El proceso de momificación

No fue sino hasta el reino Medio cuando los embalsamadores comenzaron a usar sales para remover la humedad del cuerpo. Una vez secas, las momias eran untadas con aceites y perfumes. La 21º Dinastía llevó al máximo de su esplendor las técnicas de embalsamamiento y momificación.

El proceso de momificación

El proceso de momificación

El proceso de momificación

Los abdómenes de los cadáveres eran abiertos y todos los órganos, a excepción del corazón, eran removidos y preservados en las jarras canónicas. Las tapas de las jarras tenían forma de de cuatro dioses, que cuidaban los órganos. El cerebro era aplastado y removido a través de los orificios nasales, tras lo cual se lo descartaba.

El cadáver vacío era cubierto con natrón para acelerar el proceso de deshidratación y prevenir la descomposición. El natrón seca el cuerpo más rápido que la arena y preserva el cadáver en mejor estado. A menudo se ponían los protectores de los dedos sobre los dedos de los pies y las manos para evitar que se rompieran. Se los envolvía en mortajas de lino blanco para proteger al cuerpo de daños. Luego de eso, se los envolvía en una sábana para aumentar la protección.

El Sarcofago
El Sarcofago

Posteriormente se dejaban muchos amuletos sagrados alrededor de la momia para protegerla del daño y darle suerte. Luego, las momias quedaban en el sarcófago dentro de su tumba, donde se creía que descansaría eternamente. En algunos casos la boca de la momia se abría en un ritual diseñado para simbolizar la respiración, lo cual dio lugar al surgimiento de leyendas sobre momias revividas.

En Egipto se encontraron más de un millón de momias, muchas de las cuales eran de gatos.