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Serafines

Los serafines son una clase de seres celestiales mencionados por primera vez en Hebreos, uno de los libros del Antiguo Testamento bíblico. Iconografías judías posteriores los concibieron incluso con formas mortales. Dentro de la jerarquía cristiana de ángeles, representan el orden superior.

Serafines

Serafines

En Isaías 6:1 aparecen mencionadas las visiones que el profeta Isaías tuvo de un serafín: “Primero vi al Señor sentado en un trono. Levanté la vista y vi un serafín de pie detrás de él. Tenía seis alas: con dos de ellas cubría su rostro, con otras dos cubría sus pies, y con las otras dos surcaba el cielo”.

Además de estar dotado de seis alas y ser de aspecto imponente, el serafín es una “especie cantora”, que alaba con melodías la inmensa bondad del Señor. En la visión de Isaías, los serafines repiten constantemente Santo santo santo, santo es el Señor, Dios del Universo, santo es el Señor”.

TAMBIÉN EN EL JUDAÍSMO

Los serafines también forman parte de la fe judaica. Son mencionados en la oración Kedushah, mientras que la visión de Isaías narrada en el apartado anterior forma parte de la liturgia religiosa tradicional de los judíos ortodoxos.

Los serafines ocupan el quinto lugar en la clasificación de los ángeles efectuada por Maimónides.

Cabe destacar que los judíos reformistas no confían generalmente en la existencia de los ángeles, aunque los mencionan con propósitos metafóricos.

EDAD MEDIA EN ADELANTE

Para la teología medieval y la neoplatónica, los serafines eran los encargados de organizar el coro de ángeles. Pero su función primordial es la vigilancia y cuidado del trono de Dios.

Fue el pensador medieval Pseudo-Dionisio Areopagita quien incluyó a los serafines dentro de su Jerarquía Celestial. Él los caracterizó como “seres de calor”. Ángeles que simbolizan la revolución eterna de los principios divinos, la calidez y la agudeza, la perpetuidad, la energía y la actividad incesante.

Su inextinguible, invariable y luminoso poder es capaz de dispersar y destruir las sombras de la oscuridad

Querubines

De acuerdo con el diccionario, un “querubín” es un ángel perteneciente al segundo coro, cuya jerarquía se encuentra por debajo de la escala de los serafines… Una segunda acepción considera “querubín” a una persona de belleza singular. Nos concentraremos en la primera definición.

Querubines

Querubines

De acuerdo con los teólogos, la máxima perfección del Ser se encuentra en Dios. En él coexisten tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Descendiendo un nivel de perfección existencial -tomando como base las ideas sobre seres angélicos desarrolladas por Pseudo Dioniso Aeropagita en su obra acerca de las jerarquías celestes- encontramos nueve coros de ángeles ordenados en tres jerarquías.

El primer nivel se encuentra compuesto por Serafines, Querubines y Tronos; el segundo está constituido por Dominaciones, Virtudes y Potestades. La tercera y última se compone de Principados, Arcángeles y Ángeles.

La tarea de los Serafines es la de ensalzar y cantar a Dios, recreándose en su bondad y belleza infinitas. Pero es labor de los querubines trabajar por la sabiduría. Éstos se encuentran regidos por el Arcángel San Gabriel y se dice que transmiten energía cósmica.

Habitualmente, se los agrupa en los “Querubines del Fundamento” y los “Querubines del Firmamento”. Esos últimos suelen custodiar sitios sagrados: los planetas, galaxias y sus órbitas estelares. La etimología del nombre es hebrea: “kerub” se puede traducir como “aquel que intercede” o “el saber / conocimiento en sí mismo”.

Durante el Barroco se los representó iconográficamente sosteniendo cielorrasos de las habitaciones como seres alados y regordetes. Tienen influencia en el macrocosmos y en el microcosmos.

Como todo ángel, son seres espirituales incorpóreos, de naturaleza esencialmente diferente a la de los seres humanos. Aunque a veces se manifiesten adquiriendo formas visibles, no tienen cuerpo, son inmortales y poseen voluntad.

Al Inicio de los Tiempos, el Señor les hizo pasar una prueba de carácter moral para que todos los querubines alcanzaran la Felicidad Eterna. Se dice que en dicha prueba fracasó un tercio del total: “miríadas” (millones de millones) de ángeles. Desde entonces, aquellos que fallaron son denominados “Ángeles Caídos” o “Demonios”.

Mientras los serafines son el mayor orden dentro de la jerarquía celeste -ángeles de luz y amor que rodean el trono de Dios- los querubines son guardianes. Gozan de una “plenitud de conocimiento” y rebosan de sabiduría