Nota curiosa: En los albores del siglo XXI, el género gótico-dark ha crecido en proporciones gigantescas. Existen bares góticos, organizaciones de culto de vampiros como ARVLFC, la Sociedad Transilvana de seguidores de Drácula, juegos de roles por grupos en casi todas las capitales del mundo y, por supuesto, adictos a vampiros por Internet...