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El Lejano Oeste americano
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El lejano oeste americano comprende la historia, geografía, sociedad, tradiciones y expresiones culturales de la vida en el oeste de los Estados Unidos, y se refiere generalmente a período de la segunda mitad del siglo XIX, entre la guerra civil americana y el fin del siglo.

Por medio de naciones extranjeras y pueblos nativos, compromiso político, innovación tecnológica, conquistas militares, establecimiento de la ley y el orden, y las grandes migraciones, Estados Unidos se expandió de costa a costa, cumpliendo el llamado del Manifiesto Destino. Para asegurar y controlar al Oeste, el gobierno federal expandió mucho su poder, y mientras la nación crecía de ser una sociedad agraria a una industrial. Al principio promoviendo el establecimiento y la explotación de las tierras, para fines del siglo XIX el gobierno se convirtió en un administrador de los espacios restantes. A medida que el lejano oeste pasaba a la historia, los mitos del Oeste comenzaron a formarse en la imaginación de los americanos.

El Lejano Oeste americano
El Lejano Oeste americano

Introducción

La frontera americana se fue moviendo hacia el oeste a partir de la llegada de los primeros colonizadores en el 1600. El ‘Oeste’ siempre fue el área detrás del límite. Los estudiosos, sin embargo, a veces se refieren al ‘lejano oeste’ como la región entre Ohio y el valle de Tennesee durante el siglo XVIII, cuando la frontera estaba siendo peleada por Inglaterra, Francia, y las colonias americanas. Sin embargo, la expresión ‘Lejano Oeste’ se usa a menudo para describir el área oeste del río Missisippi del siglo XIX.

Historia: 1800-1900

Avance en la frontera y la compra de Louisiana

A comienzos del siglo XIX, la frontera americana se encontraba aproximadamente a lo largo del río Mississippi, que delimita al Estados Unidos continental de norte a sur desde el oeste de los Grandes Lagos hasta el delta cerca de Nueva Orleáns. St. Louis, Missouri, fue la ciudad más grande de la frontera, la puerta de entrada para el comercio del oeste, y uno de los principales centros de intercambio para el tráfico del río Mississippi y el comercio interior.

El período colonial, en el que los poderes europeos lucharon por los vastos territorios americanos y sus riquezas, estaba dando lugar a una joven nación y a la expansión hacia el oeste. El creciente gobierno federal comenzó a ejecutar su poder en los asuntos nacionales y extranjeros. Los británicos fueron expulsados del Este después de la Guerra de Revolución Americana (pero se quedaron en Canadá y amenazaron con expandirse hacia el noroeste), los franceses se fueron del valle de Ohio (pero todavía tenían al territorio de Louisiana desde el oeste del Mississippi hasta las Rocallosas y el estratégico puerto del río Mississippi de Nueva Orleáns), y Nueva España tenía a Florida y los territorios que van desde la actual Texas hasta California y lo que hoy sería Utah y Colorado.

Con tan solo una firma, Thomas Jefferson, el tercer presidente de los EEUU, electo en 1801, duplicó el tamaño del país. La Adquisición de Louisiana de 1803 compró tierra que Francia había adquirido de España tres años antes, pero Napoleón Bonaparte consideraba que era poco ventajosa, sobre todo después de que la rebelión de esclavos en Haití y la enfermedad tropical minaron sus aventuras caribeñas. Robert R. Livingston, el embajador americano en Francia, negoció la venta con el ministro francés Talleyrand, quien afirmó lo siguiente: ‘han conseguido un noble trato para ustedes, y supongo que sacarán el mayor provecho de él’.

El precio fue de $23 millones (alrededor de $ 0.04 por acre), más el costo de terminar con todos los reclamos de los ciudadanos americanos contra Francia. La compra fue controvertida. Los federalistas creían que el territorio era ‘un mundo salvaje que será menos que útil para nosotros’ y esparcieron a la población a lo largo de la ingobernable tierra, debilitando el poder federal. Pero los que estaban a favor de Jefferson creían que el territorio ayudaría a mantener su visión de una sociedad republicana ideal, basada en el comercio agrícola, gobernada con libertad y con la promoción de la confianza y la virtud.

Jefferson ordenó rápidamente la exploración y documentación del territorio. Lewis y Clark fueron los encargados, comenzaron en 1804 a ‘explorar el río Missouri y su principal afluente, por el curso y la comunicación con las aguas del océano Pacífico; ya fuera el Columbia, el Oregon, el Colorado, o cualquier otro río que pudiera ofrecer la comunicación más directa y práctica a lo largo del continente para propósitos comerciales’. Jefferson también ordenó a la expedición que estudiara las tierras de las tribus nativas, el clima, el suelo, los ríos, el intercambio comercial, y la vida vegetal y animal.

El principal objetivo comercial era encontrar una ruta eficiente para conectar la mercancía americana y los recursos naturales con los mercados asiáticos, y también encontrar algún medio de bloquear el crecimiento de las compañías inglesas de pieles en Oregon. Los comerciantes asiáticos compraban pieles de nutria a los comerciantes de la costa del Pacífico para sus clientes chinos, por lo cual se esperaba una expansión del comercio de pieles tierra adentro. Con las nuevas noticias de los descubrimientos de las expediciones, empresarios como John Jacob Astor inmediatamente tomaron la oportunidad y expandieron las operaciones de comercio de pieles hacia el noroeste. El ‘Astoria’ de Astor (posteriormente Fuerte George), en la boca del río Columbia, se volvió el primer establecimiento permanente en esa área. Sin embargo, durante la guerra de 1812, la empresa rival North West Company compró el campamento a los agentes de Astor. Por un tiempo, el negocio de pieles de Astor pasó malos momentos. Pero renació hacia 1820, y dejó el negocio como multimillonario en 1834, reinvirtiendo su dinero en bienes raíces en Manhattan.