Otros Minotauros de la Literatura Por su parte, Víctor Pelevin narró el mito del minotauro en su novela corta El casco del horror, del año 2006. El minotauro –también conocido como Asterión– es un importante personaje de la serie épica de fantasía El juego de Troya, de la escritora australiana Sara Douglass, donde este semi-toro es el principal antagonista de la historia. El monstruo cretense sigue de cerca el comportamiento ofrecido en el relato mítico de Teseo y Ariadna.
Otro minotauro, también bautizado Asterión, constituye uno de los protagonistas de la nouvelle De las reminiscencias de los niños de la Migración Occidental, escrita por Karen Russell y publicada durante el año 2006 en una colección de historias breves llamada St. Lucy's Home for Girls Raised by Wolves (“El Hospicio de Santa Lucía para Niñas Criadas por Lobos”). En El minotauro de Pamplona, Rhys Hughes concibe al minotauro como un competidor de las “encerronas” en el taurino Festival de San Fermín, encuentro célebre en España. Y en novela surrealista de Steven Sherill El minotauro que fuma un cigarrillo descubrimos al animal trabajando como chef en un restaurante ficticio de Carolina del Norte. Por su parte, en la Saga de Dragonlance, esta bestia bicorne habita en un imperio submarino que ha conquistado varios reinos terrestres. Con respecto al ámbito pictórico, André Masson, René Iché y Georges Bataille sugirieron a Albert Skira el título Le Minotaure para su publicación de artes visuales, que se editó desde 1933 hasta los inicios de la Segunda Guerra Mundial, en 1939. Más tarde se reeditó con un título emparentado: Le Labyrinthe. Además, la bestia cretense es un personaje que se repite en las ilustraciones de Stanley Donwood. De la misma manera, el ilustrador Gustavo Doré lo retrata en las láminas de una célebre edición de la Divina Comedia. Por último, el minotauro concebido por Remedios Varo es la representación de un animal de sexo femenino. Siguiente tema:
El Minotauro de Julio Cortázar
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