Vaquero Atrapado Aprendiendo A Montar En La Oscuridad Silueta Vaquero Perfil Caballo Dibujo Del Vaquero Dibujado Con Tinta Mirando Atrás Vaquero Negro Apuntando Con El Arma Domada De Caballos Descansado Sobre Las Vías El Malo Del Pueblo Tres Vaqueros Paseando Aprendices En El Campo Campo De Vacas Campo Enterrando A Su Enemigo Caminando Sobre Las Vías

Las expediciones de Frémont
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John Charles Frémont, yerno del poderoso senador de Missouri Thomas Hart Benton, lideró una serie de expediciones a mediados de 1840 que dio respuesta a muchas de las preguntas geográficas acerca del Oeste. Cruzó a través de las montañas Rocallosas por cinco rutas diferentes, llegó a recorrer en profundidad el territorio de Oregon, viajó a lo largo de California, y por México hasta llegar a Tucson. Con la ayuda de los legendarios exploradores Christopher ‘Kit’ Carson y Thomas ‘Broken Hand’ Fitzpatrick, y el cartógrafo alemán Charles Preuss, Frémont produjo mapas detallados, llenó las lagunas de información, y aportó información sobre rutas que fomentaron las ‘Grandes Migraciones’ hacia Oregon, California, y la Gran Cuenca. También rompió con el mito de la existencia del río San Buenaventura, que era un gran río que se creía que drenaba todo del Oeste y salía de San Franciso para el Pacífico.

Las expediciones de Frémont
Las expediciones de Frémont

La doctrina del  Destino Manifiesto y las primeras migraciones

El Destino Manifiesto era la creencia de que los EEUU estaban predestinados por Dios a expandirse desde la costa atlántica hasta la pacífica. El concepto surgió durante los tiempos coloniales, pero el término fue acuñado por el periodista John O’Sullivan. Era una justificación moral y religiosa así como política y económica para el crecimiento, sin importar las consecuencias sociales y legales para los nativo-americanos. En el documento se encuentra implícita la posición de que los americanos tenían que reemplazar –por orden de Dios- a las naciones extranjeras o a los nativos. O’Sullivan escribió ‘Fuera, fuera con todos esos tejidos de telaraña de los derechos de descubrimiento, exploración, establecimiento, continuidad, etc…Los Americanos afirman que es por el derecho de nuestro destino manifiesto expandirnos y poseer a todo el continente que la Providencia nos dio para el desarrollo del gran experimento de la libertad y del gobierno federativo confiado a nosotros’.

Las administraciones de Polk y Tyler promovieron con éxito esta doctrina nacionalista entre los sectarios y otros que se oponían por razones morales o por la preocupación de que se esparciera la esclavitud. Comenzando con el anexo de Texas, los expansionistas contaban con el apoyo de las autoridades. Para ganar la aceptación de los Norteños, Texas fue promocionada, incluso por los mismos expansionistas, como un lugar donde la esclavitud podía concentrarse, y desde donde los negros y los esclavos dejarían eventualmente los EEUU, resolviendo el problema para siempre.
Henry Clay y Daniel Webster, entre otros, no votaron a favor de la conquista y la expansión, y preferían la co-existencia con los poderes extranjeros amistosos que compartían el continente.

John Quincy Adams creía que la anexión de Texas era ‘la calamidad más grande que podía ocurrirle a él y a su país’. Sin embargo, la popularidad del Destino Manifiesto en los estados del centro y la adhesión del gobierno federal sobrepasaron la oposición y crearon un clima que ayudó a comenzar las ‘Grandes Migraciones’ hacia Oregon, California y la Gran Cuenca.
También emigraban hacia el oeste con rapidez los ‘libros guías’ de los 1840, que tenían información sobre las rutas aportada por los comerciantes de pieles y las expediciones Frémont y prometían tierras fértiles detrás de las Rocallosas. Independence, Missouri, se convirtió en el punto de partida de las caravanas de los vagones ‘Chicago’ y ‘Prairie Schooner’ que viajaban por las rutas de Oregon y California. El viaje era lento y arduo, pero a diferencia de lo que se muestra en las películas, generalmente no sufrían ataques de los indios.

Un pionero de Oregon escribió: ‘Nuestro viaje ha terminado. Nuestras dificultades llegaron a su fin. Pero…ninguna lengua puede contar, ninguna pluma puede describir las escenas desgarradoras por las que pasamos’. En el viaje de 2000 millas (3200 km.), los habitantes tenían que sobrevivir al clima extremo, la falta de comida y agua potable, las enfermedades, los vagones rotos, y los animales exhaustos. El territorio de Oregon, lleno de americanos, fue cedido a los EEUU en 1846 por Gran Bretaña, que estaba preocupada por arreglar el límite norte del paralelo 49º. Oregon llegó a ser estado en 1859.

Brigham Young, también influenciado por los descubrimientos de Frémont y deseoso de escapar de la persecución, llevó a sus seguidores de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (los ‘Mormones’) al valle de Great Salt Lake. Eventualmente, casi cien establecimientos mormones se esparcieron por lo que Young llamaba ‘Deseret’, que luego pasó a ser Utah, California, Nevada, Arizona, y Nebraska. Salt Lake City sirvió como centro  de su red, y fue proclamada como ‘Sión, el lugar del reino de Dios en la tierra’. La comunidad y las prácticas de granja avanzadas de los mormones les permitieron triunfar en una región que otros habían rechazado por su aridez, pero que Frémont creía que tenía gran potencial. Durante la fiebre del oro de 1850, Salt Lake City se volvió un importante centro de provisión.

En California, los veintiún establecimientos de la Iglesia católica no habían logrado atraer a suficientes mexicanos, que veían a la región como ‘demasiado remota’. La aristocracia española (los ‘californios’) controlaba el territorio a través de cesiones de terreno mediante las cuales se establecieron los ranchos ganaderos. Manejados generalmente por indígenas cristianizados y supervisados por los religiosos, los ranchos proveían de pieles y sebo a los cargamentos americanos e ingleses. Los pocos americanos en el área eran en su mayoría comerciantes, mercaderes, y marineros, muchos de ‘Yerba Buena’ (rebautizada como San Francisco en 1846).

A pesar de que los esfuerzos del presidente Jackson y de Tyler por comprar California a México habían fallado, los habitantes americanos comenzaron a entrar en el territorio en 1841. El grupo Bidwell-Bartleson llevó las primeras migraciones familiares a Sacramento, California, seguidas de muchas más caravanas que establecieron la Ruta de California. Miles de mineros y habitantes hicieron el viaje en la década posterior al descubrimiento del oro. Cuando la tercera expedición de Frémont lo llevó a California en 1845, se unió a la Revuelta de Bear Flag, y aliado con otras fuerzas americanas, capturó gran parte del territorio de California. En 1847, una contrarevuelta de los ‘rancheros’ falló. Al mismo tiempo que la Guerr Mexicana estaba por surgir en el centro del sudoeste, Méxic decidió ceder formalmente California a los EEUU en el Tratado de Cahuenga.