

Comparando el volumen de un animal con el área de su piel, se evidencia que mientras más grande sea un animal, su área superficial aumentará más lentamente que su volumen.

Dinosaurios Descansando
Dinosaurios Descansando

En cierto punto, la cantidad de calor pudo forzar al organismo de estos animales a la utilización de métodos adicionales para evitar recalentarse.

En el caso de los elefantes, como carecen de pelo y tienen grandes orejas que aumentan su área superficial, también presentan adaptaciones de su comportamiento (por ejemplo, usar su trompa para rociar agua sobre sí mismos).

Los dinosaurios grandes habrían tenido que ocuparse de situaciones similares; su tamaño corporal sugiere que perdían calor lentamente.

Como funciona el cuerpo de los dinosaurios

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Un debate vigoroso a propósito de la regulación de la temperatura en los dinosaurios ha estado vigente desde los años ´60. Originalmente, los científicos discreparon ampliamente si los dinosaurios eran capaces de regular totalmente su temperatura corporal.

Como funciona el cuerpo de los dinosaurios

Como funciona el cuerpo de los dinosaurios

En la actualidad, el “dinosaurio endotérmico” se ha convertido en la opinión del consenso, y la discusión se ha centrado en los mecanismos de regulación de temperatura.

Después de que los dinosaurios fueran descubiertos, los paleontólogos primero postularon que eran criaturas ectotérmicas: “lagartos terribles”, como su nombre sugiere.

Esto suponía que se trataba de animales de sangre fría, por lo tanto, los dinosaurios eran organismos relativamente lentos, inactivos, comparables a los reptiles modernos, que necesitaban fuentes externas de calor para regular su temperatura corporal.

La existencia de un dinosaurio ectotérmico fue la hipótesis preponderante hasta que Robert T. “Bob” Bakker, un autor temprano de obras que defienden la postura de un dinosaurio endotérmico, publicó un documento influyente sobre el asunto, en el año 1968.

Por otra parte, la evidencia moderna indica que los dinosaurios prosperaron en climas templados más frescos, y que por lo menos una cierta clase de los mismos debió haber regulado su temperatura corporal por medios biológicos internos (quizás ayudados por el resguardo de otros animales).

La evidencia del endotermismo en dinosaurios se basa en el descubrimiento de dinosaurios polares en Australia y en la Antártida (donde habrían experimentado un invierno de seis meses, frío y oscuro) así como en el hallazgo de dinosaurios con plumas. Éstas pudieron haber proporcionado un aislamiento regulador.

Enfurecido
Enfurecido

Por otra parte, las estructuras esqueléticas sugieren que los terópodos y otros dinosaurios tuvieron un estilo de vida más compatible con un sistema cardiovascular endotérmico, mientras que los saurópodos exhiben pocas características endotérmicas. Es posible, entonces, que algunos dinosaurios fueran endotérmicos y otros no. Los debates científicos al respecto continúan en la actualidad.

Complica la discusión el hecho de que la sangre caliente sea la consecuencia de varios mecanismos. La mayoría de las discusiones acerca del “dinosaurio endotérmico” tienden a compararlos con los pájaros o con mamíferos medianos, que gastan energía para elevar la temperatura del cuerpo por sobre la del ambiente.

Sin embargo, los pájaros y los mamíferos pequeños también poseen aislamientos tales como grasa, piel o plumas, que retrasan la pérdida de calor. Pero los mamíferos grandes -tales como los elefantes- enfrentan diversos problemas debido a su cociente relativamente pequeño de área superficial al volumen (Principio de Haldane).

Los Dinosaurios que vuelan

Referirse a los pájaros como “dinosaurios voladores” y a los demás dinosaurios como “no voladores” resulta una clasificación problemática. Los pájaros todavía se describen como tales, por lo menos en el uso popular y entre los ornitólogos.

Los Dinosaurios que vuelan

Los Dinosaurios que vuelan

Es también técnicamente correcto referirse a las aves como un grupo distinto, por debajo del antiguo sistema de clasificación de Linneo. Los paleólogos muchas veces clasifican a los pájaros como dinosaurios, aunque los biólogos de generaciones anteriores se niegan a adoptar ese nombre.

Para mayor claridad, este artículo utilizará el vocablo “dinosaurio” como sinónimo de “dinosaurio no volador” y “pájaro” como sinónimo de “dinosaurio volador”, en referencia a cualquier animal evolucionado a partir del antepasado común Archaeopteryx.

Aunque la evidencia es incompleta, está claro que los dinosaurios eran mucho más grandes. Incluso los saurópodos eran gigantescos.

Aves Volando
Aves Volando

Los mamíferos prehistóricos enormes tales como el Indricotherium y el gigantesco Mamut Colombiano eran superados por los saurópodos gigantes; sólo un puñado de animales acuáticos modernos se les parece o los supera en tamaño: un ejemplo representativo es la ballena azul, que llega a pesar 190.000 kilogramos (209 toneladas) y a medir 30 metros de longitud.

Sin embargo, la mayoría de los dinosaurios era mucho más pequeña que los saurópodos gigantes. La evidencia actual sugiere que el tamaño medio del dinosaurio fue variando durante los períodos Triásico, Jurásico temprano, Jurásico tardío y Cretáceo.

De acuerdo con el paleólogo Bill Erickson, el peso medio de un dinosaurio variaba entre los 500 kilogramos y las 5 toneladas; un estudio reciente de 63 géneros de dinosaurio demostró volúmenes superiores, desde los 850 kilogramos hasta 2 toneladas.

Estos datos contrastan agudamente con el tamaño de los mamíferos modernos; en promedio, los mamíferos pesan sólo 863 gramos, o tanto como un roedor grande. El dinosaurio más pequeño era dos tercios más grande que todos los mamíferos actuales.

Sólo un porcentaje minúsculo de animales resulta fosilizado, y la mayoría permanece enterrada en la tierra. De pocos especimenes se recuperan esqueletos completos, pedazos de piel o tejidos. La reconstrucción de un esqueleto completo mediante la comparación del tamaño y la morfología de huesos es un arte inexacto… Por eso, los científicos nunca estarán seguros del tamaño de los dinosaurios más grandes y más pequeños que han existido sobre la faz de la Tierra.