Vaqueros De Yeso Vaqueros De Espaldas Vaquero Atrapado Prendiendo Un Cigarro Ladrón Del Lejano Oeste Tropas Campo Preparando Al Animal Duelo De Vaqueros Estatua De Vaqueros Botas De Vaquero Domando Al Toro Vaqueros De Chicos Montando Al Caballo Enfurecido Lentes Del Vaquero Camisa Rayada En El Campo Vaquero Camisa Roja Parado Pensativo Alrededor De La Fogata

Bisontes vs. Ganado
Escrito por

El crecimiento de la industria ganadera y de los vaqueros está directamente unido con la desaparición de las manadas de bisontes de las Grandes Planicies. Aunque una vez habían llegado a 25 millones, los bisontes eran un recurso vital para los indios de las Planicies, ya que eran su comida, su abrigo y vestimenta, y los huesos se usaban como implementos. La sequía, la pérdida del hábitat, las enfermedades, y la cacería redujeron las manadas a lo largo del siglo XIX hasta llegar casi a la extinción. Los trenes y los asentamientos crecientes comenzaron a bloquear el movimiento libre de las mandas hacia áreas de alimentación o de criaderos. Inicialmente, los cazadores comerciales buscaban bisontes para hacer ‘pemmican’, una mezcla de carne de búfalo, grase y frutas, que era una comida duradera usada por los tramperos y otros hombres.

No sólo los cazadores blancos impactaron sobre las manadas, también los indios que llegaron del este contribuyeron a su reducción. Además de las matanzas estaba el deporte de la cacería llevado a cabo por inmigrantes, soldados, etc. Matar a un bisonte desde un tren era un deporte común. Sin embargo, el efecto negativo más grande sobre las manadas eran los enormes mercados abiertos por la finalización del tren transcontinental. Grandes cantidades de pieles fueron transformadas en cueros para vestimentas y mueblería. Las matanzas excedían las necesidades del mercado, llegando a un millón por año. Aproximadamente se mataban cinco bisontes por cada uno que llegaba al mercado, y la mayor parte de la carne era dejada en las planicies después de sacarle la piel. Los cráneos funcionaban como fertilizantes para el suelo. Un cazador habilidoso podía llegar a cazar 100 bisontes en un solo día.

Bisontes vs. Ganado
Bisontes vs. Ganado

Hacia la década de 1870, la gran matanza de bisontes tuvo un gran impacto sobre las Planicies indígenas, que dependía del animal tanto económica como espiritualmente. Los soldados del ejército americano fomentaban la matanza de bisontes como parte de las campañas contra los Sioux y los Pawnee, con lo cual lograban privarlos de sus recursos y desmoralizarlos.

El grave declive de las manadas en las Planicies creó un vacío que fue explotado por la creciente industria ganadera. Los ganaderos españoles habían introducido los ranchos y el ganado Longhorn en el sudoeste en el siglo XVII, y los hombres que trabajaban en los ranchos, llamados ‘vaqueros’, fueron los primeros ‘cowboys’ del Oeste. Luego de la guerra civil –con estaciones disponibles en Abilene, Kansas City, Dodge City, y Wichita- los rancheros de Texas criaron grandes cantidades de ganados Longhorn y los llevaron al norte por medios de los caminos Western, Chisholm, y Shawnee. El ganado era faenado en Chicago, St. Louis, y Kansas City. La Ruta Chisholm, realizada por el ganadero Joseph McCoy a lo largo de un viejo camino marcado por Jesse Chisholm, era la arteria mayor del comercio de ganado, llevaba 1.5 millones de cabezas de ganado entre 1867 y 1871 a lo largo de 800 millas desde el sur de Texas hasta Abilene, Kansas.

Los viajes largos eran peligrosos, sobre todo cuando se cruzaba por aguas como los Brazos y el río Rojo, y cuando tenían que defenderse de los indios y de los cuatreros. Un viaje típico llevaba entre tres y cuatro meses y consistía en dos millas de seis filas de ganado. A pesar de los riesgos, los largos viajes de Texas probaron ser muy rentables y atrajeron inversores de los EEUU y del exterior. El precio de cada cabeza criada en Texas era de 4 dólares pero valía más de 40 dólares en el Este.
En las décadas de 1870 y 1880 los ranchos ganaderos se expandieron hacia el norte a nuevos campos y reemplazaron a los ganados de bisontes en Wyoming, Montana, Colorado, Nebraska y el territorio de Dakota, usando las rutas de cargamento para las dos costas. Muchos de los ranchos más grandes eran de inversores escoseces y británicos. El rancho más grande de todo el Oeste era del americano John W. Iliff, ‘el rey del ganado en las Planicies’. Gradualmente los Longhorns fueron reemplazados por las razas americanas Hereford y Angus, introducidas por los habitantes del noroeste. Aunque menos difíciles y más resistentes a las enfermedades, estas razas producían mejor carne y maduraban más rápido.

A fines de la década de 1880, el desastre golpeó a la industria ganadera. El sobrepastoreo, el clima duro, y la competencia de los ranchos ovejeros llevaron a una aguda baja de precios, por lo que los rancheros dejaron su ganado y vendieron en el mercado. La cría de ovejas pasó al frente, ya que las ovejas eran más fáciles de alimentar y necesitaban menos agua. Sin embargo, las ovejas también causaron cambios ecológicos que permitieron a pastos extranjeros invadir las Planicies y también causaron un incremento en la erosión. El rancho de campo abierto llegó a su fin y fue reemplazado por el alambre de púas con el que se podía controlar el agua, la crianza, la alimentación y el pastoreo. Esto llevó a una ‘guerra de cercas’ que explotó por las disputas por los derechos del agua. Los ganaderos y ovejeros a veces peleaban al igual que los pequeños y grandes rancheros, todo lo cual culminó en la Guerra del Condado Johnson.