Nota curiosa: Zmeu se dedica a robar objetos de gran valor que sólo el príncipe Făt-Frumos –cuyo nombre significa, literalmente, juventud hermosa– puede recuperar. Por ejemplo, en la Balada del Caballero Greuceanu, Zmeu roba el sol y la luna del cielo, dejando a la Humanidad envuelta en sombras.