echo $title ?> Los niños reales a veces podían ser secuestrados, abusados o asesinados por personas supersticiosas. Dos casos del siglo XIX reflejan las creencias en los intercambios. En 1826, Anne Roche bañaba a Michael Leahy, un niño de cuatro años incapaz de hablar o de pararse siquiera, tres veces en el Flesk; la tercera vez lo ahogó. Juró que estaba intentando sacar a la criatura dentro de él, y el jurado la acusó de asesina. En 1890, en Irlanda, Bridget Cleary fue asesinada por varias personas, entre las que se incluían su esposo y sus primos, luego de un corto brote de enfermedad (probablemente neumonía). El cuentista local Jack Dunne acusó a Bridget de ser una criatura de intercambio. No se sabe si su esposo, Michael, realmente creía que era un hada –muchos creían que usó la excusa tras matar a su mujer en un ataque de ira. Los asesinos fueron apresados por homicidio no premeditado, ya que incluso después de los asesinatos seguían afirmando que habían matado a un sustituto y no a Bridget Cleary.
Los sustitutos en otros países El ogbanje es un término que significa ‘niño que va y viene’ entre el pueblo Ingbo del este de Nigeria. Cuando una mujer tenía muchos hijos y éstos nacían muertos o morían jóvenes, la creencia tradicional indicaba que se trataba un espíritu maligno que reencarnaba una y otra vez para atormentar a la madre. Uno de los métodos comúnmente prohibidos para deshacerse de un ogbanje consistía en encontrar su iyi-uwa, un objeto enterrado que unía al espíritu maligno con el mundo mortal, y destruirlo. Muchos estudiosos creen que las historias de ogbanje intentaban explicar las enfermedades celulares de los niños, que son endémicas en el oeste de África y afectaban a un cuarto de la población aproximadamente. En la actualidad, sobre todo en áreas de África que no tienen recursos médicos, la muerte infantil es común para los niños nacidos con enfermedades cellares. La semejanza entre los sustitutos europeos y el ogbanje de Igbo es tal que los Igbos traducen ogbanje al inglés como ‘sustituto’. Los Aswangs, una especie de fantasmas necrófagos de las Filipinas, también dejan duplicados de sus víctimas que enferman y mueren al poco tiempo. Siguiente tema: Los niños sutitutos (changelings) en la Literatura include ("articulos.inc.php"); ?> |

