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Después de la muerte de Takeda Shingen
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Takeda Katsuyori se convirtió en el daimyo del clan Takeda. Katsuyori era ambicioso y deseaba continuar el legado de su padre. Se movilizó para tomar el fuerte de Tokugawa. Sin embargo, una fuerza aliada de Ieyasu y Oda Nobunaga dio un golpe fatal a los Takeda en la batalla de Nagashino. Los soldados de Nobunaga destruyeron a la caballería de Takeda. Ieyasu aprovechó la oportunidad y derrotó al debilitado ejército liderado por Takeda Katsuyori en la batalla de Temmokuzan. Katsuyori  se suicidó después de la batalla, y el clan Takeda nunca se volvió a recuperar.

Después de la muerte de Takeda Shingen
Después de la muerte de Takeda Shingen

Cuando supo sobre la muerte de Shingen, Kenshin lloró la muerte de uno de sus rivales más fuertes y respetables. Quizás uno de los tributos más duraderos a las proezas de Shingen, vino del mismo Tokugawa Ieyasu, quien es conocido por haber copiado muchas de las innovaciones gubernamentales y militares de Takeda cuando tomó el liderazgo de Kai durante la subida de Toyotomi Hideyoshi al poder. Muchos de estos diseños fueron puestos en uso durante el shogunato Tokugawa.

Los Takeda fueron en su mayoría destruidos por la pérdida del heredero de Shingen, Katsuyori. Sin embargo, Shingen tuvo un efecto profundo en este período de Japón. Influyó a muchos lores con sus sistemas de leyes, de impuestos y de administración. Probablemente no fue tan cruel como otros caudillos, pero fue agresivo contra sus enemigos militares. Hubo muchas historias sobre Takeda Shingen, entre las que se incluye la mencionada anteriormente. Su estandarte de guerra contenía la famosa frase Fu-Rin-Ka-Zan (tomado del ‘Arte de la guerra’ de Sun Tzu. Esta frase se refiere a la idea de ‘rápido como el viento, silenciosos como el bosque, fiero como el fuego, e inmovible como la montaña’. La frase plasma tanto las políticas de Shingen como su estrategia militar).