Unicornios
 
Dos Perfiles Comiendo Pasto Solo En El Bosque Dos Patas Paseando Por El Bosque Unicornio En Dos Patas Dorado Mirando Arriba Saltando Agotados El Unicornio Relinchando Bajo Agua Mirada Atrás En El Desierto Negro Mirando Atrás Acariciándolo Unicornio Dorado Oscuridad Del Bosque

Unicornio

 El unicornio (del Latín unus, ‘un’, y cornu, ‘cuerno) es una criatura mitológica. Aunque la imagen popular moderna del unicornio a veces difiere de la del caballo en lo que respecta al cuerno de su frente, el unicornio tradicional también tiene una barba caprina, una cola de león y pezuñas hendidas, características que lo distinguen totalmente del caballo. Marianna Mayer notó en su libro ‘The unicorn and the lake’, que ‘el unicornio es la única bestia fantástica que no fue concebida a partir de los temores humanos. En las referencias más antiguas aparece como una criatura fiera pero bondadosa, generosa pero solitaria, y siempre misteriosamente hermosa. Sólo se lo puede capturar por medios malignos, y su cuerno puede neutralizar el efecto del veneno según se dice’.

Unicornio
Unicornio

Historia

Los unicornios en la antigüedad

En algunos sellos de la civilización del valle hindú se encuentran algunos animales de un cuerno. Estos sellos se cree que eran marcas de un alto estatus social.
Un animal llamado Re’em es mencionado varias veces en la Biblia hebrea, generalmente como metáfora de fortaleza. ‘Las alusiones al re’em como un animal salvaje e indomable, de ran fuerza y agilidad, con poderosos cuernos (Job 39:9-12, Sal 22: 21, 29:6, Núm 23: 22, 24: 8, Deum 33: 17) encaja con la descripción de un uro (Bos primigenius). Esta visión está respaldada por el ‘rimu’ asirio, que suele ser utilizado como metáfora de fuerza y es descrito como un poderoso y salvaje toro de grandes cuernos’. Este animal aparece con frecuencia en el arte mesopotámico antiguo, pero con un solo cuerno.
Los traductores de la versión bíblica del rey Jaime (1611) emplearon el término ‘unicornio’ para traducir re’em, ya que era un animal conocido por su indomabilidad.

  • ‘Dios los trajo a Egipto; tenía la fuerza de un unicornio’ (Números 23: 22).
  • ‘Dios los sacó de Egipto; tenía la fuerza de un unicornio’ (Números 24: 8).
  • ‘Su gloria es como el primogénito de su buey, y sus cuernos son como los cueros de un unicornio: con ellos Él liberará a su pueblo hacia los confines de la Tierra’ (Deuteronomio 33: 17)
  • ‘¿Aceptará servirte el toro salvaje, y pasará la noche junto a tu establo? ¿Lo mantendrás sobre el surco con una tienda y trillará los valles detrás de ti? ¿Contarías con él porque tiene mucha fuerza o podrías encomendarle tus trabajos? ¿Confías acaso que él volverá para reunir los granos en tu era? (Job 39-9-12)
  • ‘Hace saltar al Líbano como a un novillo y al Sirión como a un toro salvaje’ (Sal 29: 6)
  • ‘Sálvame de la boca del león, salva a este pobre de los otros salvajes’ (Sal 22: 21)
  • Pero a mí me das la fuerza de un toro salvaje y me unges con óleo purísimo. (Sal 92: 11)
  • Caen los búfalos con los terneros cebados, los novillos con los toros; su tierra se abreva con sangre, su suelo se impregna de grasa. (Isa 34: 7)

Los unicornios no están presentes en la mitología griega, sino en los relatos de historia, ya que los escritores griegos estaban convencidos de que los unicornios existían de verdad y vivían en la India. La primera descripción es la de Ctesias, quien los describe como asnos salvajes que tienen un cuerno y son de color blanco, rojo y negro. Aristóteles debía seguir a Ctesias cuando menciona a dos animales de un cuerno con cabezas parecidas a las de un ciervo, el orix (una especie de antílope) y el llamado ‘asno indio’. Strabo dice que en el Cáucaso había caballos de un cuerno con cabezas semejantes a las de un ciervo. Plinio menciona al orix y al buey indio (quizás un rinoceronte) como bestias de un cuerno, así como a un ‘animal muy feroz llamado conoceros que tiene la cabeza de un ciervo, los pies de un elefante y la cola de un jabalí, mientras que el resto del cuerpo es de caballo. Realiza un ruido grave y tiene un cuerno negro, que sale desde la mitad de su frente y tiene dos brazos de largo. En el libro ‘On nature of animals’, Aelio, citando a Ctesias, añade que en la India hay un caballo de un cuerno, y dice que el ‘monoceros’ a veces era llamado ‘cartazonos’, que puede ser una forma del árabe ‘karkadann’, cuyo significado es ‘rinoceronte’.
Aunque el qilin, una criatura de la mitología china, a veces es llamado ‘el unicornio chino’, se trata de un animal híbrido que se parece más a la quimera que al unicornio. Tiene el cuerpo de un venado, la cabeza de un león, escamas verdes y un cuerno curvado. La versión japonesa (kirin) se parece más al unicornio occidental, aunque está basado en el qilin chino. El Què Ly del mito vietnamita, a veces traducido erróneamente como ‘unicornio’, es símbolo de riqueza y prosperidad e hizo su primera aparición durante la Dinastía Duong, alrededor del 600 A.C., frente el Emperador Duong Cao To tras la victoria militar que resultó en la conquista de Tay Nguyen.

Cosmas Indicopleustes, un mercader de Alejandría que vivió en el siglo VI y viajó a la India, escribió libros sobre la cosmografía de varias culturas, y muestra una figura de unicornio parecida a cuatro figuras esculpidas en el palacio del rey de Etiopía. Él afirmo que ‘sería imposible tomar el control de esta bestia feroz viva’ y que todas sus fuerzas residen en el cuerno. ‘Cuando se ve perseguido y en peligro de captura, se arroja  por un precipicio y se posicione tan bien en la caída, que recibe el golpe su cuerno y así logra escapar sano y salvo’. Resulta curioso saber que este modo de escape es el que se les atribuye actualmente al Orix, el Ibex, el buey y el Argali.

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