Pasión Pálida Piercing Ataque Vampiro Drácula Y Gárgola Sombra Dracula Strahd Lestat Luna Llena Risa Del Conde Boceto Vampiro Heroe El Conde Rojo Vampira Blanca Detrás De Un Árbol Vampiro Reloj Vampira Negro Vampiro Rata Vampira Drak Perdidos En Sangre Murciélagos En La Ventana

Tipos de Vampiros Balcánicos
Escrito por

EL ALMA Y EL PARAÍSO

En Rusia, Rumania y los estados balcánicos existe la vaga creencia de que el alma no puede salir del cuerpo ni ingresar al Paraíso hasta cuarenta días después de su muerte.

Se supone que puede incluso atrasarse por años, con la consecuente descomposición de la misma.

En Rumania, los cuerpos desenterrados en un intervalo de tres años después del fallecimiento (en el caso del cadáver de un niño), en un lapso de cuatro o cinco años (en el caso de la gente joven) y de siete años (en el caso de la gente mayor), se supone que si la descomposición no se realizó completamente entonces ese cadáver es un vampiro.

Si la descomposición del cuerpo fue total y los huesos quedaron blancos, se cree que el alma ha alcanzado el reposo eterno. Entonces el esqueleto se lava con agua y vino, y se envuelve en sábanas de lino limpio. Luego se practica un servicio religioso y se lo vuelve a enterrar.

En Bukovina y los parajes circundantes se realizó una auténtica “orgía de entierros masivos” y de re-sepulturas entre los años 1919 y 1920, porque mucha gente moría durante las epidemias y las guerras, y temían la proliferación de vampiros.

En la actualidad ya no se cree que los espíritus puedan reanimar a su cuerpo ni que se transformen en vampiros, pero hace poco más de un siglo estas supersticiones estaban muy arraigadas en el pensamiento popular.

Tipos de Vampiros Balcánicos
Tipos de Vampiros Balcánicos

TIPOS DE VAMPIROS Y DE BRUJAS

En la fase más primitiva de la creencia en los vampiros, el más típico era un cadáver reanimado. Sus poderes estaban asociados al de las brujas y magos, porque podían transformar a otros cadáveres en nuevos succionadores de sangre.

Un segundo tipo de vampiro era el vârcolac, que aparecía durante los eclipses lunares y solares. Era de la misma especie del “cadáver reanimado” pero combinado con las cualidades de un buen amante.

En tercer lugar: el strigele, que en realidad no era un vampiro, aunque a menudo se lo confundía con él. Eran los espíritus de las brujas vivas o de las brujas muertas que no podían encontrar ningún lugar de reposo. Su presencia se reconocía por la aparición de pequeños puntos de luz que flotaban en el aire.

Sus danzas eran exquisitamente hermosas... Solían aparecer tomando la forma de siete o nueve luces alineadas que comenzaban a formar figuras... Cuando los puntos luminosos interrumpían su danza, las brujas comenzaban a hacer travesura con los seres humanos.

Siguiente tema: Leyendas y variantes Vampirescas

Otros artículos de Vampiros: