Nota curiosa: Los cuélebres dejaron sus “rastros” en la toponimia asturiana. Su folclore sirvió para bautizar distintos accidentes geográficos de esta comunidad española: existen la Cueva del Cuélebre, el Pozo del Cuélebre, la Ramada del Cuélebre o incluso la Braña de Valdecuélebre.