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La Aparición de Orfeo
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El tercer episodio de la saga de Hades comienza cuando los santos de bronce Pegaso y Andrómeda salen del Valle del Aire y se chocan con una construcción de estilo egipcio, donde ven un horrible monstruo –el famoso perro infernal llamado Can Cerbero- que devora cadáveres. Éste los ataca, pero no logra comérselos.

En ese momento aparece el Espectro de la Segunda Prisión, llamado Pharaoh de Esfinge, que toca diestramente el arpa. También hace su aparición el héroe mitológico Orfeo –ahora convertido en un santo de plata– quien se anuncia como el próximo oponente de los caballeros de bronce.

Pero Pharaoh decide utilizar su principal arma: el arpa musical, para emplear la técnica de ataque conocida como “Balanza de la Maldición” contra Shun y Seiya. Éstos pierden el control de sus cuerpos y son manejados por la música como si fueran marionetas.

La Aparición de Orfeo
La Aparición de Orfeo

Pegaso intenta detener al espectro egipcio por medio de su golpe meteoro, pero el arpa es más poderosa. El corazón de Seiya se sale del pecho y Pharaoh anuncia que éste será pesado en la Balanza Sagrada, pero Orfeo lo salva de ese trance y devuelve el corazón a su lugar, además de reparar la armadura de bronce destruida.

Este último personaje también es músico, y toca un “réquiem de cuerdas” contra el espectro egipcio. Luego, lleva a Andrómeda y Pegaso en presencia de Eurídice, donde los espectadores nos enteramos de los percances de la tragedia amorosa de Orfeo, ya presente en la mitología helénica.

Vemos a su amada Eurídice transformada en piedra, después de ser víctima de la picadura de una víbora y del impío castigo infringido por el dios Hades, luego de que Orfeo se diera vuelta a mirar una luz antes de llegar a la Tierra (este comportamiento había sido prohibido por el mismo Hades, como condición para revivir a Eurídice).

Orfeo, triste por la condena recibida, se queda a vivir ante su amada de piedra, tocando bellas melodías en su lira. Pregunta a los santos de bronce qué hacen en el Inframundo y estos le responden que Atenea combatirá contra Hades, pero lo hará desprotegida, por carecer de su armadura. Como temen su muerte, han bajado a entregársela para que se pueda defender como corresponde.

Pegaso explica que, si Atenea muere, nadie podría detener a Hades y entonces la Tierra se convertirá en un auténtico infierno.

El episodio concluye cuando Orfeo se entera que la falsa luz que había visto en el cielo, motivo de la condena de Eurídice, había sido provocada por Pharaoh de la Esfinge, a pedido de la infame Pandora. El héroe, entonces, buscará vengar esa traición.
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