Nota curiosa: Alrededor de 1730, el Imperio Otomano estaba sufriendo una notable decadencia. Perdió Serbia, el imperio austriaco y otras regiones aledañas. Los europeos occidentales introdujeron las leyendas vampirescas, que pronto se propagaron por toda Europa rápidamente. Después de esta difusión, nacieron las ficciones vampirescas.