Castillo Del Dragón Caballero De Hojalata Armadura Del Caballero Caballeros Amarillos Lobo Caballero Parado En La Cima Enano Caballero Plumas Amarillas Y Azules Caballero En Su Caballo La Mujer Del Caballero Caballero De Perfil La Espada Mágica Armado Diablo Caballero Dama Abriendo La Puerta Mirada Hacia Abajo Peleando Con El Dragón Dragón Dormido Pelo Blanco Caballero Amarillo

Valores del Caballero Defensor, Cristiano, Cortesano y Andante
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Los topoi caballerescos.

Según Jesús Rodríguez-Velasco, la caballería castellana es un “invento” de Alfonso X el Sabio durante el siglo XIII, en el sentido de inventio: inaugura el momento en el que se construye lingüística y discursivamente. Antes de su Primera Crónica General (Estoria de Espanna) ningún texto regula o teoriza acerca de la caballería. Rodríguez-Velasco indica la existencia de un proceso ritual, performativo, por la relación entre actos de habla y sus consecuencias en las transformaciones sociopolíticas, que son la base del ordo caballeresco. Las leyes alfonsíes nombran a los caballeros como “defensores” y los transforman en un medio de control del espacio nobiliario.

Esta idea de “defensor” aparece encarnada en la Alegoría del Monstruo Español, cuyo héroe materializa los ideales del miles christianus y del miles probus. Venusmarte es un caballero defensor (antes y después de la tregua bélica con los persas, pausa que divide el poema en dos partes claramente diferenciadas), un caballero cristiano (coherente con el espíritu de las Cruzadas medievales contra los infieles), un caballero andante (que sale de Murcia en busca de aventuras para engrandecer su fama, durante la citada tregua) y un caballero cortesano (porque el amor de la princesa Ferianisa es la consumación de su perfección heroica y moral). 

La evolución lingüística de este concepto es analizada por Thomas Zotz en su artículo El mundo caballeresco y las formas de vida cortesanas, incluido en el citado libro de Josef Fleckenstein, donde Zotz informa que “las denominaciones en lengua vernácula atestiguadas ya desde finales del siglo XI demuestran la función desempeñada por el caballo de batalla para el miles loricatus, el caballero armado: el término francés antiguo chevaliers deriva del latín caballarius (originariamente, mozo de cuadra), y la palabra Ritter, del alto alemán medio, significa caballero. En cambio, el significado de miles, guerrero, pervivió en el inglés knight”.

 

Valores del Caballero Defensor, Cristiano, Cortesano y Andante
Valores del Caballero Defensor, Cristiano, Cortesano y Andante

En el citado poema confluyen materiales de procedencia variada, entre los que destacan fundamentalmente la materia de Troya, la materia de Bretaña, la épica culta del Renacimiento y los libros de caballerías castellanos del siglo XVI. La materia de Troya se inserta a través de los principales héroes del poema, que se nos presentan como descendientes de los dos bandos que lucharon sangrientamente en las guerras de Troya. Así se inicia el poema de Cunedo, con una sinopsis argumental seguida del tradicional ritual introductorio que analizaremos luego, a imitación de las obras del canon de Ferrara:

Al gran soldán, al bárbaro persiano,
vence de Murcia el esquadrón valiente,
hazen treguas el persa y el murciano,
y a unas justas acude mucha gente:
Aldibonio cru(d)elíssimo pagano
es el mantenedor, vence imprudente:
a Murcia llega una aventura estraña
que asombra a Persia, África, España.

Las armas canto, ardides y bravezas
de aquel varón de príncipes espejo,
tan monstruoso de bélicas proezas
quanto de ingenio raro y gran consejo:
si bien cūplido en todo, assi en ternezas
del nieto de la espuma, niño viejo,
abriendo del dios Iano el sacro tēplo
porque el afeminado tome exemplo.

En sintonía con la materia de Bretaña, se retoma el esquema de las aventuras de un caballero tomadas desde un punto concreto de la vida del mismo, como sucede en numerosos relatos artúricos. Venusmarte desarrolla hechos de armas por distintos lugares de Europa, adquiriendo la fama necesaria para conseguir, al final, no sólo el amor de la dama Ferianisa, sino el reconocimiento de su grandeza como caballero.

No olvidemos que el caballero heroico, individual, errante, que es capaz de conquistar un reino con la sola fuerza de su virtud es una garantía para la comunidad, una “esperanza pública”, en palabras de Richard Rorty. Porque “para el individuo significaba la obtención de honor y fama, y la esperanza de la felicidad eterna; para el conjunto, la protección y la salvaguarda de la fe y la cristiandad”.